LA SEMANA BURSÁTIL

La Bolsa, escenario complicado

Las preo­cu­pa­ciones por la ex­ten­sión de la nueva va­riante del vi­rus, ómi­cron, han vuelto a hacer tem­blar los ci­mientos de los mer­cados fi­nan­cieros en esos días. Solo la for­ta­leza de Wall Street ha per­mi­tido calmar los ner­vios y ha evi­tado males ma­yo­res. El Ibex 35 ha ce­rrado las cinco úl­timas se­siones con una caída acu­mu­lada del 1,9% para quedar en los 8.241 pun­tos.

El selectivo ha cerrado noviembre con una caída del 8,3%, su peor mes desde marzo de 2020, rompiendo importantes soportes. Y puede darse con un canto en los dientes porque ha estado jugando con fuego, acuciado por los ajustes de los grandes valores.

En un escenario realmente complicado con una subida de los precios desbocada -en su nivel más alto en 30 años-, un crecimiento cada vez más contenido -con una rebaja de las expectativas para el PIB del 6,5% al 4,5%-, así como la aparición de nuevas variantes de la pandemia y los cuellos de botella industriales. Factores que han impulsado a los inversores a deshacer posiciones con rapidez y a decantarse por la liquidez.

La credibilidad de las autoridades económicas cada vez es menor. Incluso el propio gobernador del Banco de España no ha dudado en poner en la misma frase las palabras transitoria y persistente para referirse a la inflación sin ruborizarse lo más mínimo y contribuyendo a la ceremonia de la confusión.

Con este panorama, lo único que está salvando de momento a la renta variable española de males mayores es la falta de alternativas de inversión. Los bonos apenas generan rentabilidad y los activos refugio como las criptos o el oro parecen también un tanto estancados.

A ello se sumaría la resistencia a las caídas que sigue mostrando Wall Street. Pero este, señalan los expertos, no es más que un clavo ardiendo, pues tarde o temprano los mercados norteamericanos deberán corregir después de más de una década de subidas.

De momento, el selectivo aguanta con una mínima rentabilidad en el conjunto del año y suerte tendrá si consigue mantenerla. La posibilidad de alcanzar un rendimiento del 10% a finales de ejercicio parece cada vez más remota.

Calendario semanal de Bolsa

Esta semana que entra estará condicionada por un largo puente. El lunes será festivo por la celebración del Día de la Constitución mientras que el miércoles se celebra el Día de la Inmaculada. Las bolsas españolas, sin embargo, abrirán sus puertas a todos los efectos pese a los festivos, aunque probablemente se resienta el volumen de negociación.

El único dato importante previsto para el lunes será los pedidos industriales en Alemania.

Para la sesión del martes se esperan la balanza comercial de China, el PIB de la zona euro y el índice ZEW en Alemania, así como la balanza comercial, los costes unitarios, los créditos al consumo y la productividad en Estados Unidos.

El miércoles, lo más destacado será el PIB de Japón junto al índice hipotecario MBA al otro lado del Atlántico.

En la agenda internacional del jueves las citas más importantes serán el IPC de China, la balanza comercial de Alemania y los inventarios al por mayor en Estados Unidos.

La semana bursátil se cerrará el viernes con la producción industrial de Japón, el IPC de Alemania, la producción industrial de España, así como con el IPC estadounidense y la confianza consumidora de la Universidad de Michigan. Poca cosa por lo que en general cabe esperar una semana bastante tranquila a expensas de las noticias sobre la evolución de la pandemia.

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