MONITOR DE LATINOAMÉRICA

La IED cayó el 37% en un área que cre­cerá un in­su­fi­ciente 4,1% du­rante 2021

La persistencia del virus ennegrece aún más la dudosa reactivación de Latam

Las em­presas es­pañolas en la re­gión se re­signan a otro año más per­dido

Inversion en Latinoamérica.
Inversion en Latinoamérica.

La eco­nomía de Latam re­bo­tará este año, con un avance del 4,1%, tras un aciago 2020, pero la sombra del COVID se­guirá pla­neando con fuerza sobre el área, la más dañada del mundo por el vi­rus, y su re­cu­pe­ra­ción. Y tam­bién sobre las em­presas es­paño­las, grandes in­ver­soras en la re­gión, que se pre­paran para otro año de in­cer­ti­dumbre y zo­zo­bra. El re­brote, según el FMI, será in­su­fi­ciente para com­pensar el golpe de 2020 (una caída del PIB del 7,4% in­fe­rior la que se te­mía, pero igual­mente la más pro­nun­ciada en siete dé­ca­das).

Mientras crece el temor a que el Covid se haga crónico y cunde la alarma por la tardanza en la vacunación, Latam se ve impactada, además, por el derrumbe de la IED (-37%) y el comercio exterior (-13%) en 2020, según Unctad y Cepal.

El crecimiento en Latam en 2021 será “incierto, desigual y supeditado a la disponibilidad de vacunas, campañas de inmunización y despliegue del tratamiento”. Y la recuperación tras la pandemia “lenta y complicada”. Así lo acaba de afirmar el FMI, que prevé que Brasil crecerá el 3,6% en 2021 (-4,5% en 2020) y México el 4,3% (-8,5% el año pasado) y sitúa la expansión regional en 2022 en el 2,9%, con avances del 2,6% en Brasil y del 2,5% en México.

“Si bien las recientes aprobaciones de vacunas han elevado la esperanza de dar la vuelta a la pandemia, las nuevas olas de contagios y variantes del virus plantean preocupaciones para las perspectivas”. En este contexto, el Fondo juzga que la solidez de la recuperación “podrá variar de modo significativo en los diferentes países. La magnitud del impacto dependerá de las intervenciones médicas, la efectividad del apoyo político y las características estructurales”.

Cautela en la inversión extranjera

La persistencia de la enfermedad planea también sobre la llegada de inversión extranjera, uno de los vectores clave de apoyo al crecimiento en la región. Las últimas cifras de la Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (Unctad) señalan que la IED se derrumbó un 37% en 2020 en Latam, a 101.000 millones de dólares. Si bien la caída fue menor al retroceso global (-42%) y a distancia de la registrada en la UE (-70%), las perspectivas para 2021 distan de ser halagüeñas. El ente pronostica un deterioro de entre el 5% y el 10% a nivel mundial y aplaza a 2022 la eventual recuperación del indicador.

El año pasado, Perú fue el país más afectado, con un desplome del 76%, debido a la paralización de nuevos flujos en el sector minero. Colombia vio caer la llegada de IED en un 49%; Argentina, en un 47%; Brasil, en un 46% (debido a la parálisis del plan de privatizaciones y concesiones); Chile en un 21% y entre los grandes sólo México logró contener el retroceso en un solo dígito (-8%), gracias a reinversiones, pero la industria automovilística se vio muy afectada, con un retroceso del 44%. En Sudamérica, la IED cayó el 46%, mientras que en Centroamérica la baja fue del 14% y en el Caribe, del 18%.

En octubre, la Universidad John Hopkins trazaba un horizonte poco esperanzador de la situación en la región en su investigación ‘Respuestas al COVID en cinco países de Latinoamérica’, en el que tomaba nota de que Perú, Brasil y México son los países con más muertes del continente. Y en el que se señalaba que si bien Latam tuvo tiempo para prepararse y afrontar la pandemia, las condiciones estructurales en economía, vivienda y salubridad terminaron haciendo del área un lugar propicio para la propagación del virus.

Entorno estructural preocupante

Es algo que no ha cambiado fundamentalmente meses después y que hace temer que los factores estructurales que impidieron reaccionar bien ante el virus (alta informalidad laboral, hacinamiento y densidad poblacional, pobreza, baja infraestructura hospitalaria e insuficiente capacidad de sistemas sanitarios) puedan implicar un problema mayor: que la enfermedad se torne endémica.

Pese a la reacción de los Gobiernos, en algunos casos rápida, y pese al apoyo financiero de los entes internacionales, la situación dista de mejorar en un área en el que Perú acaba de decretar dos semanas de confinamiento en diez regiones por alerta sanitaria extrema. La región recibirá 280 millones de dosis de vacunas contra el virus en 2021 a través del programa COVAX, iniciativa internacional auspiciada por la OMS para llevar una masiva campaña de inmunización, mientras los grandes países del área avanzan en acuerdos con laboratorios y países para obtener dosis de las diferentes vacunas anunciadas.

La semana pasada, en un debate organizado por Efe, el presidente del BID, Mauricio Claver-Carone, indicó que Latam necesita 150.000 millones de dólares solo para cubrir los costes de salud asociados con la pandemia. La región, con apenas el 8% de la población global presenta un tercio de las muertes por COVID y un impacto económico demoledor que está llevando a organismos y países a pedir la creación de un Plan Marshall post-Covid específico para el área. El BID lanzará este febrero un programa histórico junto a las mayores empresas americanas y regionales para involucrar al sector privado en el apoyo a la reactivación económica de la región.

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