El Gobierno ne­gocia con la Comisión una so­lu­ción al­ter­na­tiva que ga­ran­tice la su­per­vi­vencia

Iberia da carpetazo a la compra de Air Europa y se lo comunica a Bruselas

Retira su me­mo­rándum de en­ten­di­miento con la Comisión y pone en riesgo la fu­sión

Air Europa
Air Europa

Juan José Hidalgo, pre­si­dente de Air Europa, no deja de apostar pero cada vez lo tiene más di­fí­cil. En las dos úl­timas se­ma­nas, se ha pro­du­cido un giro de 180 grados en las ne­go­cia­ciones entre la com­pañía aérea Iberia, el grupo IAG y la Comisión Europea res­pecto a sus tran­sac­ciones para ha­cerse con la com­pañía Air Europa y con­vertir el ae­ro­puerto de Madrid Barajas en uno de los prin­ci­pales cen­tros de co­ne­xión eu­ro­peos, capaz de com­petir con Ámsterdam, Fráncfort, Londres y París.

La retirada por parte de Iberia del memorándum de entendimiento en el que la compañía aérea se anticipaba a las condiciones que pudiera imponerle la Comisión Europea para aprobar la operación, hace prácticamente imposible conseguir el visto bueno de Bruselas.

Medios implicados en las negociaciones dan por hecho a CapitalMadrid.com que la fusión no se producirá. Pero advierten que podría tratarse de un nuevo paso estratégico por parte de Iberia.

El vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, tuvo la oportunidad de explicar algunos detalles de las dificultadas que esta decisión de Iberia conlleva para que el Ejecutivo comunitario pueda dar el visto bueno al proyecto de compra de Air Europa por Iberia. Lo hizo hace dos semanas, cuando visitó Madrid, con ocasión de la entrega del XVII Premio Otto de Habsburgo, en reconocimiento a su compromiso en la defensa de los valores europeos.

En el acto se encontraba el presidente-fundador de Air Europa, Juan José Hidalgo, así como otros destacados representantes del sector turístico y aeronáutico español, que lamentaron ante el comisario para la protección del Estilo de Vida Europeo, el perjuicio que supondrá para España y más en concreto para la Comunidad de Madrid que esta operación pueda frustrarse.

Solo en el ámbito del empleo, la propia Iberia cuando anunció la compra de Air Europa, estimó que la fusión hubiera podido generar del orden de unos 30.000 empleos indirectos además de un incremento significativo de la llegada de turistas internacionales.

Flexibilidad de Bruselas

Entre los argumentos que defendieron algunos de los empresarios presentes en el encuentro con el vicepresidente de la Comisión Europea para pedir el máximo de flexibilidad por parte de Bruselas, están la importancia que tiene para España el sector turístico y el contar con una compañía que pueda aprovechar y vehicular parte del mismo.

Otros países comunitarios o europeos, pese a contar con una riqueza turística netamente inferior, como puede ser el caso de Alemania, cuentan con compañías de bandera, cuya flota puede suponer hasta cuatro veces la flota que hubiera salido resultante de la fusión Iberia/AE.

El exministro de Exteriores y excomisario Europeo de Transportes, Abel Matutes, aconsejó al presidente de Air Europa, Juan José Hidalgo, que presione al Gobierno para que sea el propio presidente, Pedro Sánchez, quien se implique en las negociaciones con Bruselas. Según Matutes, sacar adelante esta fusión debe ofrecer un saldo positivo, tanto para la economía española, como para el empleo en el sector aeronáutico, el que más ha sufrido las consecuencias negativas de la pandemia.

Profundo conocedor del sector, Matutes recuerda con frecuencia como cuando fue comisario de Transportes, el primer ministro francés acudió a su despacho, para que la Comisión Europea diera el visto bueno a los apoyos que el Gobierno galo dio a Air France para afrontar los riesgos que supusieron las primeras directivas comunitarias del Transporte Aéreo.

Según fuentes implicadas en las negociaciones, el Gobierno que se ha mostrado más activo en las últimas semanas para que la operación se saldara con éxito, está preparando una oferta alternativa a Bruselas que garantice la viabilidad de Air Europa a corto y medio plazo si la fusión con Iberia fracasa.

Personal de la nueva estructura organizativa de Air Europa, tras la entrada de la SEPI en la sociedad, considera que las cuentas salen. Que, pese a la profundidad de la crisis actual, Air Europa es viable a corto plazo con las ayudas, aunque a largo plazo necesite aliarse con otra gran aerolínea. Ahora lo hace casi imposible el hecho de que las empresas que hayan recibido ayudas estatales, como es el caso de Air France o Lufhansa, no puedan comprar otras empresas del sector.

El estricto control ejercido por los nuevos ejecutivos está sirviendo para gestionar con más eficacia el destino de hasta el último euro que ingresa en la compañía. Y, aunque los vuelos se han reducido significativamente, los niveles de ocupación garantizan la rentabilidad de los vuelos programados.

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