La fiebre por las ener­gías verdes ame­naza con una bur­buja con riesgo de ex­plotar

ENI y Total regresan a España al rico panel de las renovables

Las dos pe­tro­leras aban­do­naron hace años el mer­cado de las ga­so­li­neras 'derrotadas' por Repsol, Cepsa y BP

Grupo ENI
Grupo ENI

España no es el maná pro­me­tido para el ne­gocio del pe­tróleo ni para el oro o el bit­coin pero sí es un chollo por su apuesta por las re­no­va­bles. Dos de las pe­tro­leras eu­ro­peas -la ita­liana ENI y la fran­cesa Total- que in­ten­taron com­petir con Repsol en la venta de com­bus­ti­bles y se aca­baron fu­gando, han re­gre­sado de nuevo para probar suerte en el desa­rrollo de las ener­gías ver­des. Un panel de rica miel que suena ya a bur­buja, según los ex­per­tos.

La forzosa transición energética impuesta por el Gobierno de Pedro Sánchez, heredado en parte del anterior de Mariano Rajoy, ha abierto las puertas a inversores que amenazan con convertir el boom renovable del Gobierno en una auténtica burbuja con riesgo de explotar.

ENI y Total, dos de las grandes petroleras europeas que, con la liberalización de los combustibles en España, apostaron en su momento fuerte por el mercado español, se marcharon años después porque el negocio no era tan boyante como presumían. Ahora han vuelto de nuevo para probar suerte en la actividad eléctrica. Un cambio en su estrategia a la que no es ajeno el resto del sector porque el mercado petrolero ha dado un giro radical en su actividad principal.

El gigante italiano de hidrocarburos anunciaba a finales de enero pasado su ingreso en el mercado eléctrico español con la compra de la comercializadora de luz Aldro y acaba de adquirir activos fotovoltaicos de X-Elio con el objetivo de competir con Repsol, Cepsa, BP y Total. Con las grandes eléctricas -Iberdrola, Endesa y Naturgy- les separa una gran distancia por lo que, de momento, no se plantean esos objetivos.

De la mano de X-Elio

El grupo X-Elio controlado por los fondos de inversión KKR y Brookfield fue uno de los grandes adjudicatarios de la primera subasta realizada por el Gobierno el 26 de enero tras lograr 300 megavatios de potencia fotovoltaica. Su experiencia en el mercado español le ha valido para que los directivos de ENI se hayan fijado en la expansión que está desarrollando en las renovables.

Actualmente, tiene desarrollado y construido más de 1 gigavatio de potencia y en construcción otros 250 MW. En los próximos cinco años, prevé construir en el país más de 1 gigavatio por lo que no se descarta que pueda desprenderse de nuevos proyectos. De entrada, la alianza de ENI con X-Elio es para construir 140 MW solares en España.

Con la compra de la comercializadora Aldro, el holding italiano se hace con una primera cartera de 250.000 clientes que le permitirá estrenarse en el negocio eléctrico. El consejero delegado, Claudio Descalzi, ha señalado que “esta iniciativa refuerza enormemente la presencia de ENI en el sector de las energías renovables y complementa los negocios establecidos en la región”.

El regreso de Total

La operación de ENI de comprar una comercializadora es similar a la realizada en mayo de 2020 por la francesa Total cuando adquirió a la portuguesa EDP una cartera de 2,5 millones de clientes residenciales. La operación fue de una envergadura bastante mayor, ya que además de hacerse con un paquete de consumidores más elevado se hizo con dos centrales de ciclo combinado de gas natural de 850 MW por 515 millones de euros.

El caso de Total es algo similar a ENI pues entró en su día a tope en el mercado de los combustibles a través Cepsa, vendió posteriormente el 48,8% del capital que tenía en la petrolera al fondo IPIC de Abu Dhabi, y hace un año volvió a España para introducirse en el mercado eléctrico

Total ha entrado de lleno en el negocio de las renovables tras firmar con Ignis un acuerdo para realizar proyectos fotovoltaicos con capacidad para 3,3 gigavatios. En febrero de 2020, firmó también un acuerdo con Powertis y Renewable Energy para el desarrollo de 2.000 MW de proyectos solarles. La compañía francesa tendría ya del orden de 5.000 MW comprometidos en el mercado de las renovables en España.

La entrada, por tanto, de la petrolera ENI es muy incipiente si se tiene en cuenta el camino que llevan andado competidores suyos como Repsol, Total, BP o Cepsa. En el caso de Repsol, cuenta ya con una cartera 1,13 millones de clientes de electricidad y gas y cerca de 3.300 megavatios de potencia instalada de generación renovable y de gas.

Según establece su nuevo plan estratégico, la petrolera prevé aumentar su cartera de activos con el objetivo de ser un operador global, con una capacidad de generación que alcanzará los 7,5 GW en 2025 y los 15 GW en 2030.

En España, Repsol ha desarrollado seis proyectos renovables. Tres son eólicos (Delta con 350 MW; Delta 2 con 860 MW y PI de 175 MW. Y otros tres fotovoltaicos (Valdesolar, 264 MW; Kappa, 126 MW y Sigma, 204 MW).

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