Piden que su ac­ti­vidad vaya más allá de la dis­pen­sa­ción de me­di­ca­mentos para des­cargar el sis­tema de salud

Las farmacias reclaman al Gobierno convertirse en centros sanitarios básicos

Con 22.200 ofi­ci­nas, atienden a diario a 3,2 mi­llones de per­sonas y fac­turan 19.000 mi­llones

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LUis de Palacio, FEFE.

Las far­ma­cias abogan por am­pliar sus com­pe­ten­cias, tal y como ha so­li­ci­tado al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, y poder así des­con­ges­tionar el sis­tema sa­ni­ta­rio. Según el pre­si­dente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), Luis de Palacio, “la pan­demia ha puesto en valor la red de far­ma­cias es­pañolas como cen­tros sa­ni­ta­rios bá­sicos con una enorme ca­pi­la­ridad en todo el te­rri­torio es­pañol, in­clu­yendo por su­puesto la España des­po­blada. Son más de 22.000 far­ma­cias que atienden dia­ria­mente, en con­di­ciones nor­males a 3,2 mi­llones de per­so­nas, sean pa­cientes o aque­llos que ne­ce­sitan rea­lizar una con­sulta sobre su sa­lud.”

Palacio añade que “los grandes retos que se plantea el sector es ampliar los servicios asistenciales básicos mas allá de la mera dispensación de medicamentos, con el reconocimiento de las autoridades sanitarias. Se trata de que las farmacias se configuren más como centros sanitarios para asuntos de baja complejidad, donde pueda existir coordinación multidisciplinar, con la intervención directa del farmacéutico “.

Primera línea en la pandemia

“Durante la pandemia, los farmacéuticos han estado en primera línea de combate atendiendo a personas que tenían síntomas, fueran o no relacionadas con la Covid. Y ahora también en esta tercera ola, aún más contagiosa, la farmacia es para la mayor parte de la población el lugar “refugio” para consultar sus síntomas y otras patologías dada la saturación de los centros hospitalarios y las urgencias.”, señala Luis de Palacio.

En declaraciones a www.capitalmadrid.com, el presidente de la Federación, “como en los países más avanzados las farmacias realizan labores que descargan la intensa actividad de la sanidad pública. Las farmacias puedan convertirse en un centro de atención básica y ofrecer otros servicios esenciales para la población como la dispensación de fármacos que solo dan los hospitales pero que se administra el paciente en su domicilio, evitando así que los enfermos tengan que desplazarse a los centros hospitalarios, normalmente mucho más alejados y con menos horario de atención".

"Pueden, además, entregar a domicilio de medicamentos a pacientes vulnerables; participar en las campañas de vacunación como la gripe y en los test de la Covid; renovación de medicaciónn para enfermos crónicos, sin tener que volver al mismo médico a por la misma receta y resolución comunicada de síntomas menores con algunos medicamentos. En definitiva, la realización masiva de actividades sencillas relacionadas con la salud pública, al ser el agente sanitario más capilar y homogéneo", continúa.

Por ello, añade Luis de Palacio, “La Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles pedimos a las autoridades, autonómicas y central, que agilicen la medida para que las farmacias puedan realizar los test de la Covid, con el fin de aligerar otros centros públicos donde se realizan y paliar la ola de contagios que se está produciendo. Las farmacias están presentes en la España vaciada y rural y en todos los barrios de cualquier ciudad española. Es una red segura que se puede aprovechar, con el cumplimiento de las exigencias que se impongan para este tipo de pruebas”.

Destaca que, “en España hay más de 22.000 farmacias, lo que convierte en el país de la OCDE que más farmacias tiene por habitantes, una por cada 2.000. El 68% están a pie de calle; el 31% son farmacia hospitalaria y 1% corresponden a instituciones estatales. Esta red procura un ahorro de 10.000 millones de euros al año al sistema nacional de salud, en cuanto que evita hospitalizaciones y bajas por enfermedad de larga duración. Procura proximidad y accesibilidad al 98% de los ciudadanos. Mantiene 75.000 empleos, atienden diariamente 2,3 millones de personas y todas globalmente facturan unos 19.000 millones anuales.”

Desburocratizar la actividad

Palacio subraya “que han solicitado iniciativas para desburocratizar toda nuestra actividad. Cada dispensación que realiza un farmacéutico está rodeada de garantías y requisitos de registro de todo tipo. Hoy todo ese proceso no se elimina, sino que se digitaliza, para que ocurra sin necesidad de que el farmacéutico deba dedicar tiempo a estos procesos y atienda al paciente. Falta que todas las Administraciones Públicas apuesten decididamente por esta vía. Todavía tenemos los farmacéuticos que recortar el código de barras del medicamento para pegarlo a la receta, cuando en paralelo tanto uno como el otro ya tienen registros digitales”.

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