La ne­ga­tiva a la ope­ra­ción de­jaría a la ae­ro­línea de los Hidalgo en quie­bra, con 4.000 em­pleos per­didos

España exige igualdad a la UE para el visto bueno a la compra de Air Europa por Iberia

La cuota de vuelo de Air France, KLM o Lufthansa en sus países es muy su­pe­rior a la fu­sión es­pañola

Juan José Hidalgo, presidente de Globalia-Air Europa
Salvar al aviador Juan José Hidalgo...

Pedro Sánchez trata a toda costa de salvar en Bruselas la fu­sión de Iberia y Air Europa. A menos de un mes de la de­ci­sión de­fi­ni­tiva de Bruselas -la fecha lí­mite es la del 4 de enero-, el ar­gu­mento prin­cipal del Gobierno es­pañol en de­fensa de la fu­sión es muy sen­ci­llo. La cuota de vuelo que con­se­guiría Iberia en España tras la ab­sor­ción de Air Europa en las con­di­ciones que ha plan­te­ado, sería muy in­fe­rior a la que dis­frutan en sus res­pec­tivos países Air France, KLM o Lufthansa. Más de 4.000 puestos di­rectos de tra­bajo están en el aire.

Según las estimaciones del grupo hispano británico IAG, la matriz de Iberia, su cuota en Madrid no alcanzaría tras la fusión ni el 50%, teniendo en cuenta la renuncia a la utilización de diversas rutas ya anunciadas e incluso negociadas con Volotea y World2fly. Este porcentaje se quedaría claramente por debajo del que mantienen Lufthansa en Fráncfort, que era del 69 % en aquellas fechas, o del 62 % en el caso de Air France-KLM en Ámsterdam.

El Gobierno español también ha hecho suyos los argumentos de IAG sobre la escasa conectividad que tienen desde el Aeropuerto de Madrid Barajas con el resto del mundo frente a los datos de sus competidores. La conectividad de los aeropuertos de París, Ámsterdam o Fráncfort superaba el 33% en 2018, mientras que en Barajas no alcanzaban al 21%.

Situación previa El año previo al anuncio de fusión se conectaban 72 países desde Madrid-Barajas, frente a los 115 que se conectaban desde París, los 111 de Ámsterdam con 300 destinos diferentes o los 100 países conectados desde Fráncfort.

Fuentes conocedoras de las actuales negociaciones con la dirección general de la competencia de la Comisión Europea insisten en que la alternativa a una quiebra de Air Europa, cuyo riesgo hoy en día existe, no conllevaría en ningún caso un incremento de la competencia. La defensa de la competencia en el sector es el principal argumento del Ejecutivo comunitario para imponer duras condiciones al proceso de fusión Iberia-AE.

Añaden estas mismas fuentes que el Gobierno también ha presionado con el argumento del altísimo coste social que supondría para España dejar en la calle en estos momentos de crisis provocada por la pandemia del Covid-19 a los casi 4.000 empleados de Air Europa. La alternativa de tener que nacionalizar la compañía supondría otro coste adicional para el ya desbocado déficit presupuestario.

Ayudas irrecuperables

Al enorme coste social habría que añadir las dificultades que tendría el Gobierno de Pedro Sánchez para recuperar los 615 millones de ayudas otorgadas hasta ahora a Air Europa. 475 millones a través de los créditos de la SEPI más los 140 millones adicionales garantizados por el ICO.

La Comisión se remite a su laudo de enero y evita manifestarse y dar detalles sobre cuál vaya a ser su decisión final, pero recuerda que sigue analizando los argumentos ofrecidos por todas las partes y que actuará, como no puede ser de otra forma, de acuerdo a las normas que afectan a todos los Estados miembros teniendo en cuenta el interés general en el que se basan sus decisiones.

Como ejemplo de que tiene que actuar de acuerdo al derecho comunitario y respetando los acuerdos adoptados con las partes mencionan como recientemente Vueling, compañía perteneciente a IAG, reforzaba su presencia en Francia a expensas de Air France.

La aerolínea española Vueling, la mayor aerolínea en España en número de destinos y por flota y segunda por número de pasajeros transportados dentro del territorio español, tras Ryanair, se ha hecho con franjas de vuelo del aeropuerto de París Orly que antes pertenecían a Air France – KLM. El grupo franco holandés ha tenido que renunciar a ellos a cambio de que Bruselas autorizara su rescate público.

Concurso de la UE

La Comisión abrió un concurso público para otorgar estos dieciocho derechos de despegue y aterrizaje que otorgó a Vueling porque según el ejecutivo comunitario presentó la mejor oferta. Tras la adquisición de estos slots, Vueling pasó de tener una cuota de mercado del 10% al 13% en París Orly, convirtiéndose en la segunda compañía con mayor cuota en el aeropuerto, por detrás de Air France y de su filial de bajo coste Transavia.

Un experto asesor del proceso de fusión descarta que esta disposición deba tener influencia alguna en la decisión final que apruebe el colegio de comisarios europeos porque se trata de casos distintos. Por una parte, están las ayudas de Estado que han concedido a Air France – KLM que suma la cifra de 14.400 millones de euros y por otra los procesos de fusión en el sector, del que la propuesta de Iberia con Air Europa sería uno de sus ejemplos que no será el último.

Pero asegura que las compañías ya lo han utilizado para incrementar su presión en Bruselas. No lo aclaró en su reciente visita a Madrid la consejera delegada de Air France, Anne Rigail, pero sí admitió que lo siguen de cerca. Tras comentar que los procesos de consolidación del sector son un hecho, sobre todo en Estados Unidos, y que los ve como algo positivo, advirtió que vigilaban el impacto que pudiera tener en el ámbito de la competencia la fusión Iberia-Air Europa.

En cambio, el argumento español parece rotundo, por mucho que se quiera atribuir a España posición dominante de los vuelos transatlánticos desde Iberoamérica al resto del mundo. Pese a la fusión, Iberia estaría más de 10 puntos porcentuales por debajo de los niveles que mantienen hoy en día Air France-KLM o Lufthansa en sus países respetivos tanto en cuota de vuelo como en conectividad.

Poco se sabe, y si existe, sobre la norma de competencia que aplicaría la Comisión Europea que podría hacer inviable la fusión Iberia/Air Europa, pero en ningún caso la quiebra o la compra por parte del Estado sería una mejor solución.

Artículos relacionados