Denuncian que el nuevo marco re­gu­la­torio li­mita las in­ver­siones del sector en la des­car­bo­ni­za­ción

Rebelión de las petroleras y las refinadoras contra la Ley de Cambio Climático

Repsol, BP, Cepsa, Eni, Galp y Saras ad­vierten de que están en riesgo 200.000 em­pleos

Petroleras.
Petroleras.

Las pe­tro­leras han vuelto a la carga contra la Ley de Cambio Climático y Transición Energética que acaba de ser apro­bada en el Congreso de los Diputados. El sector se siente agra­viado frente al eléc­trico que en­tienden sale muy fa­vo­re­cido en cuanto a que se le abren las puertas hacia la in­ver­sión, todo lo con­trario de lo que su­cede con el sector del re­fino que “restringe” su ex­pan­sión in­dus­trial. Repsol, BP, Cepsa, Eni, Galp y Saras con­si­deran que la nor­ma­tiva “obstaculiza” el fu­turo de 200.000 em­pleos.

La Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) ha actuado de transmisor de la oposición que las compañías plantean contra la Ley de Cambio Climático que marca las directrices hacia la total descarbonización en 2050 y enterrar los gases de efecto invernadero. La nueva Ley impide que, a partir de 2040, se vendan en el mercado coches de combustión y que todos los vehículos ligeros y turismos no emitan CO2 a la atmósfera.

Una medida que supone para el sector petrolero un cambio radical en toda su línea de negocio y una total transformación industrial. En un duro informe, la patronal AOP denuncia que “al apostar por la electrificación en la movilidad ligera, la regulación cierra la puerta a oportunidades de desarrollo industrial en España”.

Las compañías consideran que la redacción final “limita” las opciones para alcanzar la neutralidad climática del sector en 2050, “al no contribuir a que el sector del refino invierta en la descarbonización de procesos y productos”.

Freno al desarrollo futuro

Para las seis compañías petrolíferas con intereses en España, la legislación “frena” claramente “las oportunidades de desarrollo, crecimiento económico y creación de empleo”, que generarían las “cuantiosísimas inversiones” necesarias para la transformación del refino en una industria de emisiones cero a través de la producción de ecocombustibles.

Las eléctricas y los inversores en renovables ven, en cambio, que se les abren de par en par las puertas. En 2030, las emisiones deberán reducirse un 23% respecto a 1990 y las energías renovables tendrán una participación del 42% en el consumo de energía final, frente al cerca del 20% actual. En cuanto a la generación eléctrica, un 74% de la misma tendrá que ser de origen renovable. Ahora, representa el 40%.

En las alegaciones que las petroleras hacen contra la Ley, destacan que, a pesar de algunas mejoras reflejadas en el artículo 13 para incluir todo tipo de ecocombustibles (sintéticos y bios) en el transporte pesado, marítimo y aéreo, el artículo 14 exige emisiones cero a partir de 2040, lo que en la práctica “supone una apuesta única por la electrificación de la movilidad ligera”.

La patronal recuerda que, desde que si hizo público el anteproyecto de Ley, AOP ha defendido, como la mejor vía para una reducción real del CO2 una concepción más amplia de medición de las emisiones que tenga en cuenta la neutralidad tecnológica.

En este sentido, manifiesta que la alternativa del refino español, recogida en la Estrategia para la Evolución hacia los Ecocombustibles, plantea la transformación de las refinerías en centros hipereficientes de economía circular en las que se produzcan los combustibles líquidos neutros en carbono, bien sea por la vía de los biocombustibles o por la de los combustibles sintéticos.

Unos 200.000 empleos en peligro

Sin embargo, el sector estima que el despliegue de la estrategia del refino para descarbonizarse queda muy limitado por la nueva Ley de Cambio Climático. “Sin esa alternativa no es posible asegurar la sostenibilidad de la industria del refino español y garantizar los 200.000 puestos de trabajo que genera, gracias a las 9 refinerías que hay en España y a la actual red de distribución y venta de combustibles”, señala el documento.

“Con la nueva ley y al limitar el mercado de nuestros productos que sean neutros en carbono, no se está favoreciendo que el sector invierta en su descarbonización ni se está aportando claridad al futuro de los trabajadores del sector”, declara el presidente de AOP, Juan Antonio Carrillo de Albornoz.

“En todo caso, la industria del refino seguirá avanzando en el suministro de carburantes cada vez más bajos en carbono para todo el parque vehículos de combustión, con el objetivo de reducir las emisiones del transporte ligero y pesado mientras la regulación lo permita y la realidad de la movilidad española siga demandando estas soluciones”, concluye.

Como último recurso, la asociación insta al Gobierno y a la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, que defiendan en Bruselas la necesidad de “una normativa inclusiva y que se reconozca el papel de los ecocombustibles en la descarbonización”.

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