Los agentes del mer­cado pre­fe­ri­rían un cre­ci­miento más suave y sos­te­nido

El precio de la vivienda corre demasiado y altera los planes del sector

El alza de los costes de cons­truc­ción y el crudo man­tienen la ten­dencia al alza

Vivienda.
Vivienda.

Las úl­timas ci­fras de evo­lu­ción del precio de la vi­vienda ofre­cidas tanto por fuentes es­ta­tales como por al­gunos de los agentes del mer­cado más re­co­no­cidos em­piezan a sem­brar la in­quietud en el sector de la pro­mo­ción y venta de vi­vien­das. Según el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), el valor medio de los in­mue­bles en el tercer tri­mestre ha vuelto a los ni­veles más altos desde hace un de­ce­nio.

El Mitma sitúa ese valor en 1.661 euros por metro cuadrado, con un avance interanual del 2,6%. Por su parte, Tinsa cifra la variación anual de su índice que mide el precio medio de la vivienda nueva y usada en un avance del 9,5%. El ritmo de subida ya supera el del ejercicio 2019, el último completo antes del estallido de la pandemia y constata que la demanda de vivienda es muy superior a la oferta.

La conclusión es que el mercado residencial está en ebullición y que la subida de precios coge velocidad. Tanta, que la inquietud empieza a hacer acto de presencia en el sector, que podría verse obligado a salir de la zona de confort en la que está instalado. "Una de las claves del gran ritmo de ventas de los últimos meses era que los precios estaban relativamente controlados. Para nosotros es clave que las valoraciones de las casas no vayan contra la capacidad de compra de los ciudadanos", señalan fuentes del sector.

Lo cierto es que la subida de los precios se está consolidando. Según Tinsa, el repunte supera ya el 25% desde los mínimos provocados por la gran crisis financiera en 2015, con picos por encima del 36% en las grandes capitales y en las islas. A este proceso no ayuda el actual aumento de los costes de construcción por la escasez de algunos materiales. Una situación que se mantendrá durante algún tiempo y que seguirá presionando al alza a los precios.

Realidad de los precios

"Hay una realidad incuestionable, que es que la nueva producción de viviendas no es suficiente para abastecer toda la demanda que se acumula hasta hoy en las mejores zonas del país. Es un problema que no tiene fácil solución a corto y medio plazo, y eso va a provocar tensiones, porque además los perfiles de compradores más solventes tienen acceso a hipotecas cada vez más baratas, y eso lo acelera todo", señalan en una gran consultora.

El sector preferiría un aumento de los precios más suave, que permita mantener un ritmo de ventas constante, capaz de absorber poco a poco la demanda embalsada mientras sale nuevo producto al mercado. Sin embargo, la sensación es la de que todos los indicadores ganan velocidad. Con los datos de los notarios en la mano, el de septiembre fue el mejor noveno mes del año desde 2007 en compraventas de viviendas y en hipotecas.

Un ritmo que el sector considera insostenible a medio plazo, más aún si los precios siguen creciendo. Todavía hay mucha demanda embalsada por el Covid-19, pero esta situación se irá revirtiendo poco a poco. Lo que el sector teme es que la actividad desbocada de hoy dé paso, sin solución de continuidad, a un mercado mucho más plano. Es decir, que preferiría menos excesos ahora que blinden el futuro inmediato. Un escenario que choca con la contundente subida de precios que empieza a alterar las hojas de ruta de las promotoras, obligadas ahora a asumir un aumento de costes que engorda los precios. El cambio de escenario puede ser radical.

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