En el con­junto del país, casi 2 mi­llones de pro­fe­sio­nales tra­bajan desde sus ho­gares

Euskadi sortea la crisis sanitaria con una de las tasas más baja de teletrabajo del país

A fi­nales del 2020, la mayor parte de los em­pleados a dis­tancia se con­cen­traban en Madrid y Cataluña

Teletrabajo.
Teletrabajo.

Afectada como el resto del Estado por los es­tragos de la crisis sa­ni­ta­ria, Euskadi es una de las cuatro co­mu­ni­dades es­pañolas que menos ha re­cu­rrido al te­le­tra­bajo para sor­tear los con­ta­gios de la pan­de­mia. Así, mien­tras la media na­cional se sitúa en torno al 10%, en el caso de los tra­ba­ja­dores vascos ocu­pados esa tasa no llega ni a la mi­tad. Un por­cen­taje que sor­prende, según los ex­per­tos, por la ac­ti­vidad eco­nó­mica bo­yante que man­tiene y el bajo nivel de paro.

Cerca de 2 millones de españoles trabajan desde su domicilio Unos datos extraídos de un informe elaborado por la firma de recursos humanos Randstad en relación a los empleados que siguen con su trabajo, pero sin salir de su domicilio y que cifraba en más de 50.000 durante el último trimestre de 2020.

Un número que contrasta con los más de 113.000 que lo hacían de manera habitual (la mayor parte de los días de lunes a viernes) con la primera ola de la crisis sanitaria.

A nivel de todo el país, esa cantidad de personas que a día de hoy siguen desarrollando su puesto de trabajo sin salir de su domicilio se acerca a los 2 millones. Una cifra que ha aumentado considerablemente, como es lógico, si tenemos en cuenta que en el año 2019 (cuando no sabíamos el desastre que se nos venía encima) lo hacían algo más de 950.000 personas.

Empleados en remoto que, según los datos con los que se cerró el 2020, se concentran sobre todo en las zonas de Madrid y Cataluña; también lógico por otra parte por cuestiones de densidad poblacional. En el lado opuesto, los que viven en comunidades como, además de Euskadi, La Rioja, Extremadura y Navarra, como apuntan desde Randstad.

Teletrabajo: ventajas y desventajas

Cuando se habla de teletrabajo se refiere a una forma flexible de organización del trabajo con la que el desempeño de dicha labor profesional se hace sin que el trabajador deba acudir de forma presencial a su puesto. Es decir, puede realizar ese trabajo desde un lugar remoto siempre y cuando la tipología de trabajo así lo permita y se acometa el horario establecido en cada caso.

Una nueva relación laboral que tiene, como todo, sus pros y sus contras. Así, a nivel positivo, el no moverse de casa para trabajar hace que se eviten esos tiempos de desplazamiento a la oficina. De esta manera se produce un ahorro económico en relación al transporte o si debe comer fuera de casa.

Otra de las partes buenas del teletrabajo es que mejora la conciliación laboral y familiar y uno se puede ajustar sus horarios laborales a las necesidades de su vida personal. Y si lo desea, siempre se puede trabajar desde ese rincón del país al que uno siempre quiso escaparse a vivir.

Dicho lo bueno, es de recibo que también se diga la parte menos bonita del teletrabajo. Así, entre los aspectos negativos está el que uno está todo el día solo trabajando en casa por lo que debe ser muy disciplinado para cumplir con sus tareas; además de perder ese contacto más cercano y personal con el resto de compañeros. A esto se suma que en algunos casos habrá un mayor incremento a la hora de hacer un gasto de servicios como la luz, el teléfono o la calefacción de casa.

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