RESULTADOS

Las in­ver­siones en el pe­riodo del plan su­pe­rarán los 5.000 mi­llones

Sacyr prioriza su negocio concesional en su nuevo plan estratégico 2021-2025

La em­presa que pre­side Manuel Manrique ter­mina 2020 con un re­sul­tado po­si­tivo tras las pro­vi­siones por Repsol y el con­flicto en Panamá

Manuel Manrique
Manuel Manrique

Sacyr ha anun­ciado su nuevo Programa Estratégico 2021-2025, con el que re­fuerza su foco en los ne­go­cios con­ce­sio­nales e im­pulsa la sos­te­ni­bi­lidad du­rante los pró­ximos cinco años. La em­presa que pre­side Manuel Manrique com­pleta el perfil de ne­gocio que ha per­mi­tido, en un año de pan­demia como 2020, al­canzar un re­sul­tado neto po­si­tivo de 38 mi­llones de eu­ros, tras rea­lizar pre­via­mente fuertes pro­vi­siones por su in­ver­sión en Repsol y en su con­flicto en Panamá..

Sacyr aumentó el 6,5% su EBITDA en 2020, hasta alcanzar los 724 millones de euros, en un contexto extremadamente exigente por la crisis mundial provocada por la Covid-19. La cifra de negocios creció el 9,1%, hasta los 4.548 millones de euros, y la rentabilidad (margen sobre EBITDA) se situó en el 15,9%, ligeramente por debajo (-0,4 p.p.) de la obtenida en 2019.

El beneficio neto del ejercicio alcanzó los 36 millones de euros, frente a los 298 millones de resultado negativo del año anterior debido a las provisiones contabilizadas en la participada Repsol. El 78% del EBITDA generado en 2020 procedió de los activos concesionales. Gracias a este foco, la compañía ha limitado el impacto provocado por la pandemia. El beneficio neto de las operaciones se situó en 181 millones de euros, frente a los 120 millones alcanzados en 2019.

Plan estratégico 2021-2025

La multinacional española ha aprovechado la presentación de resultados para anunciar su nuevo plan estratégico, que refuerza el modelo de negocio concesional que interviene en toda la cadena de valor de las infraestructuras: desde la licitación, diseño y financiación, hasta la construcción, operación y mantenimiento de los activos. Dos potentes divisiones de Construcción y Servicios contribuyen a esta estrategia.

El nuevo plan fija sus líneas maestras en los siguientes puntos:

• El nuevo ciclo prioriza los negocios concesionales que intervienen en toda la cadena de valor de las infraestructuras.

• La compañía prevé alcanzar una cifra de negocios superior a los 5.500 millones de euros y un EBITDA de 1.200 millones al cierre del periodo.

• Las inversiones entre 2021 y 2025 se acercarán a los 5.000 millones de euros, fundamentalmente destinados a proyectos concesionales.

Crecimiento de la compañía

El Programa Estratégico 2021-2025 prevé incrementar la cifra de ingresos hasta superar los 5.500 millones de euros anuales en 2025. El EBITDA crecerá en este periodo hasta el entorno de los 1.200 millones de euros y el beneficio neto ascenderá a cerca de 200 millones al final del programa.

Durante este periodo, la compañía invertirá en torno a 5.000 millones de euros, de los que 1.000 millones serán capital propio. Cerca del 90% corresponderá a inversiones en proyectos concesionales y el resto al área de servicios.

Respecto de los mercados prioritarios para este nuevo ciclo estratégico, la multinacional potenciará su presencia en aquellos que ahora tienen la calificación de home markets: España e Italia, en Europa; Colombia y Chile, en América Latina y los mercados anglosajones (EEUU, Canadá, Australia y Reino Unido). Además, la compañía ha definido otros mercados de interés, entre los que se encuentran Perú, México, Portugal, Brasil y los países nórdicos.

Balance plan anterior

• Reducción de la deuda neta con recurso: la estricta disciplina financiera se ha traducido en la bajada de la deuda con recurso del 83%. La deuda asociada a proyectos (project finance) supera ya el 80% del total.

• Aumento de la generación de caja: el flujo de caja se ha multiplicado por 13 entre 2014 y 2020 y ha pasado de 43 millones de euros a 545 millones.

• Retribución al accionista: vuelta a una política estable de retribución al accionista, con una rentabilidad atractiva superior al 4% anual. • Mercados estratégicos: foco en mercados seleccionados. Entrada en el mercado de construcción de EEUU en 2018 y de concesiones en 2020. • Gestión participación en Repsol: posición cubierta mediante derivados financieros y generación de valor con la gestión activa de la participación.

• Transformación del área de Construcción: tamaño adecuado a la realidad del mercado; control exhaustivo de riesgos y márgenes estables (5%). • Eliminación de la exposición al mercado inmobiliario.

Resultados ejercicio 2020

El beneficio neto del ejercicio alcanzó los 36 millones de euros, frente a los 298 millones de resultado negativo del año anterior debido a las provisiones contabilizadas en la participada Repsol. El 78% del EBITDA generado en 2020 procedió de los activos concesionales. Gracias a este foco, la compañía ha limitado el impacto provocado por la pandemia. El beneficio neto de las operaciones se situó en 181 millones de euros, frente a los 120 millones alcanzados en 2019.

La cartera de ingresos futuros cerró 2020 en 39.185 millones de euros, el 9,1% menos que en 2019 por las desinversiones realizadas durante 2020 y la ralentización de las licitaciones a nivel mundial por la Covid-19.

Durante 2020, Sacyr realizó provisiones adicionales para cubrir el laudo de la Cámara Internacional de Comercio sobre una de las disputas abiertas por la Ampliación del Canal de Panamá.

La reclamación del citado laudo supone solamente el 8,8% del total de las interpuestas por GUPC, el consorcio constructor, y sus socios. Sacyr y GUPC seguirán defendiendo en las distintas instancias internacionales sus argumentos en relación con las reclamaciones justas que está haciendo a ACP. Sacyr mantiene una posición accionarial del 8% en Repsol, que tiene completamente cubierta mediante estructuras de derivados. Siguiendo un criterio de prudencia, la compañía ha ajustado el valor en libros de Repsol hasta 9 euros por acción.

La deuda neta del grupo se situó a cierre de 2020 en 5.212 millones, frente a los 4.315 millones de 2019. Este aumento se debe a la actividad inversora de la compañía en nuevos proyectos concesionales. La deuda neta con recurso se mantuvo en niveles similares (836 millones frente a 848 millones de 2019), mientras que la asociada a proyectos creció hasta los 4.367 millones.

La compañía continuó con su estrategia de rotación de activos maduros con la desinversión del 95% de la Autovía del Guadalmedina, la venta de nueve plantas energéticas en España y de varios activos de agua en Portugal. En cuanto a retribución al accionista, Sacyr llevó a cabo a finales de 2020 el reparto de un scrip dividend de una acción por cada 54 títulos, que se suma al abonado en febrero de un título nuevo por cada 46 acciones. La rentabilidad del dividendo de la compañía se sitúa por encima del 4%.

Las previsiones de tesorería del grupo para 2020 muestran disponibilidad de liquidez sin tensiones, dado que una gran parte de la financiación tiene vencimientos en el largo plazo. Junto a la tesorería del grupo, Sacyr dispone de 300 millones de euros de líneas de crédito.

La compañía firmó en julio de este año un contrato de derivados sobre diez millones de acciones propias de Sacyr. Cinco millones con precio de ejercicio inicial de 1,80 €/acc. y vencimiento medio a un año. Y otros cinco millones con precio de ejercicio inicial de 1,80 €/acción y vencimiento medio a dos años. Con esta operación, la compañía demuestra su confianza total en el valor y su evolución futura.

La cartera de ingresos futuros, que se sitúa en 30.895 millones de euros, no incluye aún la adjudicación de la Autopista A3 Nápoles-Salerno (Italia). También están pendientes de entrar en la cartera el Hospital Buin Paine de Chile y la concesión de la Autopista RSC-287 en Brasil.

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