Línea Directa pro­ta­go­niza el único de­but, pero sin venta al­guna de ac­ciones

Las salidas a bolsa globales baten todos los récords pero España sigue fuera de juego

La re­duc­ción de la oferta de Ecoener de­muestra que la li­quidez no es in­fi­nita

Linea Directa en Madrid
Linea Directa en Madrid

Alrededor de 200.000 mi­llones de euros co­lo­cados en sa­lidas a bolsa. Ese es el saldo que deja el primer tercio de un ejer­cicio 2021 en el que el di­nero está co­rriendo a rau­dales por las bolsas de los cinco con­ti­nen­tes. Hay nuevo ré­cord, muy por en­cima del re­gis­trado hace dos dé­ca­das, cuando las com­pañías tec­no­ló­gicas eran las reinas de la pista de baile. Las em­presas han apro­ve­chado la pri­mera gran ven­tana de li­quidez del año (que no la más im­por­tante) para salir en tropel al mer­cado y con­se­guir sus ob­je­ti­vos. No todo ha ido tan bien y menos en España.

Del volumen de las colocaciones se deduce que la liquidez se está trasladando a velocidad de vértigo a las bolsas. Hay muy pocas alternativas fuera de la renta variable, con los recorridos de los precios de la renta fija muy agotados ya en un escenario de tipos de interés que persiste en la depresión. Se acaban los argumentos de quienes buscan alternativas razonablemente rentables en activos financieros fuera de los mercados de valores.

Los cuatro primeros meses del año están dejando un reguero de operaciones, incluso antes de que se abra el período álgido de las colocaciones en bolsa, que tradicionalmente transcurre entre los meses de mayo y julio. A esta gran ventana confían su suerte las empresas que quieren debutar en suelo español y los bancos de negocios que las asesoran. Hay muchas operaciones en la recámara, pero de momento el primer tercio del año deja un sabor de boca amargo en clave nacional.

Sólo Línea Directa ha debutado, con una subida superior el 10%, en el parqué. Lo ha hecho a través de un 'listing', lo que significa que en la práctica no se ha vendido ni una sóla acción. O, lo que es lo mismo, que el casillero de la recaudación suma cero mientras en otros mercados la actividad es incesante. Estados Unidos, que se ha puesto a la cabeza de la recuperación económica mundial, es un hervidero de nuevas empresas cotizadas, que salen a un ritmo tres veces mayor que hace un año.

AllFunds, en duda

Y en Europa el ritmo de estrenos también ha sido vigoroso. Uno de los últimos es el de la muy española Allfunds, que sin embargo eligió a la Bolsa Amsterdam como escenario de su bautizo bursátil. Un bala menos en el cargador de la bolsa nacional, que acaba de ver como el grupo de renovables Ecoener ha retrasado su salida a bolsa hasta el 4 de mayo y que, sobre todo, ha reducido el tamaño de su oferta desde los 200 millones iniciales hasta 110 millones.

Una rebaja contundente, de grandes proporciones, que deja bien a las claras que la sobredosis de liquidez en las carteras no es infinita, ni mucho menos. Detrás de decisiones como la de Ecoener están las dudas de los inversores, que no están dispuestos a comprar acciones a cualquier precio. Un aviso a navegantes con otra OPV como la de Opdenergy a la vuelta de la esquina: si no hay contratiempos, saldría a bolsa el 7 de mayo, con una diferencia de apenas tres días con su competidor.

"Hay mucho dinero disponible para comprar acciones, pero pocas veces en la historia ha habido tanto para elegir. Hay multitud de salidas a bolsa a nivel mundial y eso obliga a las empresas a competir por ofrecer valoraciones atractivas. No hay demasiado espacio para inflar los precios. O eres muy competitivo en este punto o te ves obligado a rebajar las pretensiones o a esperar otro momento", señalan en un gran banco de negocios.

Capital Energy, aplazada

Otra renovable, Capital Energy, ya ha aplazado su salida a bolsa y estudia alternativas a su salto al parqué, como en una escala muy superior Repsol con su filial de renovables. Y al final del cambio espera la colocación de Acciona Energía, a los que algunos ya dan una valoración de cinco dígitos y de la que va a depender, sin duda, que 2021 pueda ser considerado más o menos exitoso en el territorio de las salidas a bolsa.

Mientras, la rueda sigue girando a nivel global. En el espejo retrovisor de los inversores aparecen ya nombres tan conocidos como la plataforma de negociación Robinhood, que vuelve a la carga tras la enorme polémica originada por su actuación en el caso de los foreros de Reddit que incendiaron Wall Street a comienzos de año. Es sólo la marca más llamativa entre la legión de compañías que aspiran a cotizar por primera vez en bolsa. España aspira a aportar su cuota en esta segunda gran ventana de liquidez de 2021.

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