Monitor del Seguro

¿Es una buena idea pe­na­lizar el ahorro in­di­vi­dual para fo­mentar el em­pre­sa­rial?

Desnudar un santo para vestir otro

Solo un tercio del pa­tri­monio en pen­siones pro­cede de los sis­temas de em­pleo

Planes de pensiones
Planes de pensiones

Los Presupuestos para 2021 re­bajan de 8.000 euros a 2.000 euros los lí­mites anuales de apor­ta­ción a sis­temas de pre­vi­sión so­cial in­di­vi­duales y tam­bién a los del cón­yuge. Hasta 20 aso­cia­ciones em­pre­sa­riales y pro­fe­sio­nales fir­maron en su mo­mento un do­cu­mento contra el cambio fiscal de los ins­tru­mentos de ahorro in­di­vi­duales de pre­vi­sión so­cial com­ple­men­ta­ria. Entre ellas, mu­chas re­la­cio­nadas con el sector ase­gu­rador como Unespa, Adecose, Aemes, Amaef, Aunna Asociación, la Confederación Española de Mutualidades, el Consejo General de Colegios de Mediadores, Fecor o el Instituto de Actuarios Españoles.

Uno de los argumentos de los impulsores de la reducción del beneficio fiscal al ahorro individual es la necesidad de fomentar el ahorro colectivo. Una razón que no convence. Según estas asociaciones, “la encomiable intención del Gobierno de impulsar la previsión social complementaria en el ámbito empresarial en España no debe realizarse a costa del ahorro que destinan por su cuenta los particulares a reforzar su futura pensión”.

Quejas de Unespa

De hecho, desde Unespa, que siempre ha mostrado la necesidad de apoyar y fomentar este ahorro en el ámbito empresarial, no esperan en este ejercicio avances en este ámbito. Las razones son varias. En primer lugar, son muchas las compañías que con la crisis provocada por el coronavirus no están en su mejor momento: “Las empresas, se encuentran hoy agotadas y, muchas de ellas, desgraciadamente, centradas en un objetivo más primario como es el de sobrevivir”, explicaba recientemente Pilar González de Frutos, presidenta de esta asociación.

Además, ¿por qué iba a cambiar algo si no se ha hecho nada? Hasta la fecha no se ha anunciado ninguna medida destinada a apuntalar este pilar del ahorro. “Se habla de mantener o mejorar la fiscalidad de la previsión e, incluso, de la creación de un nuevo actor público. Pero todos esos anuncios son vehículos y aquí lo importante es la carretera. Lo importante es que haya un sistema estructurado de ahorro sistemático, nucleado en las empresas y corporaciones, capaz de atraer recursos hacia el diferimiento de rentas. Esa carretera es la que, cuando menos de momento, no vemos trazada”. Es la opinión de nuevo de González de Frutos.

Y esa carretera hace falta no desde ayer, sino desde hace mucho. En este 2021 no se esperan grandes cambios en el ahorro fomentado desde las empresas. Como tampoco los hubo el pasado año. Según datos de Inverco, el volumen en planes de pensiones en 2020 alcanzó los 118.526 millones de euros (de los cuales el sector asegurador gestiona 48.278 millones, el 40,7% del total). De esa cantidad global, apenas un tercio, 35.681 millones, procedieron de los sistemas de empleo. Productos que, por cierto, lidiaron mejor con el entorno de bajos tipos de interés que los individuales: el rendimiento a un año (a 30 de diciembre de 2020) de los primeros fue del 0,3% frente al 1,53% de los segundos.

Si nos centramos en los productos que el sector asegurador pone a disposición de ciudadanos y empresas para canalizar el ahorro a través de pólizas (no planes de pensiones), el volumen gestionado a finales del año pasado alcanzó los 187.501 millones de euros. Y de esa cantidad, 152.678 millones procedían del sistema individual, y tan solo 36.418 millones del seguro colectivo, a penas el 20% del total. El número de aseguradores cayó en un año casi un 1% mientras que las provisiones matemáticas se incrementaron ligeramente, un 0,56%.

Como se aprecia, el volumen de ahorro que mueven los diferentes productos ligados al ámbito empresarial es todavía muy escuálido. Esto es malo para la sociedad en general, pero aún será peor si comienza a retroceder el ahorro que los ciudadanos acumulan de forma individual ante el empeoramiento de las condiciones planteadas por el Ejecutivo. De hecho, podría ser la puntilla. En 2020, el número de asegurados del sistema de ahorro individual descendió un 5,6%, y el ahorro gestionado un 0,62%.

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