Monitor del Seguro

Las lí­neas que más su­fren son Asistencia (-26,4%), Decenal y Pérdidas Pecuniarias

Gran disparidad de resultados entre los seguros Diversos

Este grupo de pó­lizas pierde peso en No Vida tras un des­censo de primas del 0,7%

Sede de ICEA
Sede de ICEA

Dentro de los se­guros de No Vida, hay tres grandes ramos que cen­tran nor­mal­mente la aten­ción, Autos, Salud y Hogar. Pero, ade­más, existe otro grupo, que se suele en­globar bajo la de­no­mi­na­ción Resto No Vida o el con­cepto de Diversos, que aglu­tina a una gran va­riedad de pó­li­zas, desde se­guros per­so­nales como Decesos, Defensa Jurídica o Asistencia hasta mu­chos de sus­crip­ción em­pre­sa­rial. Esta línea de ne­gocio ha sido, junto a Vida Ahorro y Autos, una de las que más ha su­frido la caída de la eco­nomía es­pañola pro­vo­cada por la pan­de­mia.

El conjunto de los ramos de No Vida acabaron 2020 con un aumento de primas del 1,07% hasta sumar 37.046 millones de euros. De esa cantidad, el 23,8% (8.819 millones de euros) correspondieron a los seguros Diversos, apreciándose una pérdida de su peso desde el 24,2% de hace un año. Esta menor representatividad se debe a la mala evolución en 2020, con una caída de las primas del 0,73% frente a los incrementos de Salud y Hogar (en torno al 5% y 3%, respectivamente).

Ahora bien, la evolución de esta amalgama de seguros del grupo Resto No Vida ha sido muy dispar. Hay un conjunto pequeño que ha crecido mucho. En el encontramos seguros como el de Aviación (+29,4%), Incendios (26,0%), Caución (+11,1%), Todo Riesgo Construcción (+5,8%) y el de Equipos Electrónicos (+5,7%). Según explicaba la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, en la jornada ‘Perspectivas del seguro y la economía para 2021’ organizada por ICEA, estos datos apuntan a que “han sido algunas modalidades muy concretas del seguro empresarial las que han incrementado su facturación”.

Después hay otro grupo de seguros Diversos que en 2020 creció de forma moderada. Y aquí nos encontramos con seguros personales clave, como el de Decesos (+1,3%) o el de Defensa Jurídica (+2,8%); y también otra serie de modalidades de suscripción empresarial, como el de Avería de Maquinaria (+2,2%) o Robo (+2,1%).

Y, por último, hay un tercer grupo de ramos con crecimiento negativo. En este caso hay tres líneas de aseguramiento con descensos de dos dígitos en la facturación por la venta de seguros: el seguro de Asistencia (-26,4%), el seguro Decenal de la construcción (-15,9%) y el seguro de Perdidas Pecuniarias (-15,4%). “Se trata de modalidades, sobre todo la primera y la tercera, que están claramente impactadas por el entorno generado por la crisis provocada por el COVID-19 desde diversos flancos, como la restricción de desplazamientos, las situaciones de desempleo o el cierre de negocios”, explica la presidenta de Unespa.

La evolución de este ramo de Diversos que, como se aprecia, suele estar más vinculado a la evolución económica, refleja lo mal que lo están pasando muchos sectores. En cualquier caso, el resultado global es mejor que el de la economía. El INE publicó recientemente su primera estimación del PIB de 2020, y el dato es francamente desolador, un desplome del 11%.

Un año sensiblemente mejor

2021 será mejor, al menos eso se espera. Según el informe ‘Panorama económico y sectorial 2021: perspectivas hacia el primer trimestre’, elaborado por Mapfre Economics y publicado por Fundación Mapfre, el crecimiento del PIB español, en su escenario base, será del 6,1% este año y del 6,3% en 2022, aunque no se recuperará el nivel de actividad de 2019 hasta, al menos, el último trimestre del año que viene. Los economistas de la aseguradora explican que para lograr ese avance el paquete de ayuda fiscal aprobado en Bruselas será clave, ya que esos fondos aportarán dos puntos porcentuales cada año al crecimiento entre 2021 y 2023.

Tampoco se olvidan de los riesgos, que no son pocos. El principal proviene de los posibles rebrotes en contagios que obliguen periódicamente a nuevas restricciones en 2021: “Hasta que no haya una parte importante de la población inmunizada son de esperar nuevos rebrotes”, advierten. También destacan que este año podría darse un repunte en las insolvencias de negocios, en la morosidad bancaria y un alza del paro, ahora contenido gracias a los ERTE.

¿Y como se plasmará todo esto en el negocio asegurador? Los expertos de Mapfre pronostican que en 2021 el crecimiento de las primas del negocio de No Vida del sector volverá a una tasa cercana a lo que consideran su largo plazo (entre el 3,5% y el 4%). Eso sí, esta evolución se producirá a partir del segundo trimestre. En el caso del negocio Vida, “la menor incertidumbre hace que se recurra menos al ahorro financiero (primas vida) y gradualmente se desacelere la contracción del negocio”, explican. Estas previsiones forman parte del escenario más optimista. Pero no es el único que manejan, también hay otro más pesimista.

En el caso de que se produzca una nueva ola de contagios descontrolada, que hundiera aún más la economía, el seguro lógicamente sufriría más. “El resultado es una contracción en No Vida como la que hubiéramos anticipado hace un año para luego registrar una recuperación relativamente dinámica (a los dos años del estallido de la crisis, como resultado de la inmunidad colectiva) hasta alcanzar tasas de crecimiento consistentes con el largo plazo. En el negocio de Vida la incertidumbre y la mayor expansión cualitativa ahondarían en los rescates de seguros hundiendo aún más el crecimiento de este negocio”, señalan en el documento. De momento, seamos optimistas.

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