ANÁLISIS

Bruselas des­vela su pro­yecto fiscal diez meses antes de que España re­ciba el in­forme de los ex­pertos

Casado desbancaría a Sánchez en unas elecciones generales

El elec­to­rado per­cibe que nin­guno de los dos par­tidos ma­yo­ri­ta­rios ofrece pro­puestas eco­nó­micas cohe­rentes

Sánchez y Casado.
Sánchez y Casado.

El sondeo de Electomania con datos dados a co­nocer este do­mingo 16 de mayo con­firma la con­so­li­da­ción del PP como primer par­tido po­lí­tico si se ce­le­braran en este mo­mento las elec­cio­nes. Casado ga­naría en votos y es­caños. Con un 26,9 % y 114 es­caños, su­pe­raría a Pedro Sánchez, que con­se­guiría el 26,4 % de los votos y 107 es­caños. Aunque se per­fila un cambio po­lí­tico con­tinúa la in­cer­ti­dumbre sobre el mo­delo eco­nó­mico que ha de sacar a España de la crisis pro­vo­cada por la pan­de­mia.

Al abandono de parte del equipo económico de Pedro Sánchez, se suma la indefinición del proyecto del Partido Popular con un equipo económico completamente desconocido para la opinión pública y sin un modelo público concreto sobre cómo actuar para recuperar un crecimiento estable y la generación de empleo. No hay nada salvo alguna idea vaga en materia impositiva.

Y mientras tanto, pese a que la Comisión Europea ha mejorado las previsiones que había realizado en febrero, el paro no empezará a bajar hasta el año que viene, manteniendo cifras que doblan la media comunitaria.

La otra gran novedad del sondeo de Electopanel confirma que las elecciones de Madrid también tienen consecuencias de ámbito nacional para Más Madrid. El partido que lidera Íñigo Errejón lograría grupo parlamentario propio con el 2,2 % de los votos y 5 parlamentarios.

Sin embargo, la suma de los votos de los partidos que apoyan en la actualidad a Pedro Sánchez, sigue dándole la opción de Gobierno a él con 178 escaños, dos más de la mayoría absoluta. Este sondeo viene a sumarse a las cuatro encuestas del pasado fin de semana que todas confirmaban ya el 'sorpasso' del PP al PSOE a escala nacional: el Barómetro de La Sexta, Sigma Dos para ‘El Mundo,’ NC Report para ‘La Razón’ y Electopanel recogido en estas mismas páginas de Capitalmadrid.com, que ratificaban a Pablo Casado como el líder del partido más votado, si se celebraran ahora las elecciones generales.

Los datos se conocen coincidiendo con la fuga de cerebros de parte del equipo económico de Pedro Sánchez y Nadia Calviño. Hasta cuatro de los más altos responsables del equipo de Moncloa y de Economía han decidido cambiar de rumbo a su actividad. La secretaria de Estado de Economía, Ana de la Cueva; Daniel Fuentes, jefe de Información económica de Moncloa; Víctor Echevarría, Jefe de Unidad de Políticas Macroeconómicas y Financieras de Moncloa y David Cierco, director general de Red.es, han dicho adiós.

El Gobierno ha tratado de evitar que el anuncio de su abandono supusiera un lastre en la imagen de euforia que han querido trasladar a la opinión pública al presentar el proyecto de Plan de Recuperación enviado a Bruselas y después de conocer las optimistas previsiones que la Comisión Europea ha difundido sobre la estimación de crecimiento económico para este y el año próximo.

Mejora sustancial

Según Bruselas es cierto que estas previsiones suponen una mejora respecto al pronóstico que la Comisión Europea hizo en febrero, cuando apuntó que la subida de este año sería del 5,6% y de un 5,3% en el siguiente ejercicio. Ahora, una vez que se tiene en cuenta para hacer la previsión de crecimiento el efecto que puedan tener los 800.000 millones del Fondo de Recuperación, los avances en la campaña de vacunación y la mejora de las economías de EEUU y de China, el ejecutivo comunitario ha elevado el crecimiento del PIB para los próximos dos años hasta el 5,9% en 2021 y de hasta un 6,8% de cara a 2022. Y aun así, son más pesimistas que las del Gobierno de Pedro Sánchez, que proyectan un aumento del PIB del 6,5 % este año y del 7 % el que viene.

Pero al margen del anuncio de Bruselas de que España será el país que más va a crecer entre los grandes de la UE, el modelo futuro de la economía española sigue sin aclararse. El proyecto español no se conoce con detalle, no sabemos cómo se va a producir la reindustrialización y la modernización necesaria, mientras se confirma que la economía española no volverá a los niveles previos a la crisis hasta finales del año que viene.

Todavía más pesimistas son las previsiones en materia de empleo. Bruselas cree que el desempleo subirá este año hasta el 15,7%, antes de comenzar la caída del paro en el próximo ejercicio. Según el documento elaborado por la Comisión Europea sobre España no será hasta finales del 2022 cuando la tasa de paro baje hasta el 14,4%. Esto compara con el 7,6 % de media para este año en toda la UE y del 7,0 %% el año que viene. No es como para estar satisfechos.

Además, se anuncia un progresivo incremento de la presión fiscal que la generalidad de los expertos considera nocivo en un momento tan difícil como el actual. Aunque la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, trataba de tranquilizar a la opinión pública en una entrevista en el diario ‘La Vanguardia’, asegurando que el incremento de la presión no se va a hacer de golpe, este se va a llevar a cabo, aunque de forma progresiva.

Los empresarios han alertado en las últimas semanas de las consecuencias nefastas que este incremento de la presión fiscal puede tener para la recuperación. Advirtiendo, además, de que no tiene sentido, cuando se ha pedido a un grupo de expertos que presenten sus recomendaciones y cuando se espera que Bruselas a su vez haga públicas sus recomendaciones en este ámbito. Esta misma semana está previsto que el vicepresidente Valdis Dombrovskis y el comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, presenten en rueda de prensa la Comunicación sobre Fiscalidad en Empresas.

Pero si el PSOE peca por exceso, el PP lo hace por defecto. De Génova nada se sabe sobre su proyecto económico para España ni qué política fiscal pretende aplicar cuando llegue al poder ni con qué equipo cuenta para hacerlo. La altura del Gobierno viene marcada con frecuencia por el nivel de exigencia de la oposición que, a día de hoy, em el ámbito económico está desaparecida.

Artículos relacionados