BOLSA

DIA, nuevo equilibrio de cuentas

La am­plia­ción de ca­pital pro­puesta por el con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción de DIA no le ha sen­tado nada bien a su co­ti­za­ción. La obli­ga­ción de volver a poner di­nero si no se quiere ver di­luida su po­si­ción ha pro­vo­cado una im­por­tante re­ti­rada de po­si­ciones por parte de los pe­queños ac­cio­nis­tas, más de un 16% de caída nada más co­no­cerse la no­ti­cia, que se ha lle­vado por de­lante la es­casa ren­ta­bi­lidad anual del va­lor.

Una vez la junta prevista para el 31 de mayo dé el visto bueno, el grupo de alimentación emitirá 51.387,5 millones de acciones nuevas a un importe efectivo de 0,02 euros cada una para un importe total de 1.028 millones de euros. Los nuevos títulos tendrán un valor nominal de un céntimo de euro y una prima de emisión también de un céntimo.

La cifra final de la operación se ha fijado una vez alcanzado un acuerdo con sus acreedores para duplicar el importe máximo del aumento de capital, que inicialmente estaba calculado en 500 millones. El máximo accionista, LetterOne –propiedad del magnate ruso Mijaíl Fridman y que cuenta con una participación del 76% en la cadena de supermercado– se ha comprometido a suscribir 769 millones de los 1.028 millones de la ampliación de la ampliación.

Los restantes 259 millones de euros corresponden a una operación "reservada en primera instancia a todos los accionistas" distintos a LetterOne con el objetivo de que puedan participar y mantener así su actual participación en el capital del grupo español de distribución.

La aprobación de la ampliación por la junta se da por segura debido a la posición mayoritaria con la que cuenta Fridman. Una vez realizada, la empresa recuperará el equilibrio contable después de que su patrimonio neto fuera negativo al cierre de 2020 por el deterioro de sus activos en Brasil.

En un contexto normal, este hecho habría provocado que la firma incurriera en "causa de disolución", pero el Gobierno español aprobó una salvedad debido al impacto de la covid que posibilita no contabilizar las pérdidas registradas en 2020 a la hora de hacer este cálculo, lo que ha permitido a DIA evitar formalmente esta situación.

Tras la lógica reacción negativa del mercado, las acciones de la cadena de alimentación han pasado a moverse en una zona delicada por debajo de los 0,1 euros, donde encuentra su principal zona de resistencia. De perder esta referencia podría deslizarse hacia los mínimos históricos del año pasado. Todo ello bajo la amenaza añadida, tal y como se viene especulando en los foros, de una posible OPA de exclusión por parte de su principal accionista.

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