La pan­demia ha em­pu­jado a la baja los pre­cios un 25% entre los pe­queños co­mer­ciantes

Si pasa del oro y del bitcoin y se atreve a arriesgar, desayune con diamantes

Peso, co­lor, talla y pu­reza, claves para in­vertir en estas pie­dras pre­ciosas a largo plazo

Los jóvenes  ignoran los diamantes.
El diamante como inversión.

Los dia­mantes cons­ti­tuyen un ob­jeto de deseo desde que el hombre tiene con­ciencia y tam­bién de in­ver­sión a largo plazo, como un re­fugio frente a los mer­cados de renta va­ria­ble, bonos y fondos de in­ver­sión. Como el oro, que no el bit­coin, un dia­mante es el re­sul­tado de mi­llones de años de pre­sión y tem­pe­ra­turas in­con­ce­bi­bles en las pro­fun­di­dades de la Tierra. El prisma re­sul­tante re­fleja la luz a través de sus caras y re­pre­senta uno de las joyas más bus­cadas como sím­bolo de po­der.

Una parte sustancial del precio de estas piedras preciosas procede de la labor de tallado del joyero. Como los coches, en cuanto salen de fábrica ya valen la mitad de su precio. Sin embargo, los diamantes cuentan con un elevado poder de recuperación, que garantiza una revalorización de la inversión, siempre que se conserve durante el largo plazo. Por otro lado, esta piedra está gravada con el 21% de IVA, lo que no resta un ápice en su potencial de rendimiento a largo.

La erótica de la belleza constituye el gran poderío del diamante frente a otro tipo de inversiones. Se puede lucir en reuniones y fiestas, lo que no puede hacerse con las acciones y otro tipo de bienes alternativos.

Claves para invertir

Cuatro son las variables fundamentales que definen la calidad de un diamante. En la jerga de los joyeros se conocen estas claves como las cuatro “c”: carat (peso), colour (color), cut (talla) y clarity (pureza).

Un diamante suele contar con 57 o 58 facetas (caras del poliedro), con tallas que van desde la esmeralda a la triangular, pasando por la marquesa, princesa, carré, en forma de corazón, de pera u oval, indica web Trendencias. El peso de la piedra preciosa se mide en quilates y cada gramo equivale a cinco quilates, lo que supone un tamaño muy grande.

“El color, la talla, la pureza y el equilibrio son las características principales para determinar el valor de esta piedra. Un diamante tallado, cuanto más blanco (transparente), más bonito, escaso y valioso es. La talla del diamante determina siempre su forma. Lo que se valora son tres cosas: profundidad, anchura y uniformidad de cada una de sus facetas” especifica la periodista Almudena Pérez.

El mercado del diamante cuenta con dos clásicas mayoristas en el comercio de esta piedra preciosa, la sudafricana De Beers y la rusa Alrosa. La pandemia ha supuesto un enorme desafío para el mercado, porque muchos pequeños comerciantes han tenido que llevar a cabo descuentos del orden del 25% para mantener el ritmo de actividad y complican mucho la labor de los grandes para defender la industria frente a la caída del precio del producto.

Uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta la industria es la facilidad para ser objeto de fraude en el transporte del producto. “Para los compradores de diamantes, es imperativo que los proveedores puedan probar la calidad de un artículo y verificar que se haya obtenido de acuerdo con las leyes y estándares internacionales relacionados con todo, desde los controles de calidad hasta la protección de los derechos humanos”, indica el digital Pymnts.com.

Existe algún portal en internet donde se pueden adquirir diamantes, como es el caso de Diamonds-USA. La operativa es similar a la de la adquisición de un electrodoméstico online, que permite elegir medidas, potencia energética o el propio precio. En los diamantes, las opciones van desde el precio hasta los colores (amarillo de lujo, chocolate, azul), pasando por la talla, la claridad del carbono (cuando mayor, mejor y más caro). Incluso se puede decidir que cuente con determinado certificado de autenticidad. También puede hacerse una elección en otra batería de variables, como la simetría, la fluorescencia, el tamaño y el grosor.

Artículos relacionados