El Ibex Small Cap du­plica la subida del Ibex 35 des­pués de un gran 2020

Los pequeños valores sacan los colores a los 'gordos' entre tambores corporativos

Siguen ha­cién­dolo mejor a pesar de que apenas tienen re­pre­sen­ta­ción del sector fi­nan­ciero

Bolsa de Madrid.
Bolsa de Madrid.

La re­be­lión de los pe­queños va­lores co­ti­zados no cesa. Si en 2020 el Ibex Small Cap marcó todas las di­fe­ren­cias po­si­bles con una subida de cerca del 20% frente a la gran caída del 15% del Ibex 35, este año se em­pieza a re­petir la his­toria con cla­ri­dad. Pero con el valor aña­dido de que ya no se puede re­cu­rrir a la ex­cusa del peso del sector fi­nan­ciero en el ín­dice de ma­yores va­lores para ex­plicar un com­por­ta­miento tan dis­tinto en bolsa.

En lo que va de 2021, los bancos acumulan una gran ganancia del 16%. Son, con mucha diferencia, las grandes atracciones de un ejercicio en el que ni 'utilities' ni constructoras salen de los números rojos en el parqué. Y en el que estrellas del año pasado como Cellnex están pinchando en hueso pagando los excesos del pasado. Es la banca, tan maltratada en bolsa hasta el último trimestre de 2020, la que está tirando del carro.

Pero se da la circunstancia de que el sector de servicios financieros apenas pesa alrededor del 6% del Ibex Small Cup, frente al alrededor del 23% que lo hace en el Ibex 35. Por lo tanto, a pesar de su papel absolutamente secundario entre los pequeños valores, estos siguen haciéndolo mejor que sus mayores en estos primeros dos meses del año. Los grandes inversores siguen encontrando mucho valor en estos peces pequeños que están corriendo más que nadie en el parqué.

El Ibex Small Cap sube cerca de un 4% este año, frente al algo más del 2% del Ibex 35. El índice intermedio, el de las empresas de mediana capitalización, tampoco puede seguir el ritmo. Pero lo realmente sorprendente es que tanto en 2020 como en este comienzo de 2021 haya tantas diferencias en un escenario de enorme incertidumbre económica por el impacto del Covid-19, que sigue siendo una gran amenaza.

"Normalmente los pequeños valores son mucho más atractivos en épocas de crecimiento económico, cuando se suben a la ola buena. En los malos momentos, estas empresas suelen quedarse rezagadas, porque sus negocios suelen estar mucho menos diversificados que los de las compañías grandes, que además tienen muchas más palancas para financiarse. Pero en España está pasando todo lo contrario", señalan fuentes bursátiles.

Dudas de la economía

La realidad es que, a pesar de las enormes dudas sobre la capacidad de reacción de la economía española, las compañías del índice Ibex Small Cap ganan en todas las comparaciones, mucho más allá de lo que haya acontecido desde el estallido del Covid-19. Según datos de BME de finales del año pasado, la rentabilidad de las pequeñas empresas se sitúa alrededor del 75% en los últimos cinco años, frente a la caída de más del 15% del Ibex 35. Y a tres años subía algo más de un 20%, casi lo mismo que perdía el Ibex 35.

Cifras que hablan por sí solas y a las que los expertos buscan explicación. "La verdad es que hay empresas pequeñas que lo están haciendo muy bien y están creciendo a toda velocidad. En otros casos, hay un componente corporativo, porque muchas de estas compañías están rodeadas de especulaciones sobre posibles OPAs porque sus valoraciones siguen siendo atractivas. Eso justificaría que también este año lo están haciendo mejor", señalan en una gran gestora nacional.

También hay fuerte movimiento en empresas que han protagonizado recientemente o están en importantes procesos de reestructuración de los que los inversores esperan fuertes noticias. Entre los pequeños mejores del año destacan empresas como Duro Felguera o Deoleo, pero el universo de empresas atractivas es enorme y se extiende a sectores muy de moda como el de las energías renovables o incluso a viejos integrantes del Ibex 35 como Técnicas Reunidas. Lo pequeño sigue de moda en un mercado español que sigue rompiendo moldes.

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