MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Milken Institute acon­seja una me­jora en las re­gu­la­ciones y es­ta­bi­lidad ins­ti­tu­cional

Latam pierde el interés inversor que gana Asia

Chile, Uruguay, Costa Rica, México y Panamá, países más atrac­tivos y fia­bles

Inversion en Latinoamérica.
Inversion en Latinoamérica.

La re­ce­sión cau­sada en 2020 en Latam por el Covid, que ha agra­vado además los pro­blemas es­truc­tu­rales del área, hacen más im­por­tante que nunca la atrac­ción de in­ver­sión ex­te­rior, vector de cre­ci­miento que siempre ha sido clave en la re­gión y al que han con­tri­buido no­ta­ble­mente em­presas de EEUU y España. En el ac­tual con­texto, sin em­bargo, elevar unos flujos de ca­pital ex­te­rior que caen casi inin­te­rrum­pi­da­mente desde 2012 en Latam no será fá­cil.

La zona ha perdido atractivo en los últimos años para el inversor global frente a otros mercados emergentes, como los asiáticos, según el último barómetro Índice de Oportunidades Globales 2021 de Milken Institute.

El ‘think-tank’ de EEUU señala que, en 2010-14 el área sumaba el 28% de la inversión global con destino a economías emergentes y lideraba la llegada de capital. Pero, en los cinco años posteriores (2015-19), el porcentaje se redujo al 22%. Asia (24% de la inversión total) y notablemente China (30%) se han erigido en los grandes competidores de Latam en captación de IED. Y en 2020, la situación se agravó: los flujos hacia la región cayeron el 37%, a 101.000 millones y solo en Sudamérica se hundieron un 46%, a 60.000 millones, según la Unctad. Un año, el pasado, en el que Perú vio caer la IED el 76%; Colombia, el 49%; Argentina, el 47%; Brasil, el 46%; Chile el 21% y México, el 8%.

El informe Milken evalúa 96 variables, notablemente perspectivas macro; potencial de innovación y desarrollo; acceso a servicios financieros; adaptación a las normas internacionales; percepción de los inversores; confianza en las instituciones o la facilidad y seguridad al hacer negocios. Y, pese a que la foto del área no es positiva, Chile, Uruguay y Costa Rica destacan por su atractivo y fiabilidad, junto a México y Panamá en menor medida. Sin embargo Uruguay y Costa Rica tienen economías pequeñas frente al tamaño de países como Brasil, México, Argentina o Colombia, los favoritos para los inversores globales.

Facilidad, confianza, estabilidad

Según el documento, que a nivel global sitúa como los países más atractivos a Suecia, Reino Unido, EEUU, Países Bajos y Suiza, el que la región haya quedado rezagada frente a otras zonas emergentes se debe al empeoramiento general de la percepción del inversor sobre la facilidad para hacer negocios, al aumento de la inestabilidad política y a la falta de confianza en las instituciones. “Latam tiene un desempeño inferior al de otros mercados emergentes en dos aspectos clave. El primero atañe a trabas a los negocios, especialmente coste y tiempo necesarios para iniciar una empresa y alto número de firmas que identifican corrupción, regulaciones laborales e impuestos como impedimento para los negocios. El segundo, en lo referente a derechos de los inversores: protección del inversor y derechos de propiedad, así como a la inestabilidad en la formulación de políticas gubernamentales”, dice el informe. Cepal, por su parte, llama hace tiempo a Latam a acometer reformas adecuadas para impulsar un entorno más amigable para los negocios y a mejorar la calidad institucional como condiciones para estar elevar la llegada de capital exterior.

En este entorno de deterioro del interés y de merma de la IED y en la lucha por atraer más inversión, Chile se erige como el más atractivo, por su “sólido desempeño en todas las categorías, sobre todo en instituciones y relación con inversores”, según un informe que mide el atractivo nacional para invertir. Chile se ubica en el puesto 36 a nivel global, por delante de Uruguay (48), Costa Rica (55), México (64) y Panamá (65). Uruguay y Costa Rica exhiben solidez institucional, pero mal resultado en estándares internacionales, algo en lo que México logra su mejor puntuación, si bien ‘pìncha’ en servicios financieros.

Mejoras necesarias

Perú (66) y Colombia (68) se sitúan en sexta y séptima posición en Latam, por delante de Brasil (76) y Argentina (88), afectadas por una mayor desconfianza en percepción empresarial y marco institucional. En la parte media se ubican Dominicana (89); Paraguay (93); Guatemala (97) y El Salvador (99). Y, en la zona baja, Nicaragua (100); Ecuador (111); Bolivia (113); Honduras (117) y Venezuela (137), en un listado que no incluye a Cuba. En términos absolutos, Brasil y México acaparan la mayoría de las inversiones extranjeras en la región. En 2010-14 sumaron el 65% del total, porcentaje que bajó al 53% en 2015-19.

El informe señala, asimismo, que la inversión ha sido especialmente volátil en dos países clave, Brasil y Argentina en la última década, debido entre otras cosas a los retos que ambos han atravesado en los últimos años, como la crisis de deuda argentina de 2014 y la crisis económica de 2018 o la severa recesión, acompañada de posterior crisis política que sufrió Brasil en 2014.

Según Milken, “no existe una receta fácil para atraer y retener a los inversores, pero la mayor parte de las economías latinoamericanas debería tomar medidas concretas para reforzar su actual legislación con más garantías” y “perseguir la corrupción que limita la confianza en las instituciones”.

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