Compromiso de la eléc­trica con las zonas afec­tadas por el cierre de cen­trales de carbón

Endesa aspira a conseguir 23.300 millones de los fondos de recuperación

Bogas (CEO) des­taca el “esfuerzo” del Gobierno en la ac­tual po­lí­tica ener­gé­tica

Bogas y Sánchez Calero, Endesa.
Bogas y Sánchez Calero, Endesa.

Endesa ha ele­vado hasta 23.300 mi­llones de euros las in­ver­siones que rea­li­zará dentro de los 122 pro­yectos que ha pre­sen­tado para aco­gerse al plan de ayudas de los fondos Next Generation con­ce­didos a España por la Unión Europea. La cifra an­te­rior as­cendía a 19.000 mi­llo­nes. El con­se­jero de­le­gado, José Bogas, ha de­fen­dido el an­te­pro­yecto de Ley del Fondo de Sostenibilidad del Gobierno porque per­mi­tirá que “los costes de las primas a las re­no­va­bles no re­caigan solo sobre los con­su­mi­dores eléc­tri­cos”.

En su intervención en la junta de accionistas, Bogas destacó que el Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE) que ha sido duramente criticado por otros sectores energéticos como el petrolero y gasista, dará equilibrio al sistema, repartiendo la carga entre todos los actores energéticos.

En este sentido, ha señalado que el anteproyecto de Ley “prevé actuar sobre los altos costes que acarreó la primera oleada de renovables durante la primera década del siglo XXI y que, a pesar de tratarse de una obligación en el consumo final de todas las energías, solamente fue asumido por el clientes eléctrico”, ha comentado.

Igualmente, reconoció el esfuerzo que el actual Gobierno está haciendo en materia regulatoria y otras medidas dirigidas a lograr estabilidad en el sistema eléctrico. Sobre este apartado destacó, entre otros aspectos, la nueva estructura de tarifas eléctricas y el desarrollo de la hoja de ruta sobre el hidrógeno verde.

Una oportunidad para transformar la economía

En cuanto a los 140.000 millones de euros que Bruselas ha concedido a España procedentes de los fondos Next Generation, Bogas ha resaltado que suponen una gran oportunidad para transformar la economía, a la vez que facilita las futuras inversiones de muchas empresas. Endesa se ha postulado como una de las principales compañías para recibir parte de dichas ayudas.

La energética ha presentado al Ministerio para la Transición Ecológica un total de 122 proyectos con unas inversiones estimadas de 23.300 millones de euros. Esta cifra, que inicialmente se había estimado en unos 19.000 millones, se ha aumentado en 4.300 millones de euros. De esta cantidad, unos 2.655 millones de euros son proyectos energéticos extrapeninsulares; otros 19.918 millones de euros se invertirán en la península, y el resto, unos 727 millones, en Portugal.

Una gran parte de su discurso, Bogas lo ha dedicado a destacar la importancia que tiene para el sector la transición energética. Por eso, ha señalado que hay que impulsar dicha transición y hacia ella va todo el esfuerzo que la compañía ha puesto en marcha con el nuevo plan estratégico. “Asistimos a la mayor reconversión del sector que hayamos vivido. De la cual, saldremos más sostenibles y más eficientes”, ha dicho.

Inversiones de 25.000 millones

Endesa invertirá 25.000 millones hasta 2030. Todas estas inversiones se destinarán a hacer frente a la descarbonización y la consiguiente apuesta por las energías renovables. De los 25.000 millones de euros que se prevén invertir hasta el final de la presente década, unos 10.000 millones de euros se destinarán a nueva potencia renovable para alcanzar una cifra mínima de 18.000 megavatios. Otros 10.000 millones de euros se emplearán en la digitalización y modernización de la red para mejorar el servicio y permitir, entre otros objetivos, mecanismos de flexibilización de demanda en hogares y empresas de hasta 1.000 megavatios.

La eléctrica sigue adelante con el plan de cierre de las centrales de carbón. En 2020, cerró las plantas de Compostilla y Andorra, lo que ha supuesto una reducción importante de la potencia instalada (2.100 MW). El objetivo es continuar en 2021 con los cierres de otros 2.500 MW de carbón, distribuidos en As Pontes y Carboneras, lo que dejará operativos solo 200 MW con esta tecnología, ubicados en Baleares.

El consejero delegado resaltó, por ello, el compromiso que la compañía tiene con importantes planes de futuro en todas las zonas afectadas por el plan de cierre de las centrales de carbón. En este sentido, anunció que en los próximos cinco años, la eléctrica prevé invertir más de 4.500 millones de euros en los emplazamientos en lo que existían instalaciones de carbón.

En Andorra, Teruel, se prevén construir 1.725 megavatios renovables, con una inversión de 1.400 millones de euros. En Compostilla (León), están previstos 780 MW renovables y una inversión de 600 millones; en As Pontes (La Coruña), 1.505 MW, y una inversión de 1.580 millones; en Litoral (Almería), unos 1.520 MW de potencia solar y eólica, con una inversión de unos 1.200 millones, y en la central de Alcudia (Mallorca), estudia el desarrollo de 73 MW solares.

El volumen de potencia instalada en fuentes renovables creció en 400 MW hasta cerrar el año con 7.800 MW. Endesa tiene una cartera de proyectos de 6.700 MW de potencia renovable. Esta potencia permite cubrir el aumento de parques renovables de hasta 3.900 MW incluidos en el plan estratégico para el próximo trienio.

Adicionalmente, la empresa se ha adjudicado 50 MW fotovoltaicos en la subasta del pasado mes de enero. En total, el volumen de proyectos renovables que Endesa tiene en cartera asciende a 42.000 MW.

Pago de dividendo

Endesa obtuvo un beneficio neto de 1.394 millones de euros en 2020, frente a los 171 millones registrados el ejercicio anterior, lo que supone un incremento de un 715% más. En 2019, la eléctrica realizó un ajuste de activos de 1.409 millones de euros por el cierre de parte de sus centrales de carbón.

La junta ha aprobado el pago del dividendo complementario de 1,31 euros por acción, que abonará en julio próximo y que se suma a los 0,70 euros liquidados en enero pasado.

La energética realizará a partir de este ejercicio una reducción progresiva del dividendo, desde el 80% para este año hasta el 70% previsto para los ejercicios, 2022 y 2023, con el objetivo de adecuarlo a las inversiones comprometidas para los próximos años. Endesa adapta así su política de dividendo a un perfil de crecimiento mucho mayor, derivado del nuevo plan estratégico.

De esta forma, confirma el giro en la política de dividendos que anunció hace dos años respecto al que mantenía hasta entonces en todos los ejercicios de ofrecer un pay out del 100%. En 2021, el dividendo se situará en 1,30 euros; en 2022, bajará a 1,2 euros y en 2023, aumentará a 1,3 euros.

En cuanto al nivel de endeudamiento, el pasivo aumentará en 2.900 millones, hasta una deuda neta de 10.000 millones a final de 2023. La eléctrica prevé beneficiarse de una reducción en el coste de la deuda, que pasará de un promedio del 1,8% en 2020 a un 1,4% al final del plan estratégico.

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