Monitor de Consumo Bancario

El Supremo con­dena a un banco a pagar los gastos del pro­ceso, pese a que la en­tidad se allanó

Otro revés: los bancos deben pagar las costas por los pleitos de 'suelos' hipotecarios

Previamente, la en­tidad había re­cha­zado una re­cla­ma­ción ex­tra­ju­di­cial con el mismo ob­jeto

Ibercaja
Ibercaja

El Tribunal Supremo ha obli­gado a una en­tidad ban­caria a abonar las costas pro­ce­sales de un pleito con mo­tivo de la in­clu­sión en una hi­po­teca de esta la fi­gura con­trac­tual de las cláu­sulas suelo. El banco de­negó al con­su­midor afec­tado el abono de las cos­tas, ale­gando que éste había in­ter­puesto la de­manda ju­di­cial cuando ya es­taba en vigor el Real Decreto Ley de me­didas ur­gentes en re­la­ción a los 'suelos', sal­tán­dose el paso de la re­cla­ma­ción ex­tra­ju­di­cial que im­pone esta norma.

E Las instancias judiciales previas (juzgado de primera instancia y Audiencia Provincial) dieron la razón a la entidad en este punto, Ibercaja, fallando que cada parte debía pagar sus propias costas. El cliente decidió continuar hasta el final e interpuso recurso de casación ante el Tribunal Supremo, consiguiendo finalmente la victoria en el proceso.

El Alto Tribunal considera que el hipotecado, tal y como exige el Real Decreto, interpuso la reclamación extrajudicial exigiendo la exclusión de la cláusula suelo de su contrato de préstamo por vivienda, con la reembolso de las cantidades indebidamente cobradas. El matiz estriba en que el afectado realizó la reclamación antes de que se aprobase la normativa, hecho tras el cual se escudó el banco.

La respuesta de Ibercaja a la reclamación extrajudicial fue negar cualquier tipo de actuación incorrecta por su parte y vindicar la transparencia y no abusividad del 'suelo' presente en la hipoteca. Sin embargo, la postura del banco dio un giro de 180 grados cuando el consumidor inició la vía judicial: Ibercaja se avino a retirar la cláusula del contrato y a devolver las cantidades cobradas en exceso por su aplicación. Evitaba así una derrota más que segura, puesto que en los últimos tiempos ha tenido lugar un auténtico aguacero de fallos declarando la nulidad de esta figura contractual.

Por consiguiente, el fallo del Supremo declara que la actuación del afectado es conforme a derecho y cumple con todo lo estipulado en la normativa vigente. Desautoriza, pues, la sentencia de la Audiencia Provincial que instaba a las partes a pagar sus respectivas costas, y condena a Ibercaja a hacerse cargo de los gastos procesales del demandante.

Artículos relacionados