Destina 21 mi­llones de euros en ayudas para un plan de im­pulso tu­rís­tico

Inyección de liquidez empresarial del Gobierno vasco para rescatar el turismo

Se hundió un 61% du­rante el 2020 por culpa de la pan­demia

Museo Guggenheim, Bilbao.
Museo Guggenheim, Bilbao.

Con una caída del tu­rismo de un 60% du­rante el pa­sado 2020, el Gobierno vasco ha te­nido que re­cu­rrir a una in­yec­ción de li­quidez para el sector y tratar de res­catar a unas em­presas que han im­pac­tado en su cuenta de re­sul­tados un des­censo de en­tradas de tu­ristas y de per­noc­ta­ciones sin pre­ce­den­tes. Esta caída ha sido de algo más de 1.300.000 en­tradas de tu­ristas y cerca de 3 mi­llones de per­noc­ta­ciones en el con­junto de sus es­ta­ble­ci­mientos tu­rís­ti­cos.

Es ahí donde se demuestra que, si se comparan estas cifras con ejercicios anteriores, se observa una caída de más de la mitad, como señalan desde el Instituto Vasco de Estadística. Por territorios, ha sido Bizkaia la que más ha notado ese acusado descenso de la llegada de turistas procedentes de fuera de los tres territorios vascos; sobre todo de aquellos con origen extranjero.

Y es entonces cuando tiene lugar una ecuación matemática sencilla. Si bajan los huéspedes, baja la facturación y los ingresos del sector. Tal han sido los datos negativos que durante todo el 2020 en algunos meses del año algunos de estos establecimientos se han visto en la obligación de no abrir sus puertas para no seguir perdiendo dinero.

Así, en agosto, un 15% de los hoteles, casas rurales o alojamientos turísticos decidieron no abrir durante el mes estrella del verano. Un porcentaje que superó el 35% durante las fechas navideñas; otra época de viajes (en años precedentes sin pandemia mediante).

¿Y a nivel nacional?

La situación no es que cambie demasiado si se hace una mirada más general a todo el país. Los datos son igual de dramáticos, sobre todo si tenemos en cuenta que el turismo ha cerrado su peor año en medio siglo. Y todo por una pandemia que, lejos de desaparecer casi un año después de su aparición en nuestras vidas, vive una tercera ola preocupante por los contagios que se acumulan día a día.

Los datos hablan por sí mismos y no necesitan explicación alguna. La caída en este caso es peor con un descenso del 75%. O lo que es lo mismo, durante el 2020 llegaron menos de 20 millones de turistas extranjeros (más de 80 millones en el 2019) que dejaron en el sector cerca de 20.000 millones de euros de ingresos frente a los más de 90 millones en cuanto a datos anteriores.

Un empuje de 21 millones de euros en ayudas para el sector

Para intentar paliar, en la medida de lo posible, esta dramática situación el Gobierno Vasco ha impulsado un paquete de medidas por valor de 21 millones de euros. Cuantía que será repartida de la siguiente manera: en forma de ayudas directas para poner en marcha un plan de recuperación turística en la región por valor de 18 millones de euros para los establecimientos que así lo soliciten, mientras que los otros 3 restantes se destinarán a la promoción y dinamización del País Vasco como un destino seguro para los viajeros.

Es el nuevo rescate de un sector tan azotado por la situación sanitaria mundial, junto con comercio y hostelería; los otros dos compañeros de triste faena. Una inyección de aire fresco para la supervivencia de los negocios turísticos y que se concretarán en subvenciones que oscilarán entre los 6.000 y los 20.000 euros y que irán a parar a las más de 2.000 entidades englobadas en el sector turístico de la Comunidad Autónoma Vasca (con mención especial a las agencias de viajes). Eso sí, recuerdan desde el ejecutivo autonómico, siempre que las empresas cumplan los requisitos acordados para recibir este apoyo económico.

Una apuesta pública para evitar que se sigan perdiendo más puestos de trabajo en el sector, además de garantizar el refuerzo de este tejido empresarial e intentar minimizar el impacto que el coronavirus está dejando en el escenario del turismo. Para ello, se destinarán unos 10.000 euros para aquellas agencias de viajes con no más de tres trabajadores, mientras que alojamientos como hoteles, pensiones, albergues, casas rurales o cámpings (además de empresas de organización de congresos o transporte de turistas) obtendrán 6.000.

Todo aquel que quiera optar a este tipo de ayudas tendrá desde el 3 de febrero la fecha clave para comenzar el proceso de inscripción y solicitud de las mismas.

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