El ‘caso Villarejo’ com­plica en parte la ope­ra­ción por parte de la fi­lial Avangrid

Iberdrola confía en superar todas las trabas en EEUU y cerrar la compra de PNM

La eléc­trica de­fiende las con­di­ciones que anun­ciaron hace un año pero afirma que res­peta el pro­ceso

Avangrid
Avangrid

Iberdrola confía en su­perar las trabas que la Comisión Reguladora de Nuevo México ha plan­teado a la ope­ra­ción de compra de PNM por parte de la fi­lial es­ta­dou­ni­dense del grupo, Avangrid. A falta de que en las pró­ximas se­manas haya un pro­nun­cia­miento de­fi­ni­tivo, al­gunos re­gu­la­dores han ma­ni­fes­tado sus dudas ale­gando, entre otros as­pec­tos, la mala imagen in­ter­na­cional que arrastra la em­presa ma­triz por el ‘caso Villarejo’.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, deberá comparecer el próximo 18 de enero en la Audiencia Nacional para declarar como investigado por los encargos de la eléctrica a la empresa Cenyt, vinculada al comisario jubilado, José Manuel Villarejo.

Si hace unas semanas uno de los reguladores estadounidenses cuestionaba la adquisición de PNM Resources por parte de Iberdrola, al detectar más inconvenientes para los clientes de los que se estimaron inicialmente, ahora tres comisionados de la Comisión de Regulación de Nuevo Mexico se han pronunciado en términos similares y han señalado que respaldan la conclusión inicial por la que estiman que se debería rechazar la operación, tal como está configurada.

Miembros de la comisión de New Mexico Public Regulation Commission recomiendan que la compra de PNM Resources por parte de Avangrid se rehaga de nuevo. En el primer escrito emitido se consideraba que el proyecto presenta más inconvenientes de los que se analizaron inicialmente, lo que redundaría en una reducción de la calidad del suministro eléctrico para los consumidores. En caso de que definitivamente se autorice el acuerdo, es probable que se exigirá se establezcan determinadas condiciones.

Otro de los interrogantes que plantea el organismo regulador se refiere a la salud financiera de Iberdrola. La utility tiene actualmente una deuda financiera de 37.223 millones de euros, frente a los 35.926 millones que registraba a final del pasado ejercicio. Este nivel de endeudamiento pone en cuestión el proyecto porque incrementaría las necesidades financieras del grupo y el nivel de deuda.

Operación amistosa con trabas

Cuando se anunció la operación en octubre de 2020, el valor de la empresa se fijó en unos 8.300 millones de dólares (cerca de 7.000 millones de euros), considerando una deuda más ajustes de aproximadamente 4.000 millones de dólares.

“La operación es consecuencia de la estrategia que hemos seguido durante más de 20 años. Es amistosa; está centrada en negocios regulados y en energía renovables en países con buena calificación crediticia y estabilidad jurídica y regulatoria, con oportunidades de crecimiento futuro”, afirmó Galán en el momento del anuncio de la compra.

Según ha adelantado Bloomberg, los reguladores insisten en que están dispuestos a reabrir el caso si se realizan modificaciones adicionales al acuerdo entre PNM y Avangrid. En el lado de Iberdrola, han señalado que podrían aceptar las condiciones adicionales descritas por el examinador, aunque defienden la operación inicial.

Fuentes de la utility han expresado que, en cualquier caso, respetan todo el proceso y esperan superar las trabas de la Comisión de Regulación Pública de Nuevo Mexico. En las próximas semanas, se espera que se produzca el dictamen final y que pueda cumplirse el plazo que los directivos de la eléctrica se habían fijado hace un año de cerrar la fusión antes de 2022.

Plataforma de crecimiento en EEUU

La primera eléctrica del sector energético español considera la adquisición de PNM Resources por 6.900 millones de euros como la plataforma de crecimiento en el negocio norteamericano. En la presentación de resultados del tercer trimestre de 2021, la compañía anunció su objetivo de que el proyecto estuviera completado antes de final de año. “La operación consolidará a Iberdrola como una de la mayores distribuidoras del mercado norteamericano y el tercer operador de renovables del país”.

En el momento del anuncio de la compra hace un año, Galán reafirmó que la compra PNM “es consecuencia de la estrategia que hemos seguido durante más de 20 años. Es amistosa; está centrada en negocios regulados y en energía renovables en países con buena calificación crediticia y estabilidad jurídica y regulatoria, con oportunidades de crecimiento futuro”.

De producirse finalmente la integración de PNM Resources y Avangrid, la fusión dará origen a una de las mayores compañías eléctricas del sector norteamericano, con 10 eléctricas reguladas en seis estados (Nueva York, Conneticut, Maine, Massachusetts, Nuevo México y Texas). Se convertirían en el tercer operador de renovables en EEUU, con una presencia en 24 estados.

Ambas energéticas contarán con unos activos superiores a 40.000 millones de dólares, tendrán un Ebitda de unos 2.500 millones de dólares y un beneficio de 85 millones. Además, gestionarán más de 4,1 millones de puntos de suministro, una base de activos regulados de 14.400 millones de dólares, más 168.000 kilómetros de redes y aproximadamente 10.900 MW de capacidad instalada.

El acuerdo entre Avangrid -filial de Iberdrola- y PNM Resources necesita la aprobación a nivel estatal de New Mexico Public Regulation Commission y Public Utility Commission of Texas y, a nivel federal, de los organismos Federal Energy Regulatory Commission, Hart Scott Rodino Clearence, Committee on Foreign Investment in the United States, Federal Communications Commision y Nuclear Reglatory Commission.

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