OPINIÓN

Impuestos patrióticos y un tipo mínimo en sociedades

El G7 quiere que las mul­ti­na­cio­nales pa­guen sus im­puestos donde ge­neran sus be­ne­fi­cios

Declaración IRPF
Fiscalidad.

El Grupo de los Siete países más im­por­tantes ha lle­gado a un acuerdo para que las mul­ti­na­cio­nales tri­buten en los países en los que desa­rro­llen sus ac­ti­vi­da­des. Se abre la puerta a la OCDE para ex­tender esta forma de tri­bu­ta­ción a lo largo y ancho del pla­neta. Y, por coin­ci­den­cia, se ha pu­bli­cado un li­bro, “Tax the Rich”, es­crito por dos mul­ti­mi­llo­na­rios, M. Pearl y E. Paine, am­bios per­te­ne­cientes al grupo “The Patriotic Millonaires”. Pearl ha hecho una gran parte de su for­tuna en Wall Street y Paine es la pre­si­denta de los Millonarios Patriotas.

Los subtítulos del libro apuntan directamente al blanco de la baja fiscalidad: habilidades para la evasión, lagunas legales y la influencia de los lobistas. El propósito de los autores no es otro que el de persuadir a sus plutócratas compañeros para que paguen lo que les corresponda y todos podamos vivir tranquilos.

Pearl advierte: “No quiero recorrer mi ciudad en una limusina a prueba de balas y rodeado de guardaespaldas, ni que mis hijos y nietos sean secuestrados”. Una caricatura de las sociedades latinoamericanas con sus diferencias de renta y sus estímulos a los malhechores.

Los EEUU, con un déficit presupuestarios del orden del 15% del PIB, asiste a una depreciación del dólar a pesar de la recuperación de su economía. Trump bajó los impuestos a los ricos y a las multinacionales. Biden señala ahora a esos dos colectivos para hacerles contribuir a la financiación de unas infraestructuras deficientes y, sobre todo, para financiar un Estado del Bienestar comparable al europeo.

Los ciudadanos dieron sus votos a los demócratas en la confianza de que les protegiesen contra la enfermedad y la vejez y combatiesen el calentamiento global. En 1927 el ciudadano Oliver W. Holmes había dicho: “Necesitamos impuestos para pagar una sociedad civilizada”.

Sociedades, más fiscalidad

Equidad fiscal en los EEUU y también una armonización de la tributación en el impuesto de sociedades para evitar un dumping que, tarde o temprano, exigiría establecer barreras arancelarias para neutralizarlo.

Biden propone un tipo mínimo del 15% sobre los beneficios. Lo que parece sencillo no será fácil. Tres grandes obstáculos, empezando por las habilidades de las multinacionales para desviar parte de sus beneficios hacia paraísos fiscales. Segundo, el firme propósito de los países, Irlanda por ejemplo, para conservar una baja fiscalidad. Finalmente, la propia dificultad que supone identificar dónde las multinacionales tecnológicas localizan sus actividades.

El acuerdo del G7 sobre un tipo mínimo abre ya la discusión de la OCDE acerca de identificar la localización donde se generan los beneficios y fijar con carácter universal un tipo mínimo del 15% en la tributación de sociedades. Las cien grandes multinacionales que se benefician de un mundo globalizado y sus actividades en gran medida intangibles tendrán que afinar todo su arsenal de camuflaje.

Los patriotas multimillonarios que abogan por “Gravar a los Ricos” buscan llegar a una sociedad democrática, más inclusiva y al mismo tiempo conseguir que los contribuyentes más poderosos colaboren con el Estado para reducir el déficit presupuestario y el montante de la deuda pública.

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