Los Estados di­fieren en la po­lí­tica para la re­cu­pe­ra­ción y cómo salir de la crisis

Biden y Merkel optan por ayudas directas a trabajadores; Sánchez por subir los impuestos

España se ade­lantó con la pró­rroga de los ERTEs pero su es­tra­tegia fiscal pre­senta fa­llos

Angela Merkel
Angela Merkel

El mundo se en­frenta al se­gundo año de la pan­demia del co­ro­na­virus con el doble reto de do­blegar al virus y re­lanzar la eco­no­mía, des­pués del se­vero cas­tigo de los con­fi­na­mientos y las me­didas para re­ducir los con­ta­gios. La Administración de Joe Biden en Estados Unidos y la de Angela Merkel en Alemania re­do­blan sus es­fuerzos de pro­tec­ción a los tra­ba­ja­dores con una ba­tería de me­didas ba­sadas en ayudas di­rectas y re­bajas fis­ca­les. España, tam­bién, pero solo en cuanto a al­gunas ayu­das. Pero en lo que res­pecta a la po­lí­tica fiscal laxa, se pone de los ner­vios.

En esta batalla de las ayudas directas, el Gobierno de Pedro Sánchez se adelantó con la prórroga de los ERTE hasta el 31 de mayo, tres semanas después del fin del estado de alarma, pero sus estrategia económica, a la luz de los presupuestos para 2021, y presumiblemente para el año siguiente, son un despropósito en cuanto a la estrategia fiscal, según algunos expertos.

No obstante, el Gobierno anunció este viernes que va a reformar el marco legal existente para poder aumentar las ayudas directas a autónomos y empresas afectados por la pandemia de la Covid-19, una vez que la Comisión Europea revisó el pasado 28 de enero el marco comunitario de ayudas de Estado, y trabaja en medidas para aliviar la carga financiera de autónomos y empresas, y reforzar la solvencia de negocios viables, informa EP.

El Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital explica en una nota que este nuevo marco pretende adaptar la respuesta económica y social a la pandemia a las necesidades actuales, con el fin de seguir protegiendo el tejido productivo y el empleo, y reforzando la solvencia de empresas y negocios viables.

No obstante, el Gobierno se empeña en mantener su política impositiva, fundamentada en los Presupuestos, y no parece que, ante las diferencias existentes dentro del Gobierno, incluya algún tipo de salvedades fiscales para empresas, autónomos o incluso personas físicas (en el IRPF) afectadas por la pandemia.

La medida de mayor relieve social que ha adoptado España durante la pandemia han sido los expedientes de regulación de empleo (ERTE). Más de 755.000 trabajadores se encuentran acogidos en estos momentos a esta protección, que en su momento llegó a beneficiar a más de 3,5 millones de personas.

Los expedientes se han prorrogado durante cuatro meses más y son de tres modalidades: los que afectan a sectores “ultraprotegidos”, y los de impedimento de actividad y los de limitación. Estos últimos se derivan de restricciones administrativas temporales llevadas a cabo para frenar los contagios de coronavirus.

Biden desautoriza a Trump

Al otro lado del Atlántico, Estados Unidos se encuentra sumido en una polémica surgida también por el apoyo a la fuerza laboral. La administración Biden baraja unas ayudas de 1.400 dólares al año a los solteros que ganen hasta 50.000 euros y de 2.800 dólares a las parejas que cobren menos de 100.000 dólares, según ha anticipado The Washington Post.

La polémica surge porque Biden había prometido que estos cheques serían de 2.000 dólares. La propuesta inicial contemplaba que la ayuda la percibirían quienes ganaran hasta 75.000 dólares. La que ultima el presidente recién investido se completa con una ayuda de 1.400 dólares por niño. El conjunto del plan supondrá un coste para el Tesoro norteamericano de 420.000 millones de dólares.

Autónomos al sol

En España, entre las medidas de protección a trabajadores existe una que permite a los autónomos acceder a una prestación compatible con la actividad, siempre que la pandemia haya hecho caer sus ingresos el 50% en el primer semestre de este año frente al segundo semestre de 2019.

La prestación se situará acorde con su base de cotización. Entre la batería de medidas que ha puesto en marcha España, se encuentra la posibilidad de rescatar las aportaciones a planes de pensiones en el caso de los autónomos que hayan perdido el empleo por el coronavirus y los afectados por un ERTE.

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