La ope­ra­dora tendrá que acudir este año a va­rias subastas de es­pectro en España, Reino Unido y Brasil

Álvarez-Pallete confía en un segundo semestre aún mejor para Telefónica

Atribuye el re­corte del di­vi­dendo a las in­ver­siones que la ope­ra­dora de­berá afrontar

Alvarez Pallete, presidente.
Alvarez Pallete, presidente.

El pre­si­dente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha de­cla­rado que los ob­je­tivos de la com­pañía para 2021 se en­marcan en una re­cu­pe­ra­ción de la eco­nomía que es­pera se pro­duzca a partir del se­gundo se­mestre del año. Con estas pers­pec­ti­vas, es­peran una es­ta­bi­li­za­ción de los in­gresos y de los re­sul­tados glo­bales del grupo.

. El objetivo para este año es situar la deuda en 26.000 millones de euros y afrontar varias subastas de espectro en España, Reino Unido y Brasil. Se descarta que se vaya a dar entrada a inversores en el negocio español de fibra.

En este sentido, ha señalado que el ejercicio 2020 fue un año como nadie esperaba y, ante esa coyuntura -dijo- “Telefónica no solo ha sabido resistir sino que miran con optimismo el presente año. 2021 será un año en el que vamos a seguir creciendo, avanzando y compitiendo”, ha recalcado.

Álvarez-Pallete ha insistido en la rueda de prensa virtual en que la compañía ha pasado la prueba de la pandemia con matrícula de honor y, pese a los avatares a los que han tenido que enfrentarse, están cumpliendo con los objetivos marcado en el plan estratégico que arrancó en 2019. “Telefónica ha acelerado su plan de acción. No solo hemos resistido sino que hemos avanzado en los cuatro mercados clave: España, Reino Unido, Alemania y Brasil”.

El presidente comentó que han cumplido las ambiciones financieras que se habían marcado, con un beneficio neto de 1.582 millones de euros, lo que supone un crecimiento de un 38,5%. Asimismo, señaló que se había logrado una sólida generación de caja de 4.794 millones (+13,2%) y una reducción de la deuda de unos 2.500 millones de euros.

La deuda neta de la compañía ha pasado de los 52.200 millones de euros que se situaba en junio de 2016 a los 35.200 millones a finales de diciembre de 2020, lo que supone un recorte del endeudamiento de 17.000 millones de euros. En los próximos meses, la operadora espera poder recortar esta cifra en otros 9.000 millones, procedentes de las operaciones orgánicas pendientes de cierre como son la fusión de O2 y Virgin Media o la venta de Las torres de Telxius.

Con la entrada de estos 9.000 millones de euros en caja, el nivel de deuda de la teleco se situará en unos 26.000 millones, prácticamente la mitad de hace cinco años. La posición de liquidez asciende a 21.500 millones.

Un dividendo atractivo

Respecto al recorte de dividendo, ha comentado que se enmarca dentro de la estrategia de la compañía, ya que en 2021 van a seguir invirtiendo fuerte en redes por lo que necesitan hacer una política de contención, aunque manteniendo siempre un nivel atractivo para los accionistas. “Pensamos que 0,30 euros por título es un nivel adecuado y permitirá un nivel de rentabilidad alto”, señaló.

En la conferencia con los analistas, ha recalcado que esta decisión se enmarca en su objetivo de acelerar el proceso de transformación interna, en el que quieren preservar una fuerte generación de flujo de caja libre y, al mismo tiempo, ser capaces de “invertir” en la parte de crecimiento de su negocio.

Telefónica tendrá que abordar este año diferentes subastas de espectro en tres de sus principales mercados, como son España, Reino Unido y Brasil. A ello se suma la incertidumbre que sigue generando la pandemia, pese a que las perspectivas son positivas para el segundo semestre gracias a la vacuna.

Pese a que la acción sigue estando baja (unos 3,70 euros por título), Álvarez-Pallete confía en que todo lo que la empresa está logrando, tarde o temprano, se verá reflejado en el valor. “Actualmente, la compañía es más fuerte en clientes, hemos bajado la deuda, somos más grandes en redes, estamos invirtiendo en 5G en España y en fibra en Alemania y en Brasil estamos creciendo. Y, si surgen nuevas operaciones, las apoyaremos”. Ha concluido.

En el encuentro con los analistas, el consejero delegado Ángel Vilá ha comentado que la compañía no tiene intención de vender o dar entrada a inversores en el negocio de fibra en España, pues consideran que es un activo estratégico. En cambio, en Chile y Brasil está aplicando esta política.

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