La caída de sus tipos de in­terés es 10 puntos bá­sicos su­pe­rior al de las va­ria­bles

La concesión de hipotecas a tipo fijo se dispara desde el arranque de 2021

Los bancos se vuelcan en esta mo­da­lidad de prés­tamos y prevén más in­cre­mentos

Hipotecas.
Hipotecas.

Las hi­po­tecas a tipo fijo han pa­sado de ser un pro­ducto casi re­si­dual hace dos dé­cadas a con­ver­tirse en las más de­mandas o co­mer­cia­li­zadas en los úl­timos tiem­pos, sobre todo en los pri­meros meses de 2021, en los que se reac­ti­vado este seg­mento de ne­gocio tras la pa­rá­lisis su­frida du­rante los meses de con­fi­na­mientos por la pan­de­mia. Un cambio del pa­no­rama fi­nan­ciero, al que no es ajeno el des­censo del Euribor y la re­con­ver­sión del ne­gocio ban­ca­rio.

De hecho, su tipo de interés se ha reducido algo más de 10 puntos básicos que el de las variables en marzo, según los datos del Banco de España. Todo el sector prevé que la tendencia se mantenga en los próximos meses.

La oferta de hipotecas a interés fijo ha existido desde hace décadas, pero ni su comercialización ni su demanda tuvo la intensidad que se ha vivido en los últimos años, y sobre todo en el inicio de un 2021 en el que la actividad hipotecaria ha iniciado una recuperación tras el frenazo sufrido durante los meses de confinamiento.

La nueva producción hipotecaria hasta el pasado mes de febrero, según datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), se ha realizado de manera mayoritaria a tipo fijo (47%), mientras que los préstamos a tipo variable han sido tan sólo del 30%, la mitad de lo que suponían un lustro antes.

Esta evolución ha llevado a que la cartera viva de hipotecas en los últimos tres años, según datos de la AHE, ha llevado a los préstamos de tipo fijo de suponer el 9,4% a diciembre de 2017 a registrar un crecimiento en la tasa de más de 10 puntos porcentuales, hasta el 19,6% a finales de diciembre de 2020.

El mayor peso es el de las hipotecas a tipos de interés variable, con un 80,4%, pero muy por debajo del 91,7% que suponían en las carteras de las entidades en junio de 2017, cuando el euribor ya había entrado en terreno negativo.

Un factor clave en esta evolución sería la evolución del tipo de interés sintético que, según datos del Banco de España, se ha reducido en conjunto en 30 puntos básicos desde el inicio de la crisis por la pandemia hasta situarse en el 1,5% en el pasado mes de marzo, un "mínimo histórico" según el supervisor.

El tipo de interés sintético de las hipotecas a tipo fijo o variable se ha reducido en ese periodo en 35 puntos básicos, mientras que el de las hipotecas variables tan sólo ha mermado en 25 puntos básicos. Mientras, el plazo de amortización de los distintos tipos de hipotecas converge en torno a los 26 años.

Tendencia al alza

La mayoría del sector, desde los propios bancos hasta los supervisores, prevén que el crecimiento de las hipotecas a tipo fijo se mantenga en los próximos meses, sobre todo ante un cambio de tendencia de las curvas de tipos a largo plazo que comienzan a ponderar el incremento de la inflación, principalmente en Estados Unidos.

"Esta modalidad de préstamos se presenta como una mejor alternativa en términos de rentabilidad para las entidades dentro de la política monetaria actual ultra laxa, al tiempo que protege al deudor ante eventuales subidas de interés", argumentan desde la AHE. "Es probable que se siga consolidando esta tendencia en los tipos de interés, pues no parece probable, al menos en el corto plazo, que vaya a tener lugar una subida significativa de los tipos de interés", añaden desde esta asociación.

Estas previsiones optimistas no se dejan de ver con ciertas cautelas en algunos ámbitos. Aunque el endeudamiento de las familias no es el mismo que en la anterior crisis de 2008, cuando pinchó la burbuja inmobiliaria, y los bancos son en su mayoría mucho más prudentes en la concesión de financiación, el riesgo a un crecimiento desmesurado debe tenerse en cuenta.

Las medidas de apoyo, bien mediante moratorias hipotecarias o las líneas ICO concedidas, han permitido hasta el momento que la morosidad en el conjunto del sector financiero se haya mantenido o se haya reducido hacía niveles mínimos de los últimos años. No obstante, a partir del primer trimestre de 2021 han comenzado a expirar algunas moratorias hipotecarias.

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