Fusiones, ajustes in­ternos y ne­gocio di­gital son las pa­lancas para lo­grar el ob­je­tivo

Los bancos buscan su vacuna para mejorar la eficiencia ante un 2021 incierto

Los costes se comen la mitad de los in­gresos en un ho­ri­zonte largo de tipos ne­ga­tivos

Bancos en Bolsa.
Resultados bancarios.

La banca es­pañola ha ce­rrado con más pena que gloria un com­plejo 2020 y en­cara un 2021 con im­por­tantes re­tos, sobre todo el de una me­jora de la efi­ciencia una vez que se cons­tatan mu­chos años por de­lante de tipos de in­terés en ne­ga­tivo. Para ello, al­gunos ya han op­tado por las fu­sio­nes, como CaixaBank-Bankia o Unicaja-Liberbank. Varias en­ti­dades re­cu­rrirán a ajustes de plan­tilla y re­des, como ya han anun­ciado, y todos apos­tarán con mayor de­ci­sión por los ca­nales di­gi­tales para ca­pear el en­torno.

La constante reducción de costes y la progresiva mejora de la eficiencia de los bancos españoles durante los últimos años se ha constatado insuficiente a estas alturas. En la mayoría de los casos, los costes se comen el 50% de los ingresos obtenidos, según los resultados presentados por las principales entidades del país en los últimos días.

Después de bastante tiempo ignorando los mensajes de los supervisores para una mayor concentración, algunos han optado por la solución de fusionarse y obtener las suficientes sinergias que permitan una mejora de eficiencia para afrontar un largo periodo de tipos de interés en negativo que impacta en el margen financiero.

CaixaBank y Bankia ya se han puesto manos a la obra y prevén cerrar su fusión legal en el primer trimestre del año. El primer banco ha cerrado el pasado ejercicio con una ratio de eficiencia del 54,5%, mientras que el segundo se sitúa con un elevado coste del 57% para ingresar 100 euros.

Ese 57% de eficiencia es el de Liberbank, según sus resultados anuales mientras que Unicaja, su pareja de baile, no ofrece esta variable. No obstante, la peor eficiencia, hasta el momento, es la que muestra Abanca (63,1%) aunque presuma de soportar la menor morosidad y gozar de los mayores niveles de solvencia o capital.

Diversificación dispar

Los dos grandes bancos con mayor diversificación geográfica se benefician de su presencia en distintos mercados para ofrecer en sus resultados globales una mejor eficiencia, por debajo del 50%. Sin embargo, en sus negocios en España superan ese porcentaje y el peor parado es el BBVA, con una ratio del 54,7%.

Tanto el grupo de Ana Botín como el presidido por Carlos Torres ya planean ajustes de sus plantillas y redes en los próximos meses para afrontar el aún incierto ejercicio de 2021, sobre todo en el mercado doméstico. El Santander ha cuantificado su ERE en algo más de 3.500 empleados, mientras que el BBVA no confirma ni el número ni el modelo para reducir su plantilla.

En contraposición, el Sabadell, que no prosperó en su fusión con el BBVA por la insuficiente oferta del grupo de Torres, también tiene en plan de eficiencia ya en marcha. La ratio conjunta del banco presidido por José Oliu es del 55,41%, aunque si se descuenta de esta variable TSB, su filial británica, el porcentaje mejora hasta un 48,05%.

Algo similar ocurre en Bankinter, con una ratio de eficiencia de su negocio bancario en España del 43,3%, pero que se dispara en el global hasta el 48,5%. La diferencia, en buena medida, se explica por una eficiencia superior al 60% de su filial en Portugal, así como los nuevos negocios de EVO y Avantcard.

La pandemia y los distintos confinamientos han impulsado el uso de canales tecnológicos o digitales por parte de los clientes de la mayoría de los bancos. Todos ellos han apostado por estas nuevas vías de relación y comercialización, menos onerosas y que han avanzado de manera exponencial en los últimos tiempos.

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