La OPA de MásMóvil sobre Euskaltel y la nueva am­plia­ción de Cellnex dis­paran los in­gresos

La banca de inversión cierra un gran trimestre a la espera de las salidas a bolsa

La ac­ti­vidad de em­presas en fu­siones y co­lo­ca­ciones bur­sá­tiles vuelve a la nor­ma­lidad

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Extraordinario y re­pa­ra­dor. Así ha sido el primer tri­mestre del año para los bancos de in­ver­sión que operan en el mer­cado es­pañol. El arranque de 2021 ha puesto en ór­bita a un sector que tras un 2020 vol­cado en las re­fi­nan­cia­ciones para salvar los in­nu­me­ra­bles 'match ball' plan­teados por el Covid-19, se llena los bol­si­llos ahora con ope­ra­ciones que tienen mucho más que ver con un mer­cado nor­mal: fu­siones y ad­qui­si­cio­nes, co­lo­ca­ciones de ac­ciones y fu­turas sa­lidas a bolsa.

En los días previos a la Semana Santa, ha saltado la OPA de MásMóvil (o lo que es lo mismo, sus multimillonarios 'private equity' KKR, Cinven y Providence) sobre Euskaltel, que valora a esta última en 2.000 millones de euros. Una nueva gran operación en suelo español en la que BNP Paribas, Banco Santander, Barclays, Deutsche Bank y Goldman Sachs forman parte del sindicato de bancos que financian la operación, que tiene muchas más aristas.

Y efectos colaterales, como el que puede provocar en otros competidores como Vodafone, que quizá tenga que mover ficha para no quedarse descolgado entre los gigantes de las telecomunicaciones que operan en España. En la banca de inversión ya se frotan las manos por lo que puede venir por delante en un sector que no deja de llenarle los bolsillos. Todavía están frescas las comisiones generadas por la venta del negocio de torres de telecomunicaciones de Telefónica.

Como las nuevas compras de Cellnex, que acaba de anunciar una nueva ampliación de capital, esta vez de 7.000 millones de euros. Hay bofetadas entre los bancos por entrar en los sindicatos de cada una de las operaciones del grupo más voraz del mercado español, que está repartiendo el pastel generosamente. Más de una veintena de bancos participarán en la ampliación, que van a liderar JPMorgan, Barclays, Goldman Sachs y BNP Paribas.

Son los últimos eslabones de una cadena de operaciones interminable. A la vuelta de la esquina está ya el 'listing' de Línea Directa, una de las que más se han hecho esperar. No hay colocación de títulos a inversores, lo que reduce el nivel de ingresos de los bancos agentes de la operación. No es el caso de otras ventas de acciones muy recientes como las de algo más del 12% de Solarpack en enero o la del caso del 13% de Grenergy, hace apenas unos días.

Las compañías de renovables también se han convertido en un gran filón para la banca de inversión, a la espera de las colocaciones que vienen, con la de Acciona como gran estrella. Los mandatos están otorgados, a la espera de que las compañías encuentren sitio en un calendario que amenaza saturación. Hay mucha liquidez en el mercado y los bancos tienen sus maquinarias engrasadas para registrar la mayor venta de acciones de los últimos años.

"Estamos viendo operaciones corporativas de todo tipo muy grandes, de enorme calado, algunas pendientes de concreción, como la oferta del australiano IMF que valora el 22,6% de Naturgy en 5.000 millones de euros. Y procesos gigantescos como la creación de la nueva CaixaBank o la fusión de Unicaja y Liberbank. El primer trimestre ha sido impresionante en actividad, no ha habido espacio alguno para la relajación", señalan en un gran banco de inversión internacional.

En tono menor, operaciones como la OPA de Neinor sobre Quabit dentro del segmento de la promoción inmobiliaria, o la de Kerry Group por 126 millones de euros sobre Biosearch, completan un trimestre sencillamente fuera de lo común. Si hace un año la estrategia general era defensiva, ahora los fondos y las empresas han pasado a la acción convencidos de que la mejor defensa es un buen ataque... siempre que se pueda comprar o colocar a precios atractivos. Y la banca de inversión aplaude a rabiar.

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