Los pagos en cash por nó­mina y los planes amigo pro­li­feran en el se­gundo tri­mestre

La gran banca echa el resto en pagos en efectivo para pescar en la revuelta competencia

Los grandes co­pian a los pe­queños ante el éxito de la es­tra­tegia co­mer­cial de ofrecer di­nero

Bancos en Bolsa.
Bancos.

¿Vuelve la guerra del pa­sivo a la banca? No exac­ta­mente, pero sí la guerra por el cliente. Porque nada hay más ten­tador ni más con­vin­cente y per­sua­sivo para atraer al cliente que mos­trarle el color del di­nero. Pagar en 'cash' ya no es una op­ción más para las en­ti­dades fi­nan­cieras es­paño­las, sino una ne­ce­sidad si de lo que se trata es de pescar en río ajeno clientes des­con­tentos o, sen­ci­lla­mente, ne­ce­si­tados de una in­yec­ción de euros sig­ni­fi­ca­tiva e in­me­diata. El se­gundo tri­mestre está con­sa­grando la moda de los pagos en efec­tivo.

Ni grandes, ni pequeñas ni medianas entidades han dejado de entrar en la batalla. Pagar a los clientes por traer a otros nuevos es una vieja práctica que el sector reedita en las últimas semanas. Openbank, el banco 'online' de Santander, pone sobre la mesa hasta 1.000 euros a quienes sean capaces de invitar hasta a 10 amigos. Es la oferta más llamativa de una nueva ola en la que también participan BBVA, Bankinter y algunas 'fintech' de primera fila.

Más cruenta aún es la batalla en la modalidad de los pagos en 'cash' a cambio de la domiciliación de nómina. A las clásicas ofertas de entidades como Abanca, Liberbank o Cajamar se han sumado en abril Santander y Unicaja, con ofertas de 100 y 150 euros. Deutsche Bank, que hace meses rompió el mercado pagando hasta 480 euros, ha enseñado el camino a los competidores: la generosidad se traduce en número de clientes nuevos.

Todos a la greña

"Estamos viviendo un momento histórico. Son muchos los clientes que están cambiando de banco por la modificación masiva de la política de comisiones de los bancos tradicionales, y ya no se trata de que te cobren lo mínimo, sino de que te den algo a cambio de de irte a otra entidad aceptando períodos de permanencia que van desde los 12 hasta incluso los 36 meses. El cliente busca ventajas y tienen más opciones que nunca" señalan fuentes financieras.

De lo que no cabe duda es de que la batalla entre entidades es encarnizada en todos los frentes. De lo que se trata es de atraer clientes sin importar demasiado en la mayoría de los casos que los ingresos sean altos. Muchos de los bancos que están en la guerra del 'cash' a cambio de nómina aceptan ingresos desde 600 euros. Lo que importa es fidelizar clientes que luego pueden mejorar sus ingresos y adquirir nuevos productos de la entidad.

En el caso de los planes amigo, entidades como Openbank los amplían para dinamizar un negocio clave como el hipotecario, donde la capacidad para fidelizar es muy superior porque los plazos de estos préstamos son largos, casi siempre superiores a los 15 años. En en este negocio, las entidades 'online' están realizando una ofensiva en todos los frentes aprovechando que sus estructuras de costes son mucho más flexibles que en la banca tradicional.

Las entidades están acostumbrando a los clientes a cobrar rápido y bien por cambiar de banco o por atraer nuevos clientes. Es una fórmula que funciona, de efectos muy rápidos, pero que también consume mucho margen. Pero el sector parece estar dispuesto a tirar la casa por la ventana. En algunos casos, para crecer en número de clientes. En otros, para compensar los que están perdiendo en el epicentro de una competencia feroz por captar a los potenciales mejores clientes del mercado.

Artículos relacionados