ENERGÍA

Afirma que el nuevo mix ener­gé­tico ge­nera mayor in­cer­ti­dumbre en las ta­rifas

La volatilidad de la regulación y los precios eléctricos ahuyentan a los inversores

PwC urge un me­ca­nismo que ase­gure la in­ver­sión de los fu­turos pro­yectos re­no­va­bles

Tormenta sobre el precio de la luz.
SOLUCIONES ELECTRICAS.

El mer­cado eléc­trico es­pañol ne­ce­sita una serie de re­formas que per­mitan su­perar los retos pro­pi­ciados por la transición ener­gé­tica y con­verger con el resto de los países eu­ro­peos, según un in­forme ela­bo­rado por PwC y pu­bli­cado por la Fundación Naturgy. El do­cu­mento ad­vierte de tres puntos esen­ciales a los que urge dar so­lu­ción: ase­gurar el re­torno a la in­ver­sión, desa­rro­llar un mer­cado eléc­trico de plazos es­table y afrontar la fuerte vo­la­ti­lidad de los pre­cios que se está ge­ne­rando con la en­trada de las nuevas ener­gías.

El informe incide en estos tres aspectos fundamentales para realizar una transición energética “justa y equilibrada”. Según Óscar Barrero, socio líder del sector Energía de PwC, los inversores requieren señales de precios eficientes y estables en el tiempo que les asegure la inversión y que se establezca un mecanismo de precios seguros a largo plazo para conseguir financiación a los proyectos renovables que se necesitan para lograr los objetivos medioambientales fijados para 2030 y 2050.

Barrero admitió que el reto de la descarbonización y la Transición energética han derivado en un cambio en el mix de tecnología en la generación eléctrica, que afecta no solo a España sino a toda Europa. Precisamente, esta transformación en el mix, pasar de un mercado basado en el carbón, el gas y la energía nuclear a depender casi en su totalidad de las energías verdes, está generando una gran volatilidad y gran incertidumbre en los precios de la electricidad.

Un ejemplo de ello se produjo en enero pasado con la tormenta Filomena, cuando el precio del kilovatio hora se disparó a máximos de 120 euros en pocos días. Por eso, Barrero señaló que había que dar solución a los problemas que, debido a estos cambios, están apareciendo en el mercado eléctrico. Una de esas respuestas es la exigencia europea de establecer un mecanismo de armonización de los precios.

PwC insiste en el informe que la gran volatilidad e incertidumbre en los precios dificulta la financiación para desarrollar los proyectos porque los inversores “rehuyen” de mercados que tengan estas características.

Compraventa de energía a largo plazo

En su presentación del documento, Barrero señaló que para dar solución a este problema de asegurar el retorno de la inversión y del precio, está apareciendo un mercado incipiente de PPAs (compraventa de energía a largo plazo), que está experimentando un notable incremento en el mercado eléctrico.

Asimismo, defendió que el fomento del mercado a plazo, apoyado por las subastas, es necesario para conseguir una señal de precio estable en el tiempo de forma que pueda beneficiar a los promotores de proyectos de energías renovables.

Cambio de paradigma

En una mesa redonda posterior, el director general de política energética del Ministerio para la Transición Ecológica, Manuel García, señaló que estamos asistiendo a un momento de transición de cambio de paradigma energético y, como tal, genera retos de diversa índole. Primero, genera incertidumbre porque el regulador se enfrenta a ciertos dilemas de cambio. Y segundo, se están regulando mercados globales pero también locales porque, según defendió, “vamos a un mercado eléctrico cada vez más descentralizado”.

El portavoz del Ministerio comentó que ya no es el Boletín Oficial del Estado el que dicta las normas sino que es “la Unión Europea quien nos obliga a poner unas normas”, dijo. Además, están las comunidades autónomas, los entes locales que han adquirido un mayor protagonismo y los operadores del mercado que hacen sus propuestas. Por eso, comentó que se ha impuesto una nueva forma de regular y que, por tanto, “debemos ser capaces de poner en la mesa modelos más flexibles”.

Por su parte, la presidenta de OMEL, Carmen Becerril, defendió el actual modelo de mercado eléctrico en el que 26 países hacen una casación de los precios a la misma hora, con subastas en el mercado intradiario.

Sobre la volatilidad de los precios, destacó que con ello se está demostrando la transparencia que ofrece el mercado. Contra la misma, dijo que el mejor antídoto puede ser el establecimiento de un mercado a plazo, ya que permite tener señales de precios a un mes a varios meses o un año.

El director de Operación de Red Eléctrica, Tomás Domínguez, dijo que el sistema eléctrico español está en condiciones “muy buenas” para afrontar las nuevas tecnologías de generación eléctrica y los nuevos retos que se están produciendo.

Esther Espeja, subdirectora de Mercados Derivados de la Dirección de Energía de la CNMC, destacó que “nos enfrentamos a un nuevo diseño de mercado” y que gran parte de la regulación viene determinada por normativas europeas que luego tienen que ser adaptadas a los países miembros. “Todo eso supone un reto, pero vamos aprendiendo unos de otros”, señaló.

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