De con­ti­nuar la ten­dencia ba­jista, Inés Arrimada ob­ten­dría menos votos que EH-Bildu

La práctica desaparición de Cs hunde las expectativas de gobernar del centro derecha

De no llegar al 3%, según al­gunos son­deos, ca­re­cería de re­pre­sen­ta­ción des­pués de unas elec­ciones ge­ne­rales

Inés Arrimadas.
Inés Arrimadas.

El úl­timo de los son­deos rea­li­zado por Electomanía entre el 28 de fe­brero y el 5 de marzo muestra una ten­dencia im­pa­ra­ble, a la baja, en la es­ti­ma­ción de voto de Ciudadanos. El par­tido que li­dera Inés Arrimadas con­se­guiría menos es­caños que EH-Bildu con un 4,9 % de es­ti­ma­ción de voto en todo el te­rri­torio na­cio­nal. En el mejor de los casos ob­ten­dría 4 dipu­tados. Pero de con­ti­nuar con esta ten­den­cia, di­rec­triz que no cabe des­car­tar, Ciudadanos po­dría des­apa­recer del ám­bito na­cional en unas pró­ximas elec­cio­nes.

Los expertos alertan de que no hay razones para descartarlo. Con cuatro décimas menos en la previsión de voto directo no conseguiría la mayoría de las circunscripciones el 3 % necesario que exige el Artículo 163 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General para obtener un escaño. En su párrafo 1.a este artículo dice que “no se tienen en cuenta aquellas candidaturas que no hubieran obtenido, al menos, el 3% de los votos válidos emitidos en la circunscripción”.

En el mejor de los casos, con las últimas previsiones, podrían obtener dos diputados. Uno por Madrid y un segundo por Barcelona. El resto del aproximadamente millón cuatrocientos mil votantes que obtendrían, supondrían un desperdicio de votos, que no podría contabilizar el PP. Ciudadanos pasaría así a ser el partido al que más votos le costaría conseguir un escaño. Aunque resulte reiterativo insistir en que Pablo Casado e Inés Arrimadas están obligados a entenderse, como mínimo deberían sentarse a analizar los resultados de los sondeos y de las últimas elecciones.

La proyección elaborada por Electomania la han realizado a partir de una base previa de más de 95.000 respuestas, con un extra de 1.700 más obtenidas entre el 28 de febrero y 5 de marzo a lo largo de todo el territorio nacional a través de un formulario realizado online. Los datos han sido ponderados y estratificados por género, edad, nivel educativo, población y nivel de ingresos.

Según los autores del trabajo, además se han eliminado los sesgos de los que adolece el proceso de recogida de datos. Este sondeo, realizado por una empresa a la que se atribuye un alto nivel de acierto en sus proyecciones, de 7 sobre 10, viene a coincidir con la estimación realizada diez días antes por Rutherford para el grupo parlamentario de VOX.

Por tener en cuenta otros sondeos menos desfavorables, merece la pena recordar que las estimaciones comentadas quedan muy lejos de las obtenidas en el último barómetro del CIS del mes de febrero, en el que Ciudadanos consigue un voto directo de un 6,5 % y una estimación de voto del 9,3 %, una vez realizada la cocina pertinente.

Así, este último CIS le situaría muy por encima del 6,9 % obtenido por Albert Rivera en las elecciones del 10 de noviembre del 2019, en los que obtuvo solo 10 diputados, y 1.637.540 votos, los peores resultados de Ciudadanos en unas elecciones generales, lo que le llevó a presentar su dimisión a su hasta entonces presidente.

De confirmarse las estimaciones de Electomanía.es y Rutherford, datos que están analizando a fondo los expertos electorales, tanto del PP como de VOX, el centro y la derecha española quedarían circunscritos a dos partidos políticos. De ahí los movimientos estratégicos que están realizando Partido Popular y VOX. Ambos trabajan como si esos 1.635.450 votos conseguidos por Rivera en noviembre del 19 le pertenecieran.

Los dos saben que mientras Ciudadanos siga presentándose a las generales, la fragmentación del voto y la imposibilidad de conseguir en este momento apoyos de los nacionalistas catalanes y vascos cede la gobernabilidad al Partido Socialista.

El Partido Popular aparece mejor colocado que VOX para aplicar una estrategia con la que conseguir la incorporación a sus filas de una mayoría de los líderes de Ciudadanos de cara a unas próximas elecciones. Pero, también habría una parte de sus votantes que se inclinarían por las filas socialistas.

No hay que descartar que, si se presentan en unas próximas elecciones, Ciudadanos sufra una pérdida notable de sus votos por lo que no necesariamente se perderían para el centro derecha. Ya sucedió con UPyD, el partido fundado por Rosa Díez que pasó de 1.143.225 votantes y 10 diputados en las elecciones del 2011, a solo 155.153 cuatro años más tarde, para quedar en 50.247 votos en el 2016 y sin representación parlamentaria.

Esta enseñanza no debería tomarse en balde por ninguno de los afectados. Tanto si gobierna como si está en la oposición, el centro derecha tiene que conseguir una representación suficiente y salir de la irrelevancia en la que se han instalado. Aunque no lo hagan por ellos deberían hacerlo por la ciudadanía que les vota.

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