Monitor de Innovación

Su mi­sión prin­cipal es en­con­trar ves­ti­gios de vida en la su­per­ficie de Marte

El Perseverance tiene acento español

La tec­no­logía es­pañola jugó un papel re­le­vante en su desa­rrollo téc­nico

Luna y Marte
Luna y Marte

El mundo en­tero si­guió con ex­pec­ta­ción su 'amartizaje', y lo cierto es que el arribo se­guro del robot Perseverance a la su­per­ficie del pla­neta rojo es­conde mu­chos mo­tivos para ilu­sio­narse. Y no sólo por la alta ca­lidad del ma­te­rial au­dio­vi­sual que ya ha en­viado (las si­mi­li­tudes del erial mar­ciano con los yermos de Murcia han ins­pi­rado ya unos cuantos me­mes), sino por el prin­cipal mo­tivo de su pre­sencia allí: la bús­queda de vida ex­tra­te­rres­tre. Un ob­je­tivo ex­tra­or­di­nario que, de con­se­guirse, tendrá firma es­pañola.

Las imágenes captadas por la máquina ya son de valor incalculable, y eso que acaba de llegar. La NASA, organización impulsora del proyecto, permitió que incorporase cámaras de vídeo y fotos convencionales y la decisión trajo frutos incluso antes de posarse en suelo extraterrestre: sólo el metraje de su descenso a través de la atmósfera marciana proporciona una valiosa experiencia de cara a las futuras misiones tripuladas.

Un cráter con historia para un robot con historia

El lugar escogido para el 'salto' del robot no es baladí. Se trata del cráter Jezero, una enorme depresión que hace 3.500 millones de años rebosaba agua, lo que lo convierte en ideal para el rastreo de biomarcadores. El hallazgo de formas de vida, o de vestigios de su existencia, es la meta última del Perseverance.

Para esta tarea contará con un equipo de alta tecnología, que hace de él autómata, vehículo, rastreador y laboratorio móvil, todo a la vez. Animado por un generador termoeléctrico, basa su diseño principalmente en el Curiosity, uno de sus predecesores en suelo marciano, aunque la mayor parte de su ingeniería va un paso más allá.

Se mueve sobre seis ruedas y entre su instrumental hay avanzados sensores de humedad y radiación, además del ya mencionado equipo videofotográfico. Su brazo robótico tiene distintas funcionalidades, entre ellas la recogida de muestras que serán posteriormente analizadas in situ mediante varios artilugios instalados al efecto.

Cuenta, además, con su Sancho Panza: un dron volador de nombre Ingenuity que le asistirá en la observación de los terrenos más escarpados.

Marca España en los componentes

Como se ha dicho, la titularidad del proyecto pertenece a la NASA, pero en las entrañas del Perseverance nuestro país ha puesto su sello. La industria aeroespacial española, a través del centro Madrid-Barajas de Airbus, ha contribuido en el diseño y construcción del sistema de antena de alta ganancia que permite la transmisión de datos entre la Tierra y el robot.

Además, el MEDA (Mars Enviromental Dynamics Analyzer), el sistema de medición meteorológica integrado en la máquina, fue desarrollado por Alter Technology, compañía patria que también participó en el diseño del circuitaje interno. Otras firmas nacionales, como Arquimea, Crisa Y Sener Aeroespacial, participaron en el desarrollo de algunas de las funciones específicas del MEDA.

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