La ges­tora de Banco Santander su­pera el 3% del ca­pital de la tec­no­ló­gica

La excesiva caída de Indra atrae a inversores ávidos de un beneficio seguro

La pre­sión de los ven­de­dores par­ti­cu­lares em­pieza a re­mitir tras la sa­lida de Alba

Carlos March cede el testigo a la cuarta generación: su hijo Juan ...
Carlos March, antes de ceder el testigo..

¿Excusa per­fecta para salir o una opor­tu­nidad única de en­trada? De todo hay entre los ac­cio­nistas que el miér­coles re­ci­bieron con ventas de enorme en­ver­ga­dura la ope­ra­ción por la que Corporación Financiera Alba ha ven­dido el 5% de Indra al grupo vasco Sapa Placencia. Le queda otro 3,2%, que los March ven­derán tam­bién más ade­lante. Hasta ahí los he­chos que pro­vo­caron un des­plome his­tó­rico de la co­ti­za­ción.

La acción de Indra se dejó un 11,5% de su valor el lunes, y este martes un mucho más moderado 1,5%. Volvieron a mandar los vendedores, pero la presión fue menor, mucho menor. Y no faltaron las manos fuertes que aprovecharon la corrección para tomar posiciones a unos niveles que habrían sido impensables a corto y medio plazo si no se hubiera cruzado de por medio la venta de Alba.

"El valor venía de una subida muy fuerte hasta máximos del año a mediados de noviembre. Había corregido, es verdad, pero no lo suficiente. No había demasiados alicientes para entrar con la acción instalada cómodamente por encima de los 10 euros. Pero ahora, muy cerca de los 9 euros, empieza a ejercer un poderoso efecto llamada. Hay muchos inversores que apuestan por un rebote sólido", señalan en un gran bróker.

Ya hay algunas pruebas de ello. Santander Asset Management acaba de subir su participación en Indra por encima del 3%. Es su paquete más importante desde que desembarcó en la compañía hace poco más de un año. Es sólo un ejemplo de cómo los grandes fondos creen que se puede repetir la historia de mayo, cuando el valor fue duramente castigado por la sustitución del presidente Fernando Abril-Martorell.

El Gobierno ignoró a los March

El Gobierno optó por un hombre de confianza como Marc Murtra, pero el aluvión de críticas paró el nombramiento. Murtra fue nombrado presidente no ejecutivo, con dos consejeros delegados compartiendo el poder del grupo. En agosto, Indra ya había recuperado todo el terreno perdido en bolsa -perdió inicialmente casi un 8% de su valor- por este episodio e iniciaba una gran carrera hacia los récord del año.

"La salida de Alba es un golpe a corto plazo, pero creo que hay dos cosas que se han tenido poco en cuenta. Por un lado, la de Indra es una inversión muy veterana ya de los March, y era muy factible que se decidiera a rotar. Y por otro lado, el comprador del paquete es un accionista sólido que será estable. La familia Aperribay es un clásico del empresariado español. Creo que por ese lado no hay razón para la zozobra", señalan fuentes bursátiles.

El principal problema en términos estrictamente bursátiles es que Alba aún debe vender el 3,2% que le resta, y eso mete presión vendedora al valor. Pero los bolsistas creen que el precio de Indra ya ha descontado en bolsa el peor escenario posible estas dos sesiones de máxima presión bajista. De momento el valor aguanta bien sobre los 9 euros. Si se consolida, el rebote que esperan algunos fondos empezará a coger forma.

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