ANÁLISIS

Más leña al in­cendio ini­ciado por la subida de los pre­cios

Siete billones de dólares para volver a la nueva normalidad económica en EEUU

Joe Biden in­yecta con una lluvia de di­nero la eco­nomía sin miedo a desatar la in­fla­ción

Joe Biden
Joe Biden

La nueva Administración de los Estados Unidos no tiene nin­guna duda de lo que hace falta para su­perar los efectos de la pan­de­mia. En los pró­ximos dos años, un au­tén­tico alu­vión de fondos va a des­ti­narse a le­vantar un país muy cas­ti­gado por el co­ro­na­vi­rus. Joe Biden será re­cor­dado como el hombre de los siete bi­llones (7.000.000 mi­llo­nes, nada de bi­llons) de dó­la­res.

La Reserva Federal, el banco central estadounidense, ha manifestado su intención de inyectar a la economía a razón de 120.000 millones de dólares durante los próximos dos años, lo que supondrá un apoyo de 2,8 billones de dólares para levantar la actividad.

“Entre esto y el programa de estímulo de 1,9 billones de dólares de la administración, el programa de infraestructuras de 2 billones y el programa de cambio climático de 1,7 billones, estamos hablando de unos 7 billones de dólares que se imprimirán en los próximos dos años”, asegura Phoenix Capital Research, una compañía independiente de inversión, con base en Alexandria (Virginia).

Esos 7 billones de dólares representan nada más que una tercera parte del producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos y nada menos que cinco veces lo que produjo la castigada economía española el pasado año.

La sociedad de inversión alerta sobre el riesgo de inflación que esta política de lluvia de dinero está teniendo sobre la economía norteamericana. Un cambio de tendencia que ha provocado un viraje en el rumbo de los tipos de interés, que han abandonado la zona de tasas negativas en la que se habían mantenido durante largo tiempo.

Phoenix envía un serio aviso de que todas estas políticas de estímulo coinciden con un golpe de timón radical en los precios de las materias primas. El coste de las agrícolas se ha catapultado un 40% desde agosto, el cobre se ha situado a sus máximos en diez años, el níquel se encuentra en su mayor valor en seis años y la madera en forma de tablones ha alcanzado máximos históricos.

Alemania, en guardia

Hace una semana, Jens Weidmann, el presidente del Bundesbank, el banco central alemán, advirtió que hay que estar preparados para actuar con determinación en el momento en que se necesite frenar los precios. El banco central alemán se podría decir que es el ideólogo del Banco Central Europeo (BCE). La institución monetaria de la zona euro tiene como principal función el control de los precios hacia un objetivo máximo del 2%.

La inflación en el área del euro se encuentra en estos momentos en la zona del 0,9%, muy lejos del nivel objetivo del BCE. Pero Alemania, aún sumida en la pandemia y cuya economía había disfrutado hasta ahora de unos precios bajos de las materias primas, se encuentra con que la inflación ha crecido hasta el 1,6%.

Phoenix realiza una crítica casi feroz sobre las políticas recientes para combatir la recesión en los Estados Unidos. “Si se suma todo el dinero que EEUU ha impreso alguna vez… más del 40% se imprimió sólo en 2020”. Y ahí no queda la cosa: “En tres meses de 2020, EEUU aumentó su déficit en más de lo que habría tenido durante las últimas cinco recesiones combinadas”. Se refiere a las recesiones de los años 1973, 1975, 1982, así como a la principios de los noventa y la que denomina Gran Crisis Financiera, la del 2008.

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