La in­fla­ción, que aún no ha afec­tado al sec­tor, será una de las grandes ame­nazas

Recuperar la rentabilidad y mantener la eficiencia será el gran reto de la banca en 2022

Una mayor di­gi­ta­li­za­ción y una ci­ber­se­gu­ridad per­fec­cio­nada serán claves en el pro­ceso

Bancos en Bolsa.
Bancos en Bolsa.

Las pers­pec­tivas del mer­cado a medio plazo pasan por una subida de los tipos de in­te­rés. La duda solo es­triba ahora hasta dónde lle­gará el en­ca­re­ci­miento del precio del di­nero. En prin­cipio se ba­raja la po­si­bi­lidad de un en­du­re­ci­miento de la po­lí­tica mo­ne­taria a un má­ximo del 1,75% para fi­nales de 2023.

Todo lo que quede por debajo del 2% sería un muy buen escenario para la renta variable, y en especial para la banca, con vistas a un nuevo ciclo para las bolsas.

De momento, el mercado no se está dejando impresionar por las altas tasas de inflación, en España han alcanzado niveles que no se veían desde 1992, y asume que la presión en los precios será transitoria para que los grandes bancos centrales no se vean obligados a subir más los tipos para contener un sobrecalentamiento de la economía.

El riesgo es si esta percepción puede estar equivocada. Un incremento de los tipos por encima de lo previsto podría impulsar la rentabilidad de los bonos por encima del 3%, y el pasado muestra que las bolsas empiezan a sufrir en escenarios de estas características.

Si la pandemia da margen para el relajo y no condiciona el proceso de recuperación económica mundial, uno de los grandes beneficiados sería el sector financiero. Eso ha llevado a los expertos a poner el foco en los grandes retos de la banca en 2022 para aprovechar esta posible ola favorable.

La banca reduce plantilla y cierra oficinas para mantener el crecimiento

El primero de ellos será recuperar la rentabilidad. Un camino que ya han empezado a asfaltar en este 2021. Para ello deben ser más eficientes y con estructuras más ligeras, pero sin comprometer su relación con el cliente. Solo en el primer semestre del año, la gran banca ha cerrado cerca de 1.400 oficinas y ha reducido su plantilla en cerca de 5.500 empleados en España, acelerando el paso marcado en los últimos años.

En este proceso destaca CaixaBank tras la absorción de Bankia. La entidad ha alcanzado un acuerdo con los sindicatos para la salida voluntarias de 6.452 trabajadores que se irán produciendo en los próximos meses. Pero tampoco se quedan atrás el Santander, con un ERE sobre 3.572 personas, BBVA con una salida pactada este año de 2.935 empleados o el Banco Sabadell con 1.800 trabajadores. Un total de 14.759 puestos menos.

A este proceso se ha sumado en estos días Unicaja Banco tras llegar a un acuerdo con los sindicatos para realizar un ERE que afectará a 1.513 personas y supondrá el cierre total de 395 oficinas.

Y eso que en estas cifras globales no se cuentan los 4.645 trabajadores que se han apuntado por encima de lo pactado entre sindicatos y las entidades. Una intensa reducción que en algunos casos está generando tensiones en las plantillas al tener que asumir un sobreesfuerzo de trabajo.

Nuevos modelos de negocio bancario con el cliente en el foco

Eso obligará a la banca a adaptar sus modelos de negocios. Para distinguirse en el trato al cliente a corto plazo deberán revolucionar su estructura dando un paso adelante en la banca abierta, más digitalizada y capaz de comercializar productos a través de terceros. Un buen ejemplo de esto es el acuerdo del BBVA con Uber en México.

Ante la reducida bancarización de México, Uber se encontraba con la dificultad del pago de servicios a sus conductores. Su alianza con el banco español en México con una sencilla aplicación le ha permitido abrir cuentas de forma rápida impulsando el negocio del BBVA en el país, su principal mercado.

Un producto pensado y diseñado para el cliente. Una metamorfosis que deberá realizar la banca para garantizar su supervivencia frente a otros modelos que están surgiendo como las Bigtech o las fintech. En este proceso, tecnologías disruptivas o de inteligencia artificial serán clave. Un importante cambio cultural de las organizaciones que permita dar el salto sin el riesgo de perder la relación con los clientes.

A la cabeza de este proceso en Españas se han situado Santander y CaixaBank con el fin de armarse ante la liberalización bancaria que traerá la inminente llegada de las SBDC –criptomonedas de bancos centrales –. Entre otras cosas, la entidad presidida por Ana Botín lleva tiempo trabajando con el BEI, junto con otras entidades, para implementar blockchain en la venta de bonos.

El Big Data y la ciberseguridad grandes desafíos para los próximos años

Otro de los grandes retos de sector bancario en el próximo año será el tratamiento de datos. Las estadísticas apuntan a que las organizaciones capaces de recoger y tratar de forma adecuada el Big Data para tomar decisiones tienen un crecimiento financiero tres veces superior. Un punto donde la banca española en general tiene un alto margen de mejora,

Pero los expertos aseguran que todo esto no servirá de nada sin las medidas necesarias para garantizar al cliente la seguridad de cuentas y productos. La inversión en ciberseguridad será un factor fundamental para evitar el gran talón de Aquiles de la banca ante una ciberdelincuencia cada vez más preparada y agresiva.

Segú los informes de las empresas de ciberseguridad, en el primer semestre del año, el sector bancario se ha convertido en uno de los principales objetivos de los cibercriminales con un desproporcionado aumento de más del 1.300% de ataques. Un riesgo contra el que la banca se mantiene en continua evolución con soluciones destinadas a agilizar los procesos de seguridad, pero sin sacrificar la fiabilidad y el trato al cliente.

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