La tasa de su­per­vi­vencia del 75% entre las em­presas in­cu­badas o las 185 pa­tentes avalan su tra­yec­toria

El Fondo de Emprendedores de Repsol impulsa la innovación tecnológica en energía

En diez años en fun­cio­na­miento se ha co­la­bo­rado con 100 star­tups con tec­no­lo­gías para la in­dus­tria

Investigación energética.
Investigación energética.

A los diez años de la puesta en marcha del Fondo de Emprendedores de Repsol, la aven­tura em­pre­sa­rial pro­pi­ciada por la ener­gé­tica que di­rigen Antonio Brufau y Josu Imaz ha co­la­bo­rado con cerca de 100 star­tups con tec­no­lo­gías dis­rup­tivas para la in­dus­tria ener­gé­tica y 65 de ellas han pa­sado por esta “aceleradora em­pre­sa­rial”. Desde 2011, datos como una tasa de su­per­vi­vencia del 75% entre las em­presas in­cu­badas o las 185 pa­tentes re­gis­tradas por esas star­tups avalan la tra­yec­toria de esta pro­mo­tora de in­no­va­ción de Fundación Repsol.

“El balance de esta década es muy positivo y desde el Fondo de Emprendedores seguimos focalizados en impulsar la transición energética acelerando startups que aportan soluciones innovadoras o avances tecnológicos”, explica Javier Torres, Director de Emprendimiento de Fundación Repsol.

Fundación Repsol ha donado en sus diez ediciones más de 10 millones de euros a las empresas incubadas, que han logrado, además en su conjunto, más de 230 millones de euros de financiación pública y privada, y creado 390 nuevos empleos en ámbitos como las tecnologías de bajas emisiones, la biotecnología, movilidad avanzada, nanotecnología, economía circular o digitalización.

Apoyando el emprendimiento empresarial

En cada convocatoria el Fondo de Emprendedores de Fundación Repsol elige entre seis y ocho startups tecnológicas innovadoras para un programa de aceleración de un año de duración y además, reciben entre 60.000 y 120.000 euros como donación para su desarrollo.

La realización de pruebas piloto para la validación y el escalado de su tecnología en activos de Repsol en condiciones de operación reales y el acceso al ecosistema de inversión completan el proceso de aceleración de startups. Esta combinación en las medidas de apoyo “es uno de los aciertos del Fondo de Emprendedores y nos hace diferenciales respecto a otras aceleradoras del mundo de la energía”, continúa Torres.

Superviviencia

El alto porcentaje de supervivencia entre las compañías tecnológicas aceleradas se puede atribuir “a la cuidada selección de las startups que entran en el programa”, elegidas entre las casi 5.500 propuestas presentadas en sus diez ediciones, y “a las oportunidades de futuro que se les abren, especialmente con la validación de su tecnología en un entorno industrial real”, que se ha traducido en este decenio en más de 850 prototipos, pruebas de concepto y pilotos realizados.

Un decenio de aprendizaje

La aceleradora de empresas ha ido evolucionando “para adaptarse a un entorno cambiante, en particular en el sector energético”, en aspectos como la internacionalización del Fondo de Emprendedores. Cuando nació tenía una repercusión más local, “pero buscamos las mejores startups para los retos tecnológicos de nuestra compañía”. Como muestra de esta proyección global, a su última edición se han presentado 713 proyectos de 20 países como España, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Alemania o Países Bajos. Entre los planes de futuro está “ampliar la cobertura de nuestra convocatoria en Asia. Este año hemos iniciado su difusión en India y Japón”.

El programa hoy está destinado a startups tecnológicas en fase precomercial o que llegarán a esa fase en uno o dos años. Este perfil de empresas “nos lo ha dado así mismo la experiencia porque al principio también apoyábamos ideas en una fase más embrionaria”. Pero en la etapa final de maduración tecnológica “es cuando aportamos más valor, con un plan de trabajo que desemboque en los ensayos en un entorno real y le acerque a su salida al mercado”.

“Como compañía tenemos un doble retorno de las startups: estamos en contacto directo con tecnologías vanguardistas de nuestro interés. Y, si logramos que su tecnología esté lo suficientemente madura, estamos abiertos a seguir colaborando tras su aceleración invirtiendo en las empresas o incorporándolas como proveedoras de servicios”, afirma Torres.

Además de apoyar el ecosistema innovador de las startups desde Fundación Repsol, cuenta también con un fondo estratégico de inversión, Repsol Corporate Venturing. Ambas son herramientas que se complementan entre sí: mientras el Fondo de Emprendedores se centra en mentorizar tecnologías que se encuentran en fase incipiente, el fondo de inversión está enfocado en detectar tecnologías que se encuentran en una fase de desarrollo más cercana a su despliegue comercial y con un elevado potencial para su incorporación a los negocios de la compañía.

^^Laboratorio virtual para nuevos nuevos materiales**

Cuatro ediciones más tarde, en 2019, entre las seleccionadas estaba Nextmol, una spin-off del Barcelona Supercomputing Center especializada en química computacional. Sus fundadores, Mónica de Mier y Stephan Mohr, han desarrollado un laboratorio virtual que emplea técnicas computacionales para reducir los tiempos y costes del diseño de nuevos materiales. Simulan virtualmente los ensayos que hoy se hacen en los laboratorios, lo que permite “conocer las características de cientos de nuevas moléculas de forma automatizada y seleccionar las más prometedoras para las propiedades deseadas, haciendo el proceso de búsqueda hasta diez veces más rápido”, resume de Mier, CEO de Nextmol.

Menos de dos años después de terminar su aceleración ya son siete personas en el equipo: “cuando empiezas nunca sabes cuanto tiempo vas a sobrevivir y, en cambio, ahora ya tenemos nuestro producto y servicios perfectamente definidos y estamos creciendo”. Herramienta en la descarbonización de Repsol

Desde que Repsol anunció su compromiso de ser una compañía con cero emisiones netas en 2050 “los retos tecnológicos que lanzamos en cada convocatoria del Fondo de Emprendedores están 100% alineados con ese objetivo de descarbonización”, prosigue el Director de Emprendimiento de Fundación Repsol, Javier Torres.

En la convocatoria de su décimo aniversario han sido seleccionadas propuestas como la startup española Qualifyng Photovoltaics y su metodología digital para optimizar parques fotovoltaicos, o la británica Mission Zero con su tecnología de captura directa de CO2 del aire, ambas ya en aceleración. El Fondo de Emprendedores de Fundación Repsol fue una iniciativa pionera hace diez años “para apoyar el talento y la innovación en el sector de la energía. La experiencia nos ha confirmado que, si complementamos el dinamismo que tienen las startups por su tamaño con toda la potencia que les da su colaboración con las corporaciones, la apuesta es ganadora”, concluye Torres.

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