Entidades como Sabadell o Ibercaja tra­bajan en sus nuevos planes es­tra­té­gicos

La banca cuadra su primer trimestre de 2021con más dudas que vacunas

Goirigolzarri (CaixaBank) re­clama vi­sión de fu­turo en vís­peras de ne­go­ciar el ERE

Ibercaja
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Casi en vís­peras de que los bancos ofrezcan su cuentas del primer tri­mestre del año, en unos actos casi pa­ra­lelos a dis­tintas juntas de ac­cio­nis­tas, la ma­yoría de ellos se mueven con mu­chas cau­telas ante el in­cierto ho­ri­zonte que no se des­peja pese al inicio de la va­cu­na­ción. El Gobierno aún no cla­ri­fica las claves de su plan de re­cu­pe­ra­ción y al­gunas en­ti­dades tam­bién tienen pen­dientes con­cretar sus nuevas hojas de ruta.

Los que ya tienen su horizonte más definido, como CaixaBank, todavía deben encarar la negociación de su plan de ajuste de plantilla resultante tras la fusión con Bankia.

Más sombras que luces se pueden esperar de la mayoría de los resultados conseguidos por la banca española durante un primer trimestre del ejercicio que ya se ha visto afectado por un menor crecimiento económico, según los últimos datos ofrecidos por el propio Gobierno de Pedro Sánchez.

La percepción positiva por el inicio de las vacunaciones apenas despejan las incertidumbres que ya planeaban al cierre del pasado ejercicio y sin mejora en los principales indicadores del sector bancario español. Según los últimos datos del Banco Central Europeo (BCE), los bancos españoles siguen a la cola en su comparativa con sus competidores europeos tanto en capital como en rentabilidad.

Los resultados del primer trimestre de 2021 aún se verán afectados en la comparativa interanual con los de 2020, cuando la declive se registró en marzo del pasado ejercicio en el momento que se decretó el estado alarma que, en la actualidad, podría vencer el próximo 9 de mayo, según lo adelantado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Eso sí, el ejecutivo de coalición aplaza a fechas próximas la concreción del plan de recuperación que en martes y 13 estudiará el habitual consejo de ministros, lo que acentúa la incertidumbres de muchos directivos de la banca española, muy pendientes de poder canalizar el adelanto de las ayudas que deberán llegar de la Unión Europea.

La mayoría de los máximos responsables de los bancos españoles enarbolan cómo se han convertido en parte de la solución en la actual crisis. Según los últimos datos oficiales al cierre de marzo, el número de moratorias hipotecarias ascendían a 225.000 solicitudes atendidas, con un saldo vivo pendiente de amortización por más de 20.200 millones de euros, según cifras del Banco de España.

Ese compromiso de todo el sector bancario por apoyar a los sectores menos favorecidos es el que ha generado unas provisiones millonarias que han mermado, en la mayoría de los casos, los resultados durante los últimos trimestres de las entidades. Pero también hay que evaluar cuestiones internas.

Pistas pendientes

Si el escenario macroeconómico ha ido a la baja y aún no se disipan algunos planes gubernamentales para la recuperación de la actividad, algo similar ocurre con cómo se afrontará el futuro de algunas entidades en solitario o en la fusión en curso y ya anunciada en los últimos tiempos.

Entre las primeras, está el Sabadell del que ha tomado las riendas ejecutivas un César González-Bueno que, como nuevo consejero delegado del grupo presidido por José Oliu, ha dada algunas pistas sobre el nuevo organigrama, pero sin haber concretado aún su nuevo plan estratégico para que el banco se mantenga independiente de fusiones.

Ibercaja se mueve en un terreno muy similar. El nuevo plan estratégico del banco dirigido por Víctor Iglesias y presidido por José Luis Aguirre se esperaba durante este mes de abril para que el grupo con sede en Zaragoza se mantengan independiente y encare su salida a Bolsa a finales de 2020.

Mientras, CaixaBank arranca estos días la negociación con los sindicatos el plan de ajuste de la plantilla resultante tras su fusión con Bankia. Su presidente, José Ignacio Goirigolzarri, justo en vísperas de la primera reunión, durante un encuentro organizado por El Español, ha apostado por afrontar la reforma laboral lejos de "dogmatismos".

En opinión de Goirigolzarri, todos "debemos pensar en el futuro" y mucho más en el sector bancario que se encuentra "en plena transformación" en estos momentos para adecuarse a la nueva situación ante la entrada de nuevos competidores y los nuevos hábitos digitales de sus clientes. Todo un mensaje a los sindicatos.

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