Impone de­beres en ma­teria la­bo­ral, pen­sio­nes, vi­vienda y para ga­ran­tizar la sol­vencia de los bancos

El FMI desbarata las previsiones económicas del Gobierno, pero con muy buenas palabras

Reclama a Sánchez man­tener las ayudas aunque da por hecho que la ac­ti­vidad no su­pe­rará la crisis hasta 2023

Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI.
Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha con­fir­mado la re­baja de las pre­vi­siones de cre­ci­miento para la eco­nomía es­pañola, tal y como ya había an­ti­ci­pado hace unas se­manas en un primer in­forme pre­li­mi­nar. En su re­vi­sión de­fi­ni­tiva, hecha pú­blica mien­tras los es­pañoles se­guían la lo­tería de Navidad, el FMI vuelve a re­bajar más aún su pre­vi­sión para este año en 1,1 puntos por­cen­tua­les, que ya en oc­tubre lo hizo al 5,7%. Ahora, ade­más, re­duce 6 dé­cimas su pre­vi­sión para el 2022. No son las únicas dudas que plantea el or­ga­nismo pre­si­dido por Kristalina Georgieva.

Además de la amplia serie de recomendaciones específicas que plantea al Gobierno de Pedro Sánchez, advierte de que las incertidumbres generadas por la nueva cepa ómicron de la pandemia del coronavirus podrían empeorar todavía más la situación. Utilizan suaves palabras al inicio para acabar , en esencia, recomendar todo un nuevo programa de Gobierno.

Como hiciera hace unos días el Banco de España, el FMI tras destrozar las previsiones económicas de Pedro Sánchez y estimar que España crecerá este año el 4,6 % y el 5,4 % en 2022, frente a las estimaciones del Gobierno de un crecimiento del 6,5% para este año y del 7% para el próximo, le pide hacer la reforma laboral de acuerdo con los empresarios, le advierte sobre las dificultades para mantener las pensiones, le sugiere empezar a rebajar los niveles de déficit y deuda, le aconseja vigilar los riesgos del sistema bancario y facilitar el acceso a la vivienda. Todo un programa de Gobierno que choca de lleno con sus socios de Podemos.

Por si fuera poco, también especifica que debe seguir las recomendaciones de la AIREF. Todo esto frente a la propuesta del PSOE, que, con el apoyo de Iñigo Errejón en el Congreso, quieren asaltar los organismos independientes como la AIREF, la CNMV, o el Consejo de Transparencia, para limitar al máximo su funcionamiento.

Palabras halagadoras

Es cierto que el inicio del informe del “Artículo IV” del FMI presentado este miércoles vía telemática desde Washington por la jefa de la misión del FMI para España, Dora Iakova, no puede se más halagador. Pero es de lo único de lo que puede sentirse orgulloso el Gobierno. A partir de la introducción todo son advertencias. Llama la atención que con las cifras que le ofrece el Ejecutivo - el FMI no tiene expertos que realicen sus previsiones a partir de datos propios- se lleguen a unos resultados tan distantes.

También es verdad que el FMI dice textualmente que “la economía española está recuperándose de la profunda recesión causada por la pandemia de COVID. Las políticas de apoyo han sido oportunas y decisivas, ayudando a proteger empleos, los ingresos de los hogares y los balances de las empresas”.

Añade el organismo internacional con sede en Washington, que “una campaña de vacunación sumamente eficaz, gracias a la cual casi el 90 por ciento de la población diana ya está completamente vacunada, ha ayudado a limitar el impacto de las infecciones en el número de hospitalizaciones, la movilidad y la actividad económica en 2021”. Y es especialmente halagüeño al hablar de empleo, del que subraya que “ya ha superado los niveles previos a la crisis. Tras haberse contraído un 10,8 por ciento en 2020, el crecimiento económico se reanudó en el segundo trimestre de este año, si bien, la producción permanece por debajo del nivel registrado antes de la pandemia, en parte debido al impacto persistente de la pandemia en los sectores de contacto personal intensivo y de los cuellos de botella en las cadenas de suministro global”.

Pero a partir de aquí las advertencias. En la rueda de prensa realizada de forma virtual por la jefa de la misión del FMI para España, Dora Iakova, tras rebajar en un 30 % el crecimiento previsto por la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, para este año, ha advertido de que las previsiones están llenas de una incertidumbre muy alta ya que la evolución de la pandemia sigue siendo el riesgo clave para el crecimiento económico mundial.

Según el informe, la nueva ola de infecciones eleva los riesgos sobre la actividad económica, especialmente si las nuevas variantes redujeran la eficacia de las vacunas. Para Iakova, que cuenta con una gran experiencia en la realización de este tipo de informes, ya que ha sido jefa de misión del FMI para el Reino Unido, México, Chile y Noruega además de haber dirigido los estudios regionales del departamento del hemisferio occidental, ahora la gran pregunta es el impacto que la variante ómicron de la COVID-19 tendrá en la recuperación económica. En un intento de trasmitir optimismo frente a la incertidumbre, según Iakova, la economía se ha ido adaptando a la pandemia, por lo que el impacto a partir de ahora podría ser menor.

La principal incertidumbre de cara a la recuperación para el FMI dependerá de la magnitud y duración de la crisis en la cadena de suministro. Precisamente debido a este problema y al aumento de los precios de la energía, considera que la inflación se mantendrá elevada hasta el segundo semestre del año próximo, momento en que se moderará a medida que se resuelvan estos problemas. En este sentido, ha pedido moderación salarial para evitar que un ciclo vicioso de sueldos más altos sirva para consolidar la subida de precios.

Además, cree que un menor ahorro de los hogares puede conducir a una recuperación de la demanda interna, elemento fundamental para garantizar el crecimiento económico en España. Para el FMI, el crecimiento de los próximos años va a venir marcado sobre todo por el ritmo de absorción de los fondos de recuperación europeos y su grado de eficacia.

Entre las advertencias están la necesidad de irse preparando para reducir la deuda y recomienda al Gobierno formular sus planes económicos a medio plazo que aumentarían el consenso social y la confianza de los inversores.

Flexibilidad en las ayudas

Aunque recomienda al Gobierno que sea flexible en el mantenimiento de las ayudas, le pide aprovechar cualquier mejora de sus cuentas públicas por si se concretan nuevos riesgos. Por ello, espera que el déficit público se vaya reduciendo gracias a la recuperación, la introducción de los estabilizadores automáticos y la reducción paulatina de las medidas de emergencia relacionadas con la pandemia. Dice textualmente el informe que “con el tiempo, España tendrá que reducir la deuda a niveles más prudentes y crear margen fiscal para responder a ‘shocks’ futuros. Si no se toman medidas discrecionales, se prevé que a medio plazo el déficit público siga estando por encima de los niveles previos a la crisis”.

En cambio, entre las recomendaciones que más va a disgustar a la oposición, en especial al Partido Popular, está su propuesta de un mayor incremento fiscal. Dice el FMI que “entre las posibles medidas relativas a los ingresos, —que podrían hacer que la relación impuestos/PIB converja hacia los niveles de países semejantes de la región—están una ampliación de las bases imponibles y un aumento de los impuestos medioambientales”. Esta propuesta choca frontalmente con la idea que defiende el PP de que la presión fiscal en España supera la media de los países de la OCDE.

En cuanto a la reforma del sistema de pensiones, considera como el Banco de España, la OCDE o la Comisión Europea, entre otros organismos oficiales, que le hace falta más medidas adicionales que garanticen su sostenibilidad, entre las que menciona incentivos para una jubilación tardía o aumento de las cotizaciones.

Hace especial hincapié en la necesidad de reformar el mercado laboral español, e insiste en que la clave para el éxito de estas reformas será, no solo ejecutarlas de forma eficaz y evaluarlas ex post con frecuencia, sino también una colaboración estrecha con el sector privado.

Por lo que respecta al sector financiero, asegura que las pruebas de estrés sugieren que los colchones de capital son en general adecuados, pero se necesita una vigilancia estrecha para garantizar una resiliencia continua. Considera que los bancos deberían mantener niveles prudentes de provisiones ya que las dificultades de los prestatarios pueden surgir con retardo conforme se vayan reduciendo gradualmente las medidas de apoyo. E insiste en que la distribución de dividendos y las recompras de acciones deben evaluarse caso por caso, teniendo en cuenta la incertidumbre acerca del impacto económico definitivo de la pandemia.

Finalmente, también considera necesario advertir la compleja situación del mercado inmobiliario. Viene a introducir una crítica postrera a la decisión de Cristóbal Montoro de eliminar la desgravación por compra de vivienda y dice que “los esfuerzos continuados para solucionar el problema de la asequibilidad de la vivienda fomentarían el crecimiento, facilitarían la movilidad laboral entre regiones y reducirían la desigualdad”.

Link al "Statement del FMI"

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