BOLSA

Prisa se acerca a su peor nivel de 2020

Una vez su­pe­rado el efecto po­si­tivo de la in­ten­ción de Vivendi de am­pliar su po­si­ción hasta el 29,9%, Prisa ha vuelto a la es­piral ba­jista en la que está in­merso desde hace tres lus­tros. La re­es­truc­tu­ra­ción aco­me­tida, la venta de ne­go­cios para tapar agu­jeros y el in­terés de al­gunos in­ver­sores no son su­fi­cientes para de­yener la desafec­ción del mer­cado.

Los avances en su plan estratégico destinado a lograr una gestión más ágil y eficiente con el fin de maximizar el valor de los contenidos y las audiencias dan muestras de empezar a dar frutos, pero la paciencia de los accionistas se agota al observar las dificultados del grupo de comunicación para volver a la senda del beneficio.

Pese a la recuperación de los ingresos en el tercer trimestre con un crecimiento del 27%, hasta los 180 millones de euros, en el acumulado de los tres trimestres mantiene una caída cercana al 2%. Aunque las pérdidas se han reducido un 61%, los números rojos del grupo de comunicación han alcanzado los 82 millones de euros al cierre de septiembre.

Su deuda, además, no deja de crecer al pasar de los 679 millones de euros de diciembre de 2020 a los 734 millones en septiembre. Este alto apalancamiento, con una asfixiante deuda a corto plazo en proceso de refinanciación, es una de las grandes preocupaciones de los bolsistas, junto al proceso de reestructuración en de los negocios en curso con la separación de la actividad Media de Educación.

Todo ello explica en buena medida el progresivo deterioro de la acción que poco a poco vuelve a acercarse hacia los mínimos absolutos por debajo de los 0,4 euros registrados a finales del mes de septiembre del pasado año. En lo que va de ejercicio, el valor acumula una caída superior al 40% y lo peor es que sigue sin tener soportes técnicos de garantías a la vista.

Y lo que es peor. Ni siquiera el interés mostrado por el grupo Vivendi por ampliar su presencia en el capital hasta el 29,9% ha resucitado la acción. Un indicio claro de que el grupo de la familia Bolloré ya posee, o ha comprometido, más títulos de los que dice tener.

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