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ACS se pone las pilas en el Reino Unido

La re­duc­ción de emi­siones con­ta­mi­nantes se ha con­ver­tido en uno de los prin­ci­pales ob­je­tivos del Reino Unido una vez fuera de la Unión Europea. Para ello, en estos días ha pro­ce­dido a la subasta de seis grandes pro­yectos des­ti­nados a su­mi­nis­trar elec­tri­cidad verde a más de siete mi­llones de ho­ga­res.

Eso supondrá la eliminación de 12,5 millones de toneladas de CO2 al año en el país, el equivalente al 19% de las emisiones anuales de los hogares a nivel nacional.

Un consorcio en el que ha participado ACS, a través de su filial Cobra Instalaciones y Servicios. Esta filial se ha adjudicado uno de esos proyectos consistente en el desarrollo de 480 megavatios eólicos marinos en las aguas del mar de Irlanda.

Las instalaciones asignadas a ACS y a su socio en el consorcio, Flotation Energy se situarán frente a la costa de Lancashire y al oeste de Balckpool y al suroeste de la bahía de Morecambe y contará con una capacidad para ofrecer energía a 446.000 hogares. En este caso, la reducción de emisiones de dióxido de carbono superará las 750.000 toneladas.

El consorcio, que había dejado un depósito para participar en la subasta de 44,8 millones de libras, pasará ahora a la fase de evaluación medioambiental-

Del resto de proyectos, dos de ellos fueron a parar a la compañía energética alemana RWE por un total de 3.000 megavatios, mientras que una alianza de Total y Green Investment Group, filial de Macquarie Group, se hizo con 1.500 megavatios. Finalmente, otro consorcio formado por y EnBW Energie Baden-Wuerttemberg logró otros dos proyectos por un total de 3.000 megavatios.

Sin duda, la energía limpia será una de las grandes tendencias a lo largo de la próxima década y ACS no quiere perder la oportunidad de tener un pie en este gran negocio. Entre tanto, los operadores esperan con atención los resultados previstos para el martes de la próxima semana. Confían en que el grupo haya podido remontar en la recta final del año las decepcionantes cifras contabilizadas al cierre del tercer trimestre con caídas en todas sus áreas de actividad.

Eso justifica un cierto frenazo en la evolución de su cotización con una caída de más del 7% en el global del año para situarse por debajo de los 25 euros por acción. En cualquier caso, los analistas siguen apostando por el valor. Consideran que su negocio cíclico deberá repuntar con la esperada recuperación económica global para este ejercicio.

La casa de análisis de Bankinter, por ejemplo, recomienda compara con un precio objetivo en 31,2 euros, lo cual supone una revalorización potencial del orden del 25% desde su actual precio de mercado. Un optimismo que se ve confirmado por la decisión del fondo de capital riesgo Blakcrock de elevar en estos días por encima del 5% su posición en el capital de la compañía

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