El ti­je­re­tazo pro­puesto, de 3.800 em­pleos, in­cendia las re­la­ciones la­bo­rales

BBVA reduce su plantilla en España, que será inferior a la del Garanti, su filial de Turquía

Bancomer, la fi­lial me­xi­cana, cuenta con el mayor nú­mero de em­plea­dos, casi 37.000

Garanti
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El BBVA de Carlos Torres ya ha lan­zado su en­vite a la plan­tilla en España, con un re­corte de 3.800 em­pleados sin una fu­sión por medio que pu­diera jus­ti­fi­carla. Con esta drás­tica me­dida, que afec­taría al 16,3% de los tra­ba­ja­do­res, la plan­tilla en España se que­daría re­du­cida a una di­men­sión si­milar e in­cluso in­fe­rior a la del Garanti, su fi­lial en Turquía, el país de origen del con­se­jero de­le­gado Onur Genç. México man­tiene es­table su plan­tilla en los úl­timos años, en torno a los 37.000 em­plea­dos.

La unidad del BBVA en España se diluye a pasos agigantados respecto a otros mercados en los que el grupo presidido por Carlos Torres está presente. Y no tan sólo en cuanto a la contribución al beneficio atribuido, liderado desde hace años por México, a pesar de que el expresidente Francisco González (FG) abominaba de la compra de Bancomer.

El grupo presidido por Carlos Torres ha superado todas las previsiones y ha planteado el despido de 3.800 empleados en España, sobre todo en la red que se recortaría en unas 530 oficinas. Esta criba conjunta se suma al goteo constante durante los últimos años de salidas del banco mediante jubilaciones o prejubilaciones incentivadas.

De acordarse este despido masivo en las cifras planteadas, la plantilla del BBVA en España se situaría incluso por debajo de la dimensión que tiene Garanti, su filial en Turquía que a finales del pasado ejercicio se situaba en torno a los 22.000 trabajadores que ya se superaron en 2019.

Este ajuste de plantilla y oficinas del BBVA coincide en la misma semana que la planteada por CaixaBank, pero con una clara diferencia entre los dos casos. El grupo presidido por Carlos Torres no está inmerso en proceso alguno de fusión en el mercado español, tras el fracaso de sus negociaciones con el Banco Sabadell a finales de 2020.

Los representantes sindicales, que ya habían advertido días antes durante la junta anual de accionistas, han rechazado las pretensiones de la cúpula presidida por Carlos Torres y han avanzado posibles movilizaciones, una medida que no se ha barajado hasta el momento en el caso del ERE de CaixaBank.

México, estable

A diferencia de la evolución decreciente de la plantilla y de la red de oficinas en España, la filial en México muestra una evolución muy estable en los últimos años, según los datos del propio BBVA al cierre del pasado ejercicio.

El número de empleados de Bancomer ascendía a finales de 2020 hasta los 36.853, algo por debajo del número registrado en 2019 (37.805) pero por encima de la plantilla con la que contaba el BBVA en su principal área de negocio en 2018.

La cuestión pendiente es si cabe más margen para nuevos ajustes en el sector bancario español, casi jibarizado durante la última década. El presidente de la patronal de los bancos, José María Roldán, defiende que la tendencia es a "una racionalización de estructuras", debido al crecimiento de los canales digitales, según declaró tras la asamblea anual de la Asociación Española de Banca (AEB).

Ese argumento es el que esgrimen la mayoría de los responsables de la banca española, con la única excepción de Bankinter. Su director financiero, Jacobo Díaz, ha evitado entrar en polémicas y ha asegurado que su entidad no tiene previsto ningún recorte de plantilla, ya que mantienen el compromiso de estabilidad con sus trabajadores.

Los representantes sindicales, a buenas horas, comienzan a lamentar ahora cómo han contribuido, por presiones o de manera voluntaria, a la nueva oleada de ajustes tras haber derivado a la mayoría de los clientes a canales alternativos en lugar de la atención personal en las sucursales.

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