Monitor del Seguro

Las ges­toras de grupos ase­gu­ra­dores man­tienen una cuota del 4,5%

Fondos de inversión: ni un paso atrás

El pa­tri­monio ges­tio­nado en estos pro­ductos suma 12.510 mi­llones

Inversión y seguros.
Inversión y seguros.

Pues sí, ha ha­bido sec­tores eco­nó­mi­cos, prin­ci­pal­mente en el frente del aho­rro, que han re­sis­tido a la crisis sa­ni­ta­ria. La in­dus­tria de fondos de in­ver­sión supo en 2020 ges­tionar la in­cer­ti­dumbre rei­nante en los mer­cados fi­nan­cieros y la que se ins­taló entre los aho­rra­dores tras el es­ta­llido de la crisis del Covid-19. El año ter­minó con una va­liosa es­ta­bi­lidad en el ac­tual con­texto del vo­lumen de pa­tri­mo­nio.

El año cerró prácticamente igual que empezó, con 276.444 millones (-0,03) de euros en activos bajo gestión. En este escenario, ¿qué es lo que han hecho las gestoras controladas por las aseguradoras? Pues lo mismo, aguantar el tipo.

El patrimonio gestionado por los grupos dedicados a las gestión de fondos de inversión pertenecientes a estas compañías (Mutua Madrileña, Mapfre, Santalucía, Gesnorte -participada por MGS, Helvetia, Ges Seguros, Nacional de Reaseguros, Reale y Ergo Vida-, Catalana Occidente y Loreto Mutua) terminaron 2020 con un volumen de patrimonio similar al del cierre de 2019, 12.510 millones (-0,02%). Aunque, obviamente, el entorno hace que este resultado se pueda considerar satisfactorio, lo cierto es que también supone la ruptura de una tendencia realmente buena: a finales de 2019 el patrimonio sumaba 12.512 millones, un 24,5% más que en diciembre de 2018; un crecimiento muy superior en ese momento al del mercado.

No todos han aportado igual a esa relativa buena evolución del conjunto de estas firmas en 2020. Hagamos un repaso de lo ocurrido por gestoras. Empecemos por la firma líder de este grupo, Mutua Madrileña, que suma 7.610 millones de euros en fondos, un 3,2% más que un año atrás, según los datos de Inverco. La aseguradora se ha revelado como uno de los actores más activos en el proceso de consolidación de la industria de gestión de activos y banca privada.

Justo a finales de 2020 la compañía que preside Ignacio Garralda anunciaba la adquisición del 40% de Orienta Capital, la quinta adquisición realizada en el ámbito de la gestión de activos en los últimos dos años (tras las compras de Alantra WM, EDM, Cygnus y Alantra AM). La operación contempla también la opción de que Mutua Madrileña pueda adquirir al menos un 40% adicional de la firma a finales de 2023, pudiendo así llegar o superar el 80% del capital.

Mapfre es la segunda aseguradora con mayor presencia en esta industria, con un patrimonio de 2.301 millones de euros en fondos de inversión a finales de 2020. En este caso se ha producido un descenso del 2,5% respecto al ejercicio anterior. La entidad que preside Antonio Huertas también ha hecho gala de su interés por crecer en este ámbito. De hecho, ya en 2021, Mapfre elevó su participación en Abante, entidad especializada en asesoramiento y gestión de activos, hasta el 20% desde el 10% que mantenía hasta entonces.

Santalucía, la tercera en este ranking, acabó el año con 1.475 millones de euros en fondos de inversión, y un descenso significativo del 14% en tasa interanual. La gestora de la aseguradora (Santalucía Asset Management) nació en 2019 de la fusión de Santalucía Gestión (antes Aviva Gestión e incorporada tras la compra de Aviva Vida y Pensiones en 2017) y Alpha Plus Gestora (adquirida en 2015) con el objetivo de superar en 2023 los 8.000 millones de euros en activos bajo gestión, 3.500 millones en fondos de inversión.

El resto de gestoras que forman parte de grupos aseguradores no llega a gestionar los 1.000 millones de euros en fondos. Gesnorte acabó 2020 con 598 millones de euros y un retroceso del 5,5%; Catalana Occidente con 330 millones, un 4,5% más; y Loreto Mutua con 196 millones, con un importante incremento en el año del 71,7%.

En total, el sexteto de gestoras del sector asegurador acaparan el 4,5% del patrimonio total de la industria de fondos de inversión. Este peso es similar al que tenían en 2019, por lo que el nefasto año 2020 no les ha permitido crecer en este ámbito estratégico para unas compañías que ambicionan ser entidades capaces de gestionar de forma integral el ahorro de los clientes. Pero las calamidades del año de la pandemia tampoco les han hecho retroceder ni un paso.

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