BOLSA

Ibercaja, más que dudas con su OPV

Tras un duro tra­bajo de más de 18 me­ses, los res­pon­sa­bles de Ibercaja con­si­deran que la en­tidad se en­cuentra ya per­fec­ta­mente pre­pa­rada para dar el salto a Bolsa. El banco, sin em­bargo, no tiene ex­ce­siva prisa y dará el paso cuando las cir­cuns­tan­cias del mer­cado sean lo más fa­vo­ra­bles po­si­ble.

En estos momentos, las perspectivas no son la mejores, pero la sociedad espera que a finales de 2021 o a principios de 2022 se abra una ventana de oportunidad en el mercado para tomar la decisión.

Cuando eso ocurra, Ibercaja Banco estará preparado para retomar el proceso iniciado hace unos años con el fin de cumplir con la obligación del principal accionista, la Fundación Bancaria Ibercaja, de rebajar su participación. Su objetivo es reducir su posición actual del 87% actual hasta un 40% y la opción más clara y lógica pasa por la Bolsa.

La intención del banco es mantener su independencia actual, por lo que en su hoja de ruta actual no se encuentra el posible estudio siquiera de una operación corporativa de fusión con otras entidades. La obsesión de la firma en este momento es centrar y ocuparse exclusivamente de su propio proyecto para hacerlo mejor y más competitivo, ajeno al proceso de concentración vivido por el sector en la última década en la que se ha pasado de más de 50 entidades a poco más de una decena.

Dicho proceso ha convertido a España en el país de Europa con más concentración bancaria, con una clara mejora de la competitividad y su viabilidad. Las cinco primeras concentran una cuota de mercado del 70% en España frente al 30% en Alemania o Gran Bretaña y del 50% en Francia o Italia.

De este modo, de producirse una operación corporativa nunca sería por necesidades financieras sino por "voluntariedad" y con una "lógica industrial". Por tanto, para la entidad no tiene sentido pensar ahora en esa posibilidad, ya que además no ha recibido nunca presiones por parte del Banco de España ni del Banco Central Europeo para estudiar una operación de estas características.

Al respecto, recuerdan los responsables, el 87% de la propiedad de Ibercaja Banco es de la Fundación Bancaria Ibercaja, heredera de la antigua caja de ahorros, que "nació en Aragón" y cuyo mandato es "tener un banco aragonés con autonomía aragonesa.

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