Los ges­tores pueden de­can­tarse por Italia entre los países de más riesgo de la zona euro

Los inversores temen que el 'efecto Draghi' relegue a España en el sur de Europa

Primarán la or­to­doxia frente a la guerra de gue­rri­llas en el Gobierno es­pañol

Dragui.
Dragui, en el Gobierno italiano.

La cosa va de ma­gos. Sergio Mattarella, el pre­si­dente de la República de Italia, se ha sa­cado de la chis­tera a ese es­ca­pista lla­mado Mario Draghi, que con todo en contra y desde el timón del Banco Central Europeo sacó al euro del mayor agu­jero que se re­cuerda. Tras aceptar el en­cargo de formar Gobierno, de­berá for­mular de nuevo su mí­tico "whatever it ta­kes" ("todo lo que sea ne­ce­sa­rio") para sacar de la pos­tra­ción al país trans­al­pino.

No será tarea fácil, pero los mercados le han concedido el beneficio de la duda desde el primer segundo. La prima de riesgo italiana bajó un 8% tras el sí de Draghi y la bolsa italiana subió un 2%. Un buen principio, sin duda. Una demostración de que, como no podía ser de otra manera, el ortodoxo a su manera Mario Draghi (hace falta algo más que el recurso a lo tradicional para salvar bolas de partido) goza del visto bueno de la comunidad financiera. Se lo ha ganado.

Draghi ha desviado el ojo de los inversores en el sur de Europa, ese rincón de la zona euro que en 2012 estuvo al pie de los caballos, con primas de riesgo asfixiantes en medio de un ataque especulativo extraordinario. Y los gestores están analizando bien la situación. Si hay que elegir entre España e Italia entre los mercados de mayor perfil de riesgo de Europa, ¿qué significa el nombramiento del ex jefe del BCE en términos de credibilidad y confianza?".

"La primera cuestión es que no le será fácil formar Gobierno. La batalla entre partidos es cruenta, y la situación económica y sanitaria es muy difícil. Una situación parecida a la de España, con la diferencia de que el Ejecutivo de técnicos que aspira a formar Draghi es impensable en nuestro país. Ahora mismo el mercado cree que sólo el presidente del BCE lo puede conseguir, y eso es un plus para Italia", señalan en una gestora internacional.

Proyecto creible

Draghi ya está manos a la obra para generar un proyecto creíble e ilusionante en Italia, cuyo PIB cayó un 8,8% en 2020 y que cuenta con uno de los sistemas financieros más endebles de la zona euro. Los expertos coinciden en que si el proyecto del ex Goldman Sachs sale adelante, el espaldarazo para la economía transalpina será extraordinario. No son pocas las gestoras que pueden empezar a tomar posiciones para anticiparse a esta posibilidad.

"Nosotros vamos a empezar a picotear en valores italianos, y otros van a hacer lo mismo. Ahora mismo Italia es más atractiva que España. El dinero no es cobarde y huye del jaleo político y de la inseguridad. Y en eso España no es un ejemplo. El último debate abierto por Podemos para que los grandes propietarios de inmuebles reserven a alquiler social el 30% de los inmuebles genera genera más recelos sobre España", señalan fuentes bursátiles.

Algunas grandes firmas empiezan a tomar partido. Bank of America ya ha lanzado el consejo de empezar a comprar bancos italianos, a los que da un margen de subida del 30%. El argumento es que un potencial primer ministro Draghi es una garantía de recuperación. Todo ello en un contexto de bolsas baratas. Otro gigante, JP Morgan, cree que tanto el mercado italiano como el español están entre los más atractivos del mundo por valoración.

Tras un comienzo de año muy dubitativo -no despega sobre los 8.000 puntos, nivel que una y otra vez intenta domeñar- el Ibex 35 ha visto como estas primeras semanas del año caen en saco roto. Al las persistentes dudas de los inversores se suma ahora la creciente competencia de Italia, ese compañero de viaje de la Europa periférica del sur que ha hecho su fichaje más galáctico: prestigioso, avalado por sus éxitos y con crédito ilimitado en lo mercados, el efecto Draghi amenaza con generar efectos colaterales en España.

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