Las ac­ciones de la ga­sista se mueven tam­bién en ope­ra­ciones fuera de mer­cado

Naturgy se lanza a por el 'top seis' del Ibex y llena los bolsillos

La OPA de IFM ha ge­ne­rado una in­fran­queable red de se­gu­ridad en bolsa

Francisco Reynés, presidente de Naturgy.
Francisco Reynés, presidente de Naturgy.

"Es algo muy pocas veces visto, una de las ex­hi­bi­ciones de fuerza más grandes que se hayan visto nunca en la bolsa es­pañola en una em­presa des­pués de una OPA. Sobre el pa­pel, nada jus­ti­fica que Naturgy valga ahora 9.000 mi­llones de euros más que cuando acabó el año pa­sado, pero lo cierto es que no para de romper re­sis­tencia tras re­sis­tencia en bolsa. Sencillamente, se ha con­ver­tido en un valor blin­da­do". La frase es de un ve­te­rano gestor de car­teras es­pañol que, como la ma­yo­ría, asiste asom­brado al rally de la 'utilitie'.

La acción de la energética firma nuevos máximos históricos por encima de los 28 euros, se acerca al 60% de subida en lo que va de año y roza los 27.500 millones de capitalización bursátil. Ya es, por lo tanto, el séptimo valor del Ibex 35 por tamaño, a un paso ya del sexto puesto que ocupa Arcelor Mittal.

Apenas 10 semanas después del cierre de la OPA que dio a IFM un muy insuficiente 10,8% del capital de Naturgy, los 22,07 que ofrecía el grupo australiano suenan hoy ridículos. Pero conviene no olvidar que, en septiembre, el propio consejo del grupo español calificaba de "razonable" el precio ofrecido por IFM. ¿Cómo se entiende este ascenso prodigioso que de momento deja más vencedores que vencidos?

La realidad es que la OPA de IFM y su estrategia beligerante posterior generan una red de seguridad infranqueable en bolsa. El grupo australiano está comprando acciones de Naturgy en el parqué y ya ha alcanzado el 12% del capital. A efectos prácticos, nada cambia en el actual equilibrio de poder tras estas compras, que se han convertido en el mejor aliado de la cotización de un valor cada vez menos líquido.

Sólo tomando en cuenta las participaciones significativas declaradas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), está cautivo alrededor del 85% del capital de Naturgy. La OPA ha cambiado radicalmente el escenario, porque al 12% tomado a fondos y minoritarios por IFM en la oferta y después, se suma el 2% que CaixaBank ha ido comprando en el mercado para fortalecer su posición en el grupo.

Manos fuertes

Por lo tanto, un grupo cuyas manos fuertes tenían controlado alrededor del 70% del capital antes del anuncio de la OPA hoy se situaría en torno al 10% de 'free float' real una vez descontado también el peso de los fondos indexados y otros accionistas estables con participaciones más pequeñas. Una cifra que lo convierte en mucho menos líquido y por lo tanto manejable en bolsa, donde no obstante la actividad se mantiene en niveles significativos en estas últimas jornadas del año tanto en operaciones dentro como fuera del mercado.

En esa última modalidad, se movieron 416.000 acciones de Naturgy el pasado viernes, que también registró un movimiento de 116.000 títulos en el mercado de bloques. Por lo tanto, los inversores se están moviendo en el valor en plena subida. Todo el mundo sabe que tarde o temprano habrá novedades, porque IFM quiere presencia en el consejo, con dos asientos si es posible. Y se espera la respuesta de Criteria.

"El ruido corporativo que rodea a la operación es el segundo gran factor que ayuda a Naturgy en Bolsa. No hay nada más estimulante para el inversor que una batalla por el poder. Lo que estamos viendo es que los fondos están manteniendo casi en bloque sus posiciones en el valor porque, a efectos de mercado, saben que tienen muy poco que perder con IFM al ataque y Criteria a la expectativa. Los fondos no van a comprar a estos precios estratosféricos, pero tampoco van a vender", señalan en un gran 'broker'.

Efectivamente, nadie habría apostado por ver a Naturgy llamando a las puertas de los 30 euros,a años luz de los precios objetivos medios de los analistas. Ni siquiera IFM, que con sus compras -entre otras cosas- está revalorizando fuertemente el valor del paquete del 10,8% adquirido en la OPA. Una subida puede que hasta cierto punto artificial por falta de liquidez, pero paradójicamente consistente por las mismas razones. Al menos mientras la blindada estructura de capital actual continúe intacta.

Porque eso es lo que cotiza el mercado, que prevé una batalla larga y desgaste. Mientras, la tregua en marcha puede seguir dando alegrías por el doble impacto del déficit de liquidez y las expectativas de guerra por el poder. Con la acción en pleno vuelo, todo parece indicar que aún es pronto para designar vencedores y vencidos en una OPA que de momento llena el bolsillo de todo el mundo.

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