Monitor de Consumo Bancario

Juzgados de Alicante y Ronda fijan la pres­crip­ción de las ac­ciones para re­cu­perar el di­nero

La Justicia limita a cinco años el plazo de reclamación por tarjetas 'revolving'

La banca se apunta una vic­toria tras el va­ra­palo in­fli­gido por el Supremo, que las de­claró abu­sivas

Tarjetas de crédito.
Tarjetas de crédito.

Sí, el Tribunal Supremo es­pañol de­claró la nu­lidad de los con­tratos con tar­jetas 'revolving' por con­si­derar usu­ra­rias sus con­di­cio­nes. Y sí, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) avaló esta doc­trina, en lo que su­puso toda una bo­fe­tada a las en­ti­dades fi­nan­cieras que co­mer­cia­li­zaban este pro­ducto. Pero eso no quiere decir que los con­su­mi­dores que se vin­cu­laron a una de estas tar­jetas tengan de­lante una al­fombra roja para ir a re­cu­perar el di­nero que se les fue en in­tere­ses.

En el curso de unos pocos días, dos juzgados diferentes han fijado en cinco años el plazo de prescripción para las reclamaciones por esta causa.

Las sentencias emitidas por estos órganos no son las primeras que siguen esta dirección (hace unos meses, otro juzgado de Sevilla falló en el mismo sentido) y conceden un pequeño triunfo a la banca en el que es uno de los conflictos más enconados que mantiene con el movimiento consumerista.

Plazo de prescripción de cinco años

Ambas sentencias han salido a la luz durante la primera semana de diciembre. La primera, que se conoció el día 2, fue dictada por el juzgado de Primera Instancia número dos de la localidad de La Vila (Alicante) y establece la nulidad del contrato de tarjeta 'revolving' que vinculaba a una clienta del banco digital WiZink. Menos de una semana después, el juzgado de Instrucción número 3 de Ronda (Málaga) se pronunciaba en términos análogos.

Sin embargo, la letra del fallo especifica que la entidad sólo está obligada a reembolsar los intereses cobrados a partir del 25 de noviembre de 2015, fijando además un plazo de prescripción de cinco años para las acciones judiciales encaminadas a reclamar las cantidades pagadas.

El juzgado ha determinado el 25 de noviembre de 2015 como referencia porque esa es la fecha en la que el Tribunal Supremo declaró la naturaleza usuraria de las 'revolving'. A partir de ese momento, concluye el juzgado alicantino, los usuarios vinculados a este producto deben conocer su derecho a reclamar, por lo que desde ese día el plazo de prescripión comienza a transcurrir.

La sentencia explica que dicho plazo llega a su término a los cinco años, tal y como establece el Código Civil: "Las acciones personales que no tengan plazo especial prescriben a los cinco años desde que pueda exigirse el cumplimiento de la obligación" (art. 1964.2). Al ser el Código Civil un cuerpo legal de Derecho supletorio, el plazo de cinco años estará supeditada a la existencia de una disposición específica que establezca otra cosa ("plazo especial").

Menos de una semana después, el día 6 de diciembre, el juzgado de Instrucción número 3 de Ronda (Málaga) se pronunciaba en términos análogos.

Los 'plásticos' más polémicos

Las tarjetas 'revolving', o de pago aplazado, han estado ligadas a la polémica desde el mismo momento de su comercialización. Su funcionamiento, que la Justicia española y europea ha calificado de usura, ha puesto en pie de guerra a las organizaciones de defensa de los consumidores.

Las compras o movimientos de efectivo financiadas con este producto quedan aplazadas automáticamente, de modo que el usuario dispone de una línea de financiación que le permite pagar sus compras a plazos.

Al ser a crédito, se pueden hacer pagos aunque la cuenta asociada a ella esté a cero, abonándose los cargos con posterioridad. Si la cuota elegida no cubre los intereses devenidos, la devolución del crédito puede demorarse, de modo que la deuda sigue incrementándose hasta que el pasivo no pueda ser satisfecho con esta forma de pago.

La cuota elegida para devolver el préstamo deviene insuficiente para cubrir los intereses generados por la altísima Tasa Anual Equivalente (TAE), con lo que nace una nueva deuda con nuevos intereses, generándose un bucle de endeudamiento. La media de intereses de los préstamos al consumo está en torno al 7%, mientras que en las 'revolving' alcanza el 18,88%.

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