En Estados Unidos la in­fla­ción ya se dis­para por en­cima del 5,$%

La creciente inflación complica aún más la situación de los mercados de bonos

La bur­buja de la deuda se en­frenta ahora a la ame­naza de unos tipos más altos en la fi­nan­cia­ción

Bonos vs. efectivo.
Bonos vs. efectivo.

Los mer­cados de bonos están que echan chis­pas. La bur­buja que se cierne sobre la deuda desde que es­talló la pan­demia se ha vuelto cada vez más pe­li­grosa, a me­dida que la ame­naza de la in­fla­ción se ha hecho más pa­tente. La gran ame­naza ahora son los tipos de in­terés reales, la di­fe­rencia entre el ren­di­miento de los ac­tivos y la in­fla­ción, que se han vuelto ne­ga­ti­vos, lo que ha puesto entre las cuerdas a los mer­cados de bo­nos.

La sensación del mercado resulta cada vez más negativa en Estados Unidos. A la amenaza de inflación descontrolada se suma ahora la caída de la demanda en las subastas de deuda y los crecientes rumores de que la Reserva Federal, el banco central estadounidense, va a proceder a disminuir la liquidez que ha inyectado para mantener la economía a flote durante la pandemia del coronavirus. En ese país, la inflación se encuentra disparada al 5,4%.

“El índice del Tesoro de EEUU de Bloomberg está en camino de su peor pérdida anual desde 2009. Y eso es solo el comienzo. Se espera que el rendimiento del Tesoro a 10 años supere el 2%, que los bonos alemanes terminen su viaje de dos años en los niveles bajo cero y que la deuda británica continúe avanzando hacia los niveles vistos por última vez en 2018”, asegura Tommi Utoslahti, de la citada agencia de noticias económicas.

La política de inyectar dinero de forma masiva para contener los efectos de la pandemia en la economía ha conducido a mantener los tipos en mínimos, pero ha despertado la inflación. Para contener esta, deberán retirarse los estímulos, lo que provocará un encarecimiento de la financiación de las inversiones, como es el caso de los bonos.

Inflación disparada en España y el mundo

En España, la inflación se ha encaramado al nivel del 5,5% en el mes de octubre, lo que complica también la financiación de una deuda que ha crecido en 133.661 millones de euros entre junio del 2020 y el mismo mes de este año, hasta un total de 1,42 billones de euros. El rendimiento de las obligaciones del Estado a diez años en la última subasta de este mismo mes de octubre, alcanzó un máximo del 0,456%. Esto significa que el tipo real de estos bonos es negativo por algo más de cinco puntos.

“Los bonos colapsarán si los inversores se dan cuenta de que la inflación llegó para quedarse y no se dominará sin un endurecimiento serio de las políticas”, advierte el experto de Bloomberg. Y lanza la seria advertencia de que “una preocupación igualmente seria surge del hecho de que una gran parte del reciente aumento de la inflación se debe al impacto de la oferta. El endurecimiento de las políticas convencionales haría poco para resolver los problemas de la cadena de suministro, dejando a los responsables de la formulación de políticas incapaces de influir directamente en el aumento de los precios”.

Tipos anclados

A pesar que el escenario inflacionista ha llevado a una serie de países a elevar los tipos de interés para controlar la inflación, el Banco Central Europeo ha decidido mantener sus tipos de interés obligado por la titubeante recuperación de la economía del continente. En cualquier caso, la autoridad monetaria que conduce Cristine Lagarde ha anunciado que “se pueden mantener condiciones de financiación favorables con un ritmo moderadamente más bajo de compras” de deuda pública y privada.

Europa y Estados Unidos respondieron al estallido de la pandemia con una política de inyección masiva de fondos a través de compra de deuda de todo tipo. Y los tipos se mantuvieron en los niveles mínimos que habían alcanzado en los últimos años.

El gran problema de la situación actual es que existe un mar de fondo muy peligroso para la economía, como señala Bloomberg. “Los artículos de consumo diario están a punto de volverse más caros en medio de persistentes interrupciones en la cadena de suministro. Se está gestando una crisis energética en muchas de las economías desarrolladas y parece más probable que el petróleo crudo alcance los 100 dólares a que caiga hacia los 50 dólares”.

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