HÁBITOS DE TRABAJO

La pan­demia dis­para un 74% el tra­bajo desde casa en España, en una me­ta­mor­fosis la­boral muy preo­cu­pante

A cuestas con el teletrabajo y la depresión

Aislamiento, pér­dida de au­to­es­tima y ci­be­ra­ta­ques, al­gunos de los riesgos del tra­bajo en so­ledad

Teletrabajo.
Teletrabajo.

La pan­demia ha ace­le­rado la im­plan­ta­ción del te­le­tra­bajo en España. Este nuevo y for­zoso sis­tema de re­la­ciones la­bo­rales cons­ti­tuye una me­ta­mor­fosis con mu­chas ven­ta­jas, pero no exenta de riesgos im­por­tan­tes. La de­pre­sión, el ais­la­miento y los ata­ques de los hac­kers in­for­má­ticos cons­ti­tuyen al­gunas de las grandes ame­nazas de esta re­vo­lu­ción.

A finales del pasado año el número de empleados que se había trasladado a casa para seguir trabajando se situaba en los 2,86 millones, lo que supuso un aumento del 74,2% respecto al ejercicio precedente, según un estudio de la multinacional de recursos humanos Adecco.

El teletrabajo, en muchas ocasiones, "provoca un nivel de estrés y ansiedad que puede derivar en depresión y en una aversión” a este modelo de actividad, asegura el digital Aleteia. Una de las razones de ello es que “en ocasiones como en la crisis sanitaria actual, no hemos elegido nosotros ese modelo laboral que provoca aislamiento”.

Un reportaje de la revista Forbes desvela que existe un importante grupo de trabajadores que echa en falta rutinas de oficina como “compartir anécdotas, momentos e interacción con los compañeros de trabajo. Las personas extrañan desde el poder ir a almorzar con su equipo hasta cosas tan sencillas como dialogar en los pasillos”.

El trabajo desde casa arroja en la mayoría de los casos una mayor productividad, supone un ahorro de costes para todas las partes en la relación laboral y una eficiencia en tiempos de desplazamiento que, para los empleados que viven fuera de las ciudades, puede resultar muy sustancial.

Según un estudio del Banco de España, el 80% de las empresas han incrementado el teletrabajo durante la crisis del coronavirus.

Contra la tristeza laboral

Existe una serie de consejos que permiten combatir la depresión en tiempos de teletrabajo. Realizar ejercicio físico todos los días durante un determinado tiempo resulta fundamental. También es positivo el hecho de que en casa se puede trasladar la oficina al lugar que más convenga: no sólo en un despacho determinado, sino que es posible ejercer desde el salón o, incluso, la terraza. Hay ejemplos de entidades financieras o grandes empresas con edificios en los que el empleado elige el puesto desde el cual desarrolla su actividad en cada jornada, según los que se encuentren libres en cada momento.

Aleteia recomienda mantener un contacto habitual con los compañeros de trabajo y no exponerse en exceso a la tiranía de los informativos, que en la mayoría de los casos sólo aportan noticias negativas que pueden constituir fuente de preocupación. Después de unas primeras semanas de sobreexposición a los telediarios, muchas personas decidieron prescindir de la televisión en los momentos de mayor recrudecimiento de la pandemia.

Este medio digital también ofrece consejos muy en línea con la terapia del comportamiento, como no descuidar nunca la apariencia física. El teletrabajo permite dejarse la barba de varios días o completamente poblada, pero descuidar la imagen es uno de los síntomas más palpables de una depresión. Hay que gustarse para trabajar a gusto. Respetar los horarios y dormir bien son otras claves para evitar caer en la melancolía.

Comer bien

Otro de los consejos de Aleteia es “tomar alimentos que ayuden a mejorar el estado de ánimo, como los que contienen aminoácidos y otras sustancias químicas que producen felicidad. Por ejemplo, las fresas, plátanos, cerezas, piña, leche y sus derivados, huevos, pescados ricos en ácidos grasos omega-3, cereales integrales, frutos secos, avena o chocolate negro”.

Una de las grandes amenazas que se han disparado con la pandemia son los ataques informáticos. Las empresas se vieron obligadas a enviar a casa a sus empleados sin poder garantizar unos mínimos de seguridad en el teletrabajo. Y así se produjo un fuerte crecimiento de las amenazas de los piratas de la red.

“La mejor estrategia es estar preparado. Equipa los servicios de correo, que son posibles puertas de enlace al acceso no autorizado, con filtros de correo no deseado para bloquear o poner en cuarentena los archivos adjuntos ejecutables”, se indica en la web del prestigioso antivirus Kaspersky.

Lejos de Europa

Aunque el número de personas que se han llevado la oficina a casa casi se ha duplicado en España durante la pandemia, aún nos encontramos lejos de los estándares europeos. “Adecco subraya en su informe que, pese a la significativa expansión del teletrabajo a lo largo de los últimos meses, esta modalidad laboral en España aún está por detrás de la mayoría de los países de su entorno. Así, mientras la proporción de teletrabajadores dentro del total de ocupados alcanza en España el 14,5%, la media de la Unión Europea se sitúa en el 21,5%”, asegura Europa Press.

En cualquier caso y mientras la pandemia no se encuentre controlada, el teletrabajo mantendrá su nivel, porque muchas grandes corporaciones no tienen espacio físico para que sus empleados mantengan la distancia de seguridad. Un grupo de ellos se encuentra en las oficinas y otros operan desde casa.

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