JUNTA GENERAL

Los ac­cio­nistas del banco ra­ti­fican a González-Bueno como nuevo con­se­jero de­le­gado

Oliu: la independencia del Sabadell quita atractivo a cualquier fusión

El pre­si­dente, ahora menos eje­cu­tivo, niega que se vaya a dejar de dar di­vi­dendos

Josep Oliu.
Josep Oliu.

El Sabadell ha ce­le­brado su junta de ac­cio­nistas se­mi­pre­sen­cial y en la que se ha vi­sua­li­zado la sa­lida de Jaime Guardiola como con­se­jero de­le­gado y la ra­ti­fi­ca­ción en dicho cargo de César González-Bueno. Mientras, su pre­si­dente, José Oliu, ha apro­ve­chado el en­cuentro en Alicante para de­fender la in­de­pen­dencia del grupo y su poco in­terés por ope­ra­ciones cor­po­ra­ti­vas, como la fra­ca­sada con BBVA. Tras re­nun­ciar al re­parto del di­vi­dendo en 2020, Oliu ha pun­tua­li­zado que se re­to­mará en el fu­turo.

El Sabadell encara una nueva etapa en el año en el que se celebra el 140 aniversario de su creación y bajo la premisa de la independencia, según ha puntualizado su presidente ya menos ejecutivo, José Oliu.

"En este año 2020 se han puesto los cimientos para la sostenibilidad futura del banco como entidad independiente, competitiva y rentable. Sin duda, el gran reto que el banco tiene es el de adaptar su oferta de producto a un mundo digital", ha afirmado casi como gesto de bienvenida al nuevo consejero delegado.

César González-Bueno, que recibía el visto bueno para su nombramiento por parte del Banco Central Europeo (BCE), ha sido ratificado en la junta celebrada en Alicante. José Oliu ha destacado de él "su exitosa experiencia liderando procesos de innovación, digitalización y reestructuración en diferentes entidades", como fue el caso de ING Direct o el reflotamiento de NCG para su venta a Juan Carlos Escotet que forjó así Abanca sobre los restos de las cajas gallegas.

Sin embargo, José Oliu no parece dispuesto a entrar en procesos corporativos, tras la frustrada fusión con el BBVA. En su opinión, esas operaciones (y en concreto la del BBVA) no resultan atractivas en estos momentos.

"Hemos determinado poner el foco en la actividad doméstica durante los próximos años junto a la también importante diversificación internacional, buscando valor en negocios que produzcan mayor rentabilidad para el accionista", ha afirmado Oliu en su discurso. En respuesta a algunos accionistas, el presidente se ha mostrado tajante en que, tras la renuncia en 2020, "el banco no va a dejar de dar dividendos".

Pasado y futuro

Jaime Guardiola, consejero delegado del Sabadell durante una década larga, se ha encargado de hacer un repaso al pasado ejercicio en el que el se mantuvo en el cargo. A pesar de las posibilidades de venta que se barajan en el mercado, Guardiola ha valorado su filial británica. "El ritmo comercial de TSB ha sido excelente", por lo que prevé que vuelva a la senda de beneficios en 2021.

Por su parte, el nuevo consejero delegado, César González-Bueno, ha explicado el nuevo organigrama del banco que ha diseñado, a la espera en las próximas semanas de presentar el nuevo plan estratégico bajo su gestión con un mensaje especial al negocio de empresas en el que el Sabadell tratará de "consolidar su liderazgo".

González-Bueno sí ha descartado cualquier rumor de venta de sus negocios internacionales, al indicar que ni Reino Unido ni México se verán afectados por los cambios organizativos y "no se contempla iniciar ningún proceso de venta en un futuro próximo", por lo que "seguirán con un foco claro en acelerar la senda de rentabilidad y aumentar su contribución financiera al grupo".

Artículos relacionados