ENTREVISTA

El comercio urbano reclama 4.000 millones de ayudas directas para sobrevivir

Pedro Campo (CEC): "Han ce­rrado 63.000 cen­tros y se han per­dido 200.000 em­pleos"

Pedro Campo, CEC.
Pedro Campo, CEC.

El co­mercio ur­bano y de pro­xi­midad atra­viesa, como otros agentes per­ju­di­cados por la pan­de­mia, una grave crisis a la que no ve fin. El nuevo pre­si­dente de la Confederación Española de Comercio (CEC), Pedro Campo Iglesias, con­si­dera que “es di­fícil hacer pre­vi­siones para este año. El es­ce­nario a corto y medio plazo va a de­pender de múl­ti­ples fac­tores como la evo­lu­ción de la pan­de­mia, el ritmo de va­cu­na­ción, la per­ma­nencia o no de res­tric­ciones a la ac­ti­vi­dad". Serán ne­ce­sa­rias, ase­gura, ayudas di­rec­tas.

"Es necesario la adopción de medidas con carácter urgente por parte de las Administraciones para proteger a las pymes y autónomos del sector más vulnerables”, señala en declaraciones a CM.

Según indica el presidente de CEC, “el sector necesita ayudas directas compensatorias urgentes para aumentar la liquidez de las empresas por 4.000 millones de euros”. También añade que, “tanto desde CEC -desde el inicio de la pandemia-, como, recientemente, desde la Alianza de Comercio y Hostelería que integran las principales organizaciones del sector, se ha solicitado el incremento del periodo de carencia de los créditos ICO, ayudas directas compensatorias en proporción al descenso de ventas respecto al 2019, prolongar los ERTE hasta diciembre de 2021 o posibilidad de flexibilizar la plantilla, reducción temporal de IVA para potenciar el consumo hasta recuperar el volumen de ventas normal.”

Caída de la actividad

Las cifras cantan, según las estimaciones de CEC, desde que comenzó la pandemia han cerrado sus puertas alrededor de 63.000 establecimientos, sobre un total de 500.000, y ha caído la facturación en 17.000 millones en el conjunto del comercio, el 20% menos desde los 100.000 anteriores. Respecto al empleo, en este tiempo, se han perdido 200.000 empleos como consecuencia de la pandemia de 1,2 millones de trabajadores que dependen del sector.

Campo considera que “la situación general del comercio minorista es dramática. Si bien es cierto que, dada la heterogeneidad de nuestro sector, el impacto de la crisis derivada de la Covid no se ha dejado notar de igual forma en todos los sectores del comercio. Los establecimientos ligados a equipación del hogar o alimentación no han acusado tanto el impacto, mientras que otros como textil han registrado pérdidas de facturación interanuales que superan el 40%. Igualmente, las empresas ubicadas en zonas donde el turismo tiene un mayor peso en la economía, como Baleares o Canarias, están en una situación crítica”

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